2016-04-25 18:04 FC Barcelona Por: Administrador

Hubo tensión en los tres penaltis del Barça



Tres penaltis para el Barça ante el Sporting, que generaron tensión entre los tres miembros del tridente: Messi, Neymar y Suárez. Y es que la intención del argentino era la de ceder las tres penas máximas al brasileño, con la intención de que recuperara sensaciones y sacarle de la crisis de rendimiento en la que está inmerso a base de goles. Pero en medio estaba Luis Suárez, que con el egoísmo propio de un delantero centro, se quiso apropiar de todos los lanzamientos para dejar atrás a Cristiano Ronaldo en la lucha por el pichichi y la Bota de Oro. El uruguayo quería lanzar los tres, sin hacer caso al mal momento de Neymar. El delantero azulgrana se adelantó dos veces al brasileño y le pidió antes la bola a Messi. El argentino no tuvo más remedio que hacerle caso, pero sabía que esa decisión le estaba sentando muy mal a Neymar. Por suerte, hubo un tercer penalti, y ahí se hizo la paz. Messi logró el objetivo de que el brasileño metiese un gol, y Suárez se desentendió.

De la tensión al final feliz

Tras la mini polémica, el que se marchó del partido con una sonrisa más grande fue Suárez. Minutos después de los tres penaltis, tuvo tiempo de meter el cuarto en su cuenta, por lo que la noche fue redonda para el uruguayo. Eso sí, rápidamente fue a celebrar su póker con Neymar y a comunicarle que en futuras ocasiones tanto Messi como él le buscarán en los partidos para que anote más goles. Aunque si de nuevo hay otro penalti, de nuevo la tensión entre los tres estará servida.




Deja tu Comentario