2013-02-06 15:02 Real Madrid Por: Administrador

"Juro por mi hijo que lo de la tristeza no era por dinero"



Lo primero que aclara el portugués es que está mucho mejor de la lesión que le hacía ser duda para el compromiso que Portugal tiene con Ecuador este miércoles: "Ya está todo bien. Era una sobrecarga en la pierna, pero ya estoy mucho mejor. Para el Sevilla y el Manchester estaré en condiciones de jugar".

Hablando del Manchester y de su cumpleaños, Cristiano tiene claro qué regalo quiere en el plano deportivo esta temporada: "El primer regalo que le pediría al futuro es la Décima, algo muy especial para el Real Madrid después de tantos años sin ganarla y, lógicamente, también para mí. La Champions es lo máximo para un jugador y me ilusiona mucho ganarla este año", asegura.



La ovación que se llevó contra el Getafe hace un par de semanas confirmó que ahora la afición del Real Madrid o, al menos, buena parte de ella, le ve de otra manera: "Es una situación que me deja muy contento. Me emociona ese cariño de las personas en el campo, en la calle. Me enorgullece ver que la gente está conmigo, porque se ha dado cuenta de que Cristiano siempre es el mismo. Siempre voy de frente. Yo siempre doy lo máximo y la afición se ha fijado.El Bernabéu me aprecia y ya me ve como un jugador suyo, de su casa. Lo que más me motiva es ver que la gente tiene cariño por mí y que me siga apoyando todos los partidos, marque o no marque goles". ¿Hacía falta tanto esfuerzo para llegar a esto?

"Yo siempre fui la misma persona, pero la gente no tiene oportunidad de conocerme. Aunque poco a poco está viendo cómo soy y sí es verdad que noto otro trato más afectuoso. Yo no he cambiado mi forma de ser, aunque algunas cosas siempre se pueden mejorar. Pero mi personalidad es siempre la misma. He defendido siempre al Madrid al máximo y la gente se está fijando más en eso, dejando a un lado otros aspectos mucho menos importantes. Ahora estoy muy contento de que me valoren, pero no deja de sorprenderme porque siempre fui igual y la gente no me lo valoraba con la justicia con la que sí que lo hace ahora", añade.

Está claro que este será uno de los motivos fundamentales para que renueve con el equipo. Sus sentimientos han cambiado desde el partido contra el Granada de la primera vuelta y su declaración de tristeza: "Sí, han cambiado porque hago lo que me gusta, que es jugar al fútbol y me estoy sintiendo muy bien en el campo y con los compañeros. A lo mejor ha cambiado también mi manera de pensar y de estar. En este momento me siento mejor que entonces".



Hasta se ha dicho de él que es el Di Stéfano blanco del Siglo XXI: "Es un orgullo que me comparen con los grandes de la historia del fútbol y del Madrid. Es un honor estar al lado de esos hombres, pero a mí lo que me preocupa es seguir trabajando para ayudar a mi club a ser cada vez más grande. No pienso en comparaciones ni en récords porque eso no es bueno. Lo que sí es verdad es que yo intento siempre que la gente se quede a gusto conmigo. Quiero dejar mi huella en el Madrid y eso sólo lo conseguiré si sigo defendiendo a este club hasta el final de mis fuerzas".

Sigue sin hablar de su renovación

Sin embargo, todos estos progresos no le permiten abrirse a la prensa cuando se le cuestiona por una renovación que empieza a tomar forma y cuerpo en los medios de comunicación: No voy a hablar mucho de eso, porque de verdad que para mí ahora lo importante, lo que está en mi cabeza y mi aspiración es que el Madrid gane la Décima y la Copa del Rey. La renovación es un tema del que no quiero hablar y que ahora no me preocupa. Ahora sólo me importa el equipo y ya hablaremos a final de temporada. Les juro por mi hijo que lo de mi tristeza nunca fue por una cuestión referente al dinero. No lo fue".

Una renovación que, dicen, tendría en cuenta la edad del portugués, que con 28 años empieza a estar cerca de la treintena, una cifra con la que muchos empezarán a dudar de sus cualidades físicas. ¿Hasta cuándo quiere jugar Cristiano?: "Es una pregunta difícil de responder, porque yo sí quiero estar diez años más, aunque no sé si podré llegar a los 38 (como Ryan Giggs). Quiero jugar muchos más años y lo haré si me siento bien psicológica y físicamente. Trabajo para lograrlo porque tengo una buena genética. No debería tener problemas para conseguirlo. Dicen que después de los 32 ó 33 años uno cambia su genética y su forma de jugar, que se vuelve más lento, pero que ganas en experiencia.Yo disfruto de este momento, que es muy bueno", sentencia.

Para terminar, otra reflexión interesante: "Noto que en los estadios me insultan cada vez menos. No puedo agradar a todo el mundo. No lo logró Dios, así que no lo puedo hacer yo. No es bueno para los niños que van a los estadios escuchar esas cosas que se gritan. Sólo se trata de partidos de fútbol y la gene tiene que ir a la grada a disfrutar del espectáculo y no a insultar o a amenazar a los jugadores".


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