2017-02-23 10:02 Real Madrid Por: Administrador

Indignación por las ayudas arbitrales al Real Madrid



Alfredo Vidal Burgos Bengoetxea, el árbitro que ayer pitó el Valencia-Real Madrid, se sumó a la moda instaurada entre la clase arbitral de favorecer al Real Madrid con sus decisiones en lo que parece ser un claro intento del Comité Técnico de Árbitros de ayudar al Real Madrid a ganar su segunda Liga en los últimos ocho años. Lo de Valencia fue muy descarado e invita a los malos pensamientos. No es posible que, jornada tras jornada, los árbitros sean tan malos. Tiene que haber algo más. El árbitro de ayer se comió dos penaltis de libro que vio en el campo todo el mundo menos él. El primero por un desplazamiento sin miramiento de Carvajal a Zaza cuando éste se disponía a fusilar un gol. El segundo, un pisotón de Sergio Ramos a Munir dentro del área, una jugada de esas que el central madridista repite constantemente sabedor de que tiene bula arbitral y de que no le van a pitar penalti. Y ayer, como siempre, no fue castigada su infracción como merecía. Queda claro que la Liga está adulterada y si el Real Madrid está donde está es porque habitualmente juega sus partidos con 12 jugadores. Esa es la auténtica realidad aunque la Caverna quiera hacernos creer otra cosa silenciando lo que no le interesa denunciar. Se entiende la mayúscula indignación que ha generado en Valencia la actuación parcial de Burgos Bengoetxea a favor del Real Madrid y en contra del Valencia. Y eso que el Valencia ganó el partido.

Deja tu Comentario