2012-01-13 09:01 FC Barcelona Por: Administrador

La alineación de Pinto divide al barcelonismo



Se sabe que Pinto, a los 36 años, ha renovado por el Barça más por sus virtudes extradeportivas que por su valor como portero. Es de dominio público que el meta andaluz es el jugador más querido del vestuario, el que mejor anima a sus compañeros, el que más asimilado tiene el concepto de hacer grupo. Guardiola le necesita para cohesionar a la plantilla y Messi lo exige porque es su amigo, se lleva muy bien con él y cuenta unos chistes divertidísimos. Pero Pinto tiene un problema, por delante está Valdés, posiblemente el mejor portero del mundo, aunque el marketing diga lo contrario en defensa de unos intereses que conviene dirigir hacia Casillas.

Valdés ha demostrado a lo largo de los años que es toda una garantía bajo los palos del FC Barcelona y tiene la titularidad garantizada siempre, porque es el mejor portero del que puede disponer el Barcelona. Sin embargo, en virtud al excelente comportamiento de Pinto en su condición de suplente y como concesión a unos compañeros que desean para él el premio de la titularidad, Guardiola decidió un día "regalarle" a Pinto la Copa del Rey porque sí. Y desde entonces juega todos los partidos de esta competición como una concesión especial hacia su persona.



Pep lo hace para ser justo, para premiar al suplente motivado, para demostrar a sus compañeros que todos pueden tener su oportunidad y todos pueden conocer el sabor del banquillo. Por eso Pinto jugará ante el Real Madrid los cuartos de final de la Copa de la misma manera que en la pasada temporada le alineó en la final sin pestañear. Luego Cristiano Ronaldo cabeceó desde muy lejos y el balón le pasó por encima de la cabeza, significando la única derrota del Barcelona en las competiciones que disputó el año pasado. Cosas que pasan.

También Mourinho quiso ser condescendiente con Adán y le dio la oportunidad de ser titular en la Copa ante la Ponferradina, dejando a Casillas en el banquillo. Pero luego llegó el Málaga y después el Barcelona y ahí estuvo Casillas y ahí estará Casillas. Una cosa es repartir juego entre toda la plantilla y otra saltar al césped dando ventaja al rival. Si se supone que cada partido lo juegan los mejores, en el caso de la portería del Barcelona ya puede decirse de antemano que el Barça no saltará al Bernabéu con su mejor portero. Puestos a dar juego a todos, también podría decidir Guardiola que Messi lleva ya demasiados partidos acumulados y que Cuenca debe jugar en su lugar en el Bernabéu. No lo hará. Por eso la decisión de renunciar al mejor portero de la plantilla para encarar el doble duelo con el Real Madrid entraña un riesgo tan grande como el que se asumió en la última final de Copa del Rey de infausto recuerdo.

¿Y tú qué opinas? ¿Le concede Pep una ventaja añadida al Real Madrid renunciado a alinear a su mejor portero?




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