2011-04-26 13:04 FC Barcelona Por: Administrador

Johan Cruyff, el gran intoxicador



En su artículo semanal de El Periódico viene a indicar que Rosell le hizo una faena a Guardiola vendiendo a Chygrynskyi, como si el ucraniano, que fracasó estrepitosamente en el Barça, pudiera ser la solución a los actuales males que aquejan al Barça. Chygrynskyi demostró en los escasos partidos en los que Guardiola se atrevió a alinearle que la lentitud de su juego era de difícil encaje en el fútbol español. Y sólo imaginar a Chygrynskyi corriendo detrás de Di María o Cristiano Ronaldo produce arcadas. Hay que asumir que el fichaje fue un error y que al menos el Barça pudo recuperar parte de la inversión con su venta, que a su vez sirvió para hacer caja y pagar, por ejemplo, los cuantiosos gastos que supone cada año el sobredimensionado staff técnico.

Pero Cruyff no lo ve así. Refiriéndose a la larga lista de lesiones que azota al Barça, ha escrito. "viendo la plaga de bajas, cuántas veces no se habrá acordado Guardiola de Chygrynskyi, vendido en contra de su voluntad. Al Madrid le superarás o no con lo que te queda, en función de cómo apliques tu juego. Lo de la plantilla corta o larga ahora no lo puedes cambiar".



No sabemos si Guardiola se habrá acordado de Chygrynskyi. Sí sabemos, en cambio, que el barcelonismo ni le recuerda, como tampoco se acuerda de Ibrahimovic, Hleb o Martín Cáceres. ¿Por qué tenemos que acordarnos de Chygrynskui y no de Martín Cáceres? Cruyff, el Mourinho del barcelonismo por su facilidad para enredar en el entorno, sigue metiendo cizaña él sabrá con qué interés. Si la plantilla es corta es porque Guardiola ha querido que sea corta. Cruyff mejor que nadie sabe que en el Barça manda Guardiola.


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