2016-05-30 21:05 Por: Administrador

Josep Pedrerol no se ha enterado del atraco al Atlético



Pedro Riaño Estupenda edición del programa Jugones de hoy. Estupendísima, debe pensar Florentino Pérez, el espectador más fiel de los programas de Josep Pedrerol. Zidane por aquí, Zidane por allí. ¡Qué maravilloso es Zidane! Qué bien que Arbeloa ha contestado a Piqué. Qué bien que el Bernabéu insultara a Piqué... Y ni rastro de la polémica arbitral. Claro que la polémica sólo existe si así lo decide el guión de Josep Pedrerol. Y en el guión hoy ponía que no hay polémica en la final de la Champions League. Por tanto, las directrices tenían que ir por el maravilloso efecto Zidane. Nada de gol ilegal en fuera de juego de Sergio Ramos. Nada de manos dentro del área de Sergio Ramos no señaladas. Nada de la expulsión perdonada a Pepe por su entrada salvaje a Carrasco. Nada de poner en duda la legalidad de La Undécima. Eso sólo lo puede hacer Mourinho con el Barça. Y en un santimaén han pasado de llorar y llorar y llorar por los penaltis que le pitan al Barça a otra cosa mariposa. Ahora llorar es de perdedores. Y ellos, como el Real Madrid, son ganadores. Van de la mano. Curiosa vara de medir la de Josep Pedrerol en sus programas. Un fuera de juego, una expulsión de un rival del Barça le da para llenar horas y horas de programación. Si es preciso llama a un arquitecto para que trace la línea y demuestre que Luis Suárez ha marcado un gol estando ocho milímetros en fuera de juego. Pero lo de Sergio Ramos no era noticia. Aunque no hiciera falta llamar a ningún arquitecto.  Sólo fue una anécdota que decidió el campeón de Europa. Sólo eso. Un detalle del partido sin importancia. De los creadores del Villarato llega a nuestras pantallas la nueva versión de "Lo que el ojo no ve", el ojo de Pedrerol, claro está. Y en esa misma línea se mostró el inefable Rafa Guerero, el hombre que mejor sabe interpretar lo que Josep Pedrerol y su guión quieren oír. Penalti cuando toca y nada de nada cuando toca. Esta vez tocaba nada de nada, de ahí que en directo negara la existencia del flagrante fuera de juego de Ramos. Alguien le debió tocar la cresta, seguramente porque se notaba demasiado, y no tuvo inconveniente en acabar rectificando. Hay que guardar las apariencias.  Este es el mismo que vio la existencia de un penalti del Bayern Múnich sobre Fernando Torres, cuando el guión decía que tenía que ir con el Atlético -eso era antes-. Entonces se atrevió a inventarse lo del penalti por continuidad en una jugada en la que Torres fue derribado metro y medio fuera del área, cayendo finalmente dentro. Ahí todo es justificable y si no se puede tirar del reglamento, se inventa uno nuevo. Estos son los creadores de opinión que tienen engatusados al personal con su chiringuito de venta de humo. Un ejemplo de credibilidad de cara al futuro: el fuera de juego escandaloso de Sergio Ramos en el gol del Real Madrid no es noticia. De hecho, ni existió. ¿Para qué perder el tiempo repitiendo la jugadita? Periodismo de investigación del bueno. La penúltima clase magistral de periodismo del maestro Pedrerol. Maestro del ilusionismo: nada por aquí, nada por allí. ¡Y sale el conejo de La Undécima! Aplausos.

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