2015-11-09 07:11 FC Barcelona Por: Administrador

¡Increíble! Esto no fue tarjeta amarilla



Situación inverosímil la vivida ayer en el partido entre Sevilla y Real Madrid en el Sánchez Pizjuán. El colombiano James Rodríguez, que entró en la segunda mitad, decidió interrumpir el partido, sin que el árbitro hubiera pitado nada, al coger el balón con ambas manos mientras pugnaba por él con Éver Banega.

Todos los presentes se quedaron atónitos ante la actitud de James. El jugador consideraba que el balón no estaba en condiciones y decidió tomarse la justicia por su cuenta, cogió el balón con las dos manos sin ningún pudor. No penso ni siquiera en lanzar el balón fuera de banda para hacer el cambio, simplemente se pensó que el partido era de baloncesto. Esto provocó la sorpresa e indignación de los sevillistas, más aún cuando el colegiado González González no le sacó tarjeta ninguna al colombiano.



A pesar de haber detenido el juego sin consentimiento del árbitro y haber concurrido en una falta por manos intencionada, James se fue de rositas, sin amonestación ninguna. El colegiado no se atrevió a actuar según el reglamento, consciente de la importancia del colombiano en el Real Madrid y de los nervios que tenían los blancos por estar cayendo con estrépito en Sevilla.


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