2013-04-04 14:04 FC Barcelona Por: Administrador

Jugar contra el Madrid es jugar contra doce



El Real Madrid quiere la Décima y no reparará en medios para conseguirla. Aunque tenga que ensuciar todavia más su imagen ya maltrecha en Europa por el comportamiento improcedente de su entrenador. Algo está pasando en la UEFA con el Real Madrid. Después de la lamentable rueda de prensa de los porqués de Mourinho, el tono de los arbitrajes al equipo blanco en competición europea ya supera los límites de lo escandaloso.

Lo de anoche es un ejemplo más, aunque llueve sobre mojado después del atraco perpetrado contra el Manchester United en Old Trafford. Sergio Ramos incurre en falta dentro del área pisando descaradamente a Yilmaz, y el árbitro, en lugar de aplicar el reglamento, opta por enseñarle la tarjeta amarilla al delantero turco, con el agravante de que no podrá jugar el partido de vuelta ante los blancos. ¿Se atreverá la UEFA a quitarle la tarjeta a Yilmaz de la misma manera que le perdonó un partido de castigo a Ibrahimovic para que pudiera enfrentarse al Barça? ¿Se atreverá la UEFA a castigar al árbitro Oddvar Moen por su incompetencia? ¿O simplemente le felicitará por la satisfacción del deber cumplido?



Así escribe la historia el aparato de propaganda mediático que tiene Florentino Pérez desplegado por los medios de la capital de España. La conclusión es que el Madrid goleó fácil al Galatasaray. Nadie recordará que el árbitro, y sólo el árbitro, ha puesto en franquicia la eliminatoria para el Madrid colaborando en un 3-0 que debió ser un 3-2 si se hubiera pitado dicho penalti a Yilmaz y unas manos clamorosas de Khedira dentro del área. Pero el Real Madrid tiene bula, licencia para hacer y deshacer a su antojo. Sus defensas nunca cometen penalti. En cambio, en el área contraria se suceden uno tras otro. Es más, cuando un jugador rival cae víctima de una falta madridista, resulta que se ha tirado. Los turcos han podido comprobar en sus propias carnes las falacias y calumnias que se lanzan desde la capital sobre los jugadores del Barcelona acusados de teatreros. De hecho, ya hemos visto la reacción del aparato de propaganda blanco cuando los penaltis a los jugadores del Barça suceden vistiendo La Roja de España. Entonces nadie hace teatro.

Es bueno que Europa descubra cómo las gasta el Madrid en los despachos, que lo que en España es vox populi (a Arbeloa también le acaba de perdonar el Comité de Competición una tarjeta) trascienda a Europa y que Europa entera entienda el clima de desquiciamiento que vive el fútbol español y sufre el Barcelona ante la intimidación constante que sufren por árbitros por parte del Real Madrid.

Lo de Yilmaz anoche fue de juzgado de guardia. Le hacen un penalti, no lo pita el árbitro y encima es castigado con una tarjeta. Estas cosas sólo pasan cuando el Real Madrid está delante.



"No quiero hablar de los posibles penaltis, no hablo de los árbitros, pero puede que le haya afectado el nombre del Real Madrid y en algunos momentos no tuvo el coraje de pitar una jugada clara. No puedo decir que haya dirigido un partido justo, ha tenido bastante fallos, pero tuvimos muchas ocasiones de gol. Todos vieron el pisotón (de Ramos a Yilmaz) menos el árbitro, pero no hay nada que hacer. Ahí está el resultado", ha dicho Terim, el técnico del Galatasaray. Pues eso. Ahora también los turcos saben que jugar contra el Madrid es jugar contra doce.

 


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