2012-05-20 23:05 Real Madrid Por: Administrador

Higuaín y Mourinho, al gato y al ratón



El objetivo del delantero madridista es hacerle ver a la afición que se marcha porque aun dando lo mejor de sí mismo, no encuentra la titularidad que reclama, que siempre ha peleado por el escudo blanco, y que siempre lo hará, aunque todo tiene un límite. A ello se agarra Higuaín para tratar de cerrar la puerta del Bernabéu de la forma más sutil posible. Por eso, el jugador no se atrevió a garantizar su continuidad a la grada el día de la celebración del título de Liga, porque de haberlo hecho habría estado traicionando a su corazón y a sus principios. Por eso optó por la acción evasiva, algo que, por cierto, no le sentó nada bien a gran parte de los seguidores que abarrotaban el Bernabéu y que esperaban la declaración de amor eterno de su delantero. Si no la encontraron fue por eso, porque Higuaín no quería mancharse de barro con todo el verano que hay por delante.


En semejantes circunstancias el Real Madrid ya ha movido ficha. Y lo ha hecho porque Mourinho sabe a ciencia cierta lo que hay, conoce el deseo del jugador, y ha querido limpiar tanto al club como a él mismo la posible mancha de ser los culpables del adiós de Higuaín. El portugués es un maestro para estas situaciones y como tal ya ha hecho público que su deseo es contar con Higuaín para el próximo curso. De esta forma, el entrenador y mánager del Real Madrid lava su imagen ante aquellos que pretendían señalarle como culpable directo de la marcha de Higuaín y, de paso, también le echa un cable a Florentino Pérez, al que se le acusaba de no querer al argentino por ser un fichaje de la época de Ramón Calderón. Como el Real Madrid ha movido ficha, además de forma pública, al que le toca bajar al barro ahora es a Higuaín. Y en ello anda el argentino, estudiando la forma de decir que quiere marcharse sin que los 80.000 espectadores que le aclamaron hace unos días en el Bernabéu se sientan traicionados.


Lo que Higuaín tiene bastante claro es que no piensa hacer, a menos que sea su última bala en la recámara, lo que hizo Agüero el año pasado para dejar el Atlético de Madrid. Una declaración ofensiva hacia su propio club para dejarle marchar. Eso le dejaría en posición de ‘derrotado’ de cara a la afición, que pasaría de haberle dado todo su cariño a otorgarle el mayor de los odios. Por eso, el pipita no va a hacer el primo, como sí hizo su compatriota. De hecho, el Real Madrid no espera que Higuaín haga semejante movimiento. Eso sí, si el delantero hiciera una declaración pública, aun manchando su imagen de cara a la galería, el club blanco ya tendría la coartada perfecta para abrir el escudo que Mourinho le ha puesto a la salida del ex de River Plate, y poder sentarse a negociar su venta. Eso sí, nunca por menos de 50 millones de euros.

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