2016-05-23 18:05 FC Barcelona Por: Administrador

Josep Pedrerol tira de su versión antibarcelonista más sucia



Pedro Riaño Josep Pedrerol, el telepredicador del madridismo que presume de tener a Florentino Pérez pendiente de sus programas, ha sacado hoy a relucir su cara antibarcelonista más sucia. Se entiende su grado de desquiciamiento. En su función de vocero de la gloria madridista, le ha tocado vivir la mejor época del Barça, ese equipo del que se anuncia su final de ciclo desde hace cinco años en sus programas. Y lo que hay es un título detrás de otro mientras el Real Madrid acumula años en blanco. Aún así, en el guión de sus programas el criterio siempre es el mismo: bien el Real Madrid, mal el Barça. Siguiendo su ejecutoria, no parece que el Barça venga de ganar tres títulos la pasada temporada y cierre la actual con cuatro. Y tampoco parece que el Real Madrid acabara en blanco la temporada pasada y esté a 90 minutos de repetir fracaso. Escuchándole, da la sensación de que donde no funciona el fax en el Camp Nou, donde no saben hacer las alineaciones es en el Camp Nou y donde cambian de entrenador cada dos por tres es en el Camp Nou.

El Real Madrid, a 90 minutos de otra temporada en blanco

Pero no, lo del Barça en los últimos años es un desastre. Así lo ha decidido él. Y si el Real Madrid vuelve con cara de fracaso de Milán ya se encargará él de sacar el argumento de siempre para una segunda temporada consecutiva en blanco: "el Madrid sale reforzado porque tiene a Zidane de cara al futuro". Hoy Josep Pedrerol ha estado a la altura de lo que se espera de su especialidad: la manipulación en el estado más puro y descarnado. Lleva días quejándose de que los políticos se meten en el fútbol y lamentando lo de las banderas, el himno, etc. Y él lleva días sin hablar de otra cosa que no sea política, banderas, himnos... Carroña, para entendernos todos. Carroña es lo que busca Josep Pedrerol para justificar el tiempo que le dedica al Barça. Lo que sea antes que entretenerse con los éxitos deportivos del Barça. Eso no le interesa. La gloria deportiva la reserva él para el Real Madrid. Tratándose del Barça, mejor abrir el programa y llenar un tercio del mismo explicando que "esta vez medio estadio tarareó el himno", aunque la otra mitad lo silbara. Y había que dejar bien claro que los culés lo silbaron. Silbaron "el momento más esperado de la final de Copa". Ese es el momento mágico para Pedrerol, a quien sin estar el Real Madrid por medio le importa un carajo quién levante la Copa, especialmente si quien la levanta es el Barça.

Pedrerol no se ha enterado de que el Barça ganó la Copa

Pedrerol casi ni se ha enterado de que el Barça ganó la Copa y, por tanto, el "triste doblete" del que hablaba hace unas semanas. Mejor desviar la atención para que parezca que el Barça no ganó ayer ningún título: "la afición del Sevilla atenuó los silbidos al himno". ¿Y del partido? La conclusión de Pedrerol es: "¡Qué mal lo pasó el Barça!". Y dicho esto, explicación a la victoria blaugrana: "Final con polémica, el árbitro no vio un manotazo de Luis Suárez a un jugador del Sevilla". O sea, que ya sabemos por qué ganó el Barça, porque el árbitro no vio un manotazo de Suárez, algo que en El Chiringuito vieron como un penalti como una casa que le guindaron al Sevilla. Y ahí tenía Pedrerol al inefable Rafa Guerrero, el del penalti continuado, buscando argumentos en una foto estática y mirándola desde abajo como si pudiera encontrar desde allí un ángulo inédito. Inenarrable. Frikismo en estado puro. ¿Y qué hicieron los culés cuando acabó el partido? Muy sencillo: tocar lo que no suena. Fueron a Cibeles a celebrarlo. Y allí estaba la cámara de Jugones, la que no se entera de los insultos del Bernabéu al Barça, para recoger lo típico de "Madrid, cabrón, saluda al campeón". Eran 50 aficionados, pero suficientes para que Josep Pedrerol hable de provocaciones. "Una cosa es celebrar y otra insultar". Claro que sí, que para insultar ya está el analista Guti o alguno de sus colaboradores con antecedentes penales en twitter y no necesitan imitadores. Y también insultos en Canaletas. Que quede claro que los aficionados del Barcelona viven pendientes del Real Madrid las 24 horas del día. ¡Qué mal esta eso!

Goebbels no lo haría mejor

Y, por supuesto, "un aplauso al Sevilla por pelear hasta el final... ¡Lástima!". Sí, sí, lástima. El Barça ganó gracias al manotazo que no vio el árbitro, pero el Sevilla se puede ir con "la cabeza alta aunque no lograra el doblete", ese doblete triste para el Barcelona que de haberlo logrado el Sevilla hubiera sido para Pedrerol muy feliz. Pedrerol al natursal. Se queja de politiqueos y de injerencias políticas en el fútbol y él echa mano de cualquier politiqueo con tal de no prestarle atención a los éxitos del Barça. Se entiende después de tantos años de frustración que han precisado de tanta manipulación retorciendo la realidad para que pareciera otra cosa. "El momento cumbre de la final era el himno", se pudo oír en un vídeo. Claro que sí, si no está el Real Madrid por medio, el momento cumbre nunca será la entrega de la Copa. De una triste Copa que sirve para redondear un triste doblete que deja la temporada del Barça en cuatro tristes títulos y con olor a fracaso. Que de eso se trata. Goebbels no lo haría mejor.

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