2012-10-10 17:10 FC Barcelona Por: Administrador

Jordi Cruyff avergüenza al barcelonismo



Jordi Cruyff vivió a la sombra del apellido de su padre como futbolista. Fue despedido del Barça porque no encajó con dignidad el cese de su padre y presume de haber sido campeón de Europa con el Manchester United sin jugar. Luego pasó por Celta, Alavés, Espanyol y varios equipos extranjeros de Ucrania y Malta hasta retirarse con más pena que gloria y convertirse en director deportivo del Maccabi de Tel Aviv después de que su padre le arreglara con Hiddink su participación en una Eurocopa con Holanda.

Desde la distancia de Tel Aviv ha declarado a Esports COPE que "a mí me gustaría tener a Pepe en mi equipo, y a nueve de cada diez entrenadores del Barça también". Jordi Cruyff puede hablar por él, que es muy libre de fichar a quien quiera, incluido Pepe, para hacer grande al Maccabi, pero no está legitimado para hablar en nombre de nadie, y menos de los técnicos del FC Barcelona, que desde que su padre decidió convertirse en enemigo del staff actual, nada tienen que ver con la cuerda y el apellido Cruyff.



Es hora de que los Cruyff dejen en paz al Barça y permitan trabajar a sus técnicos, dejando a un lado esa perenne necesidad que siempre han tenido de decirle a los demás lo que tienen que hacer, porque si los demás no fueran capaces de dar un paso sin consultarlo antes con ellos, que además viven el día a día del Barça de oídas y desde la distancia.

Los tiempos cambian y ahora el Barça sólo tiene un gurú. Se llama Pep Guardiola.





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