2011-10-28 18:10 FC Barcelona Por: Administrador

La ampliación y el inútil pelotazo del Miniestadi (VII)



“Gusta al 80%”
Joan Franquesa, el responsable entonces de la parcela patrimonial, aseguraba en Sport sobre la maqueta que “no las teníamos todas con nosotros. Estábamos bastante nerviosos. No estábamos seguros del éxito. Yo no respiré hasta ver el aplauso espontáneo en el estadio de la gente que lo veía por primera vez”. ¿Por qué sería que no estaban seguros del éxito? ¿Mal de conciencia, quizá? ¿Y qué les hacía pensar que la aceptación había sido exitosa? ¿Los aplausos nada espontáneos ni sinceros de los invitados vip a la ceremonia con la obligación cortés de aplaudir? Franquesa tenía datos, hasta un índice de aceptación, que no correspondía con el de las encuestas de los medios de comunicación: “Gusta a un 80 por ciento de los barcelonistas”. Y eso que Franquesa admitía que el club no tendría ni idea sobre el aforo definitivo o su distribución hasta que el proyecto estuviera acabado. Es decir, estábamos ante una elección a ciegas. Se entiende así que el directivo responsable rezara para que Foster no perdiera el sentido común en el momento de presentar la factura. De cualquier forma, por desproporcionada que fuera, a ver quién le decía que no después de vender al mundo la imagen del presidente abrazado al arquitecto ante la maqueta.

"Un punto de nuestro programa"
Y le preguntaba Santi Giménez a Franquesa en Sport: ¿Presentar el proyecto antes de tener licencias no es chantajear al Ayuntamiento?
-"Para nada. El Ayuntamiento no puede sentirse presionado. La remodelación era un punto de nuestro programa electoral y no puede sorprender a nadie. El Ayuntamiento de Barcelona no puede sentirse presionado porque han participado del proyecto desde el principio. Pero la gente confunde términos. La remodelación del campo es una necesidad evidente que es independiente de la reordenación de Les Corts”.
¿Actuar de acuerdo a la política de hechos consumados no era presionar al ayuntamiento? ¿No hubiera sido más lógico disponer de los permisos municipales y lograr un acuerdo vecinal antes de presentar la maqueta? ¿Y si el ayuntamiento acordaba denegar los permisos? ¿Se comportará igual el consistorio de Barcelona con las demás instituciones que pretenden modificar la calificación de su patrimonio? Es la filosofía de Laporta, la misma que le llevó a intentar reinar un año más de lo que su mandato le permitía hasta que un juez tuvo que tocarle la cresta para demostrarle que, de momento, sigue siendo de este mundo. En cualquier caso, argumentar que las cosas se hacen mal porque “era un punto de nuestro programa electoral” es como para echarse a reír o a llorar. ¿Desde cuándo un punto de un programa electoral legitima a alguien a actuar sin el visto bueno de las autoridades que deben velar por el cumplimiento de la ley? Atendiendo a un argumento tan peregrino, el señor Franquesa debería responder por los innumerables puntos contenidos en el programa electoral de Laporta que no fueron cumplidos por la junta.



Laporta ejerce de alcalde
Seguía Franquesa: “Todos los partidos nos han felicitado por el proyecto. El Barça tampoco quiere aberraciones urbanísticas ni imponer su criterio. En cuestión de urbanismo también quiere ser más que un club”. La junta no deseaba imponer su criterio, sólo pretendía construir 2.000 pisos en el Miniestadi sí o sí, que no es lo mismo. Ni imposición ni aberración urbanística.
-Pero sin pisos en el Miniestadi esto no se financia…
-Que en el Mini haya pisos o no será una decisión municipal. El equipamiento deportivo del Mini no tiene sentido en este momento y debe de tener un uso diferente. Barcelona y los vecinos tienen que decidir sus nuevos usos. Y estos usos deben dar los rendimientos necesarios para financiar esta operación. ¿Barcelona y sus vecinos o Laporta y sus palmeros? Lo que quedaba claro es que la construcción de pisos en la zona no era una decisión municipal. Laporta ya había tomado su decisión sin consultárselo a las autoridades. Laporta había decidido que la zona del Miniestadi debía tener un uso diferente. Y no hay más que hablar. Si se tiene que cambiar el Plan General Metropolitano, se cambia y asunto resuelto.

”Joan Laporta engaña a los vecinos de Les Corts"
El 4 de octubre de 2007 La Plataforma Cívica de vecinos afectados expresaba sus temores en un comunicado: "Joan Laporta engaña a los vecinos de Les Corts (…) Se presentó el proyecto (el de Foster) aprobado y acto seguido una batería de noticias diciendo que la financiación vendría de recalificar y construir pisos, lo que se defiende en TV3 sin que los vecinos puedan opinar y con el agravante de avanzar hasta la astronómica cantidad de 250 millones de euros como inversión necesaria para llevar a cabo el proyecto (...) Ante esta manera de hacer, los representantes de las Asociaciones de Vecinos de Les Corts decepcionados y enormemente sorprendidos nos hemos reunido para dar respuesta contundente a esta forma de actuar que ha dejado fuera el famoso consenso propugnado por Laporta ".
Lleonard Ramírez y Marta Prats, los portavoces, añadieron que no permitirían "la recalificación de terrenos deportivos. No permitiremos que se recalifique ni un palmo ". Y hasta Hereu recibía: "no es el alcalde de los vecinos, es el alcalde del señor Laporta", por sus apariciones públicas con el presidente del Barça y su escasa predisposición para escuchar la voz de los vecinos.

CIU cambia de estrategia
La Plataforma Cívica de vecinos de Les Corts expresó a Xavier Trias su decepción por el respaldo de CIU al pelotazo de Laporta. Los vecinos de Les Corts, que no habían olvidado el apoyo sin concesiones que ese mismo partido les proporcionó para oponerse al proyecto Barça 2000 de Núñez, ataban cabos al enterarse del reciente nombramiento como directivo blaugrana de Jacint Borràs, exregidor de CIU en L´Hospitalet. Los vecinos empezaban a entender lo que sucedió en el pasado y lo que estaba ocurriendo en ese momento.
  Se maravillaba infoesports.com de que “ahora no hace aún 10 años CiU se opusiera al proyecto Barça 2000 (incluso con Meritxell Borràs al frente de las manifestaciones) que no suponía más viviendas ni más aforo en el Camp Nou, y sí era una zona verde de casi cinco hectáreas por debajo de la cual iban las instalaciones lúdico-deportivo-comerciales. CiU estuvo al frente de todos los movimientos llamados "espontáneos" para impedirlo y lo presentó como reflejo de la opinión del vecindario. Lo más curioso es, todavía, cómo se demostró que todo era un montaje político de CiU. Les Corts había sido desde que se reinstauró la democracia un feudo de CiU. Pues bien, en las elecciones municipales de 1999, cuando la efervescencia y el debate sobre el Barça 2000 eran más acuciantes, cambió la tortilla y, por primera vez, ganó el PSC en Les Corts, con un tal Jordi Hereu como concejal. Si de verdad los vecinos de Les Corts se oponían al Barça 2000 y CiU, que siempre había ganado las municipales en el barrio, era la bandera de esta oposición, lo lógico hubiera sido que los vecinos hubieran seguido con su fidelidad a CiU y ésta hubiese ganado en aquellos comicios sin problemas para, de paso, derrotar al Barça 2000 y a Núñez. Pues pasó todo lo contrario: CiU perdió por primera vez y ganó el PSC, donde el alcalde Joan Clos, desde el Ayuntamiento, había bendecido el proyecto. Estaban los vecinos realmente en contra del Barça 2000 o fueron manipulados? Qué cosas, ¿verdad?».



  Encuestas contrarias
Una encuesta de El Periódico preguntaba a través de Internet: “¿Le parece bien que el FC Barcelona construya pisos en los terrenos que ocupa el Miniestadi?”. Sobre 2555 respuestas, el 35% se mostraba favorable y el 63% contrario. Las encuestas discutían el “pacto unánime de la ciudad” por el que suspiraba el alcalde y del que presumía Joan Laporta.

No hay proyectos presentados
Con el plan de Foster ya adjudicado, infoesports.com desvelaba a finales de octubre que “El Barça no ha presentado ningún proyecto urbanístico al Ayuntamiento. El Gobierno del Distrito dice que no se puede trabajar "en base a recortes de prensa". La desconfianza hacia los políticos iba en aumento entre los vecinos hasta el punto de llevarles a crear un grupo de seguimiento al margen de la clase política para controlar un proceso en el que desde el primer momento se habían sentido desplazados. La regidora del Districte de Les Corts, Montserrat Sánchez, explicaba al semanario Línia Barcelona, que "el club no ha presentado ningún documento y, por tanto, sólo conocemos la reforma de la estructura del estadio por las informaciones aparecidas en los medios de comunicación”. Jordi Vázquez, conseller portaveu del distrito de Les Corts, añadía: "Agradeceríamos tener un proyecto del Barça sobre la mesa, porque la gente nos pide explicaciones y ahora mismo no podemos darlas basándonos sólo en lo que sale en la prensa". El propio alcalde le reconocía en RAC1 a Jordi Basté el 26 de octubre de 2007 que "aún no tenemos documentos sobre los cuales hacer un proceso de negociación". Es decir, que admitía que se estaba empezando la casa por el tejado.

Inmobiliaria FC Barcelona
Infoesports.com descubría el 14 de noviembre que “el Barça tendrá que indemnizar a los vecinos del Picadero, a inquilinos y otros propietarios si quiere hacer el hotel”. Y es que una de la principales fuentes de financiación del pelotazo inmobiliario de Laporta se basaba en la construcción del citado hotel. El Barça más que un club era también Inmobiliaria FC Barcelona. Escuelas de fútbol y hospitales en el Tercer Mundo y pisos, restaurantes y hoteles en la ciudad condal. El club, que era propietario de 4 de los 36 inmuebles o locales del edificio, tenía que hacer frente a las indemnizaciones de los otros 32 en su afán obsesivo por levantar su preciado hotel en el lugar en donde hasta ese momento existían equipamientos deportivos.

El socio quería ser consultado
Según una encuesta encargada por la Plataforma d´Opinió Barcelonista entre 759 socios del Barça, el 90% de barcelonistas era contrario a la venta de patrimonio sin consultárselo previamente al socio. Y el 80% desearía recurrir a un referéndum para tomar una determinación de estas características. Sobre la venta del Miniestadi, el 87% se mostraba en contra.Y a la pregunta “¿Considera que la actual junta está facultada para decidir sobre la venta de patrimonio?”, la respuesta era negativa en un 90% de las respuestas.  Respecto a las preferencias de los socios sobre las maquetas finalistas presentadas, la que contaba con una mayor aceptación era la de Ferrater, con un 28%. La de GMP Internacional se llevaba el 26 % de adeptos y Foster quedaba tercero aglutinando el 24% de las preferencias.

Foster no cobró
Lluís Mascaró tenía respuesta en Sport para los malpensados: “El Barça no ha pagado al arquitecto Norman Foster ni un euro por el viaje que hizo a Barcelona para presentar la maqueta de su proyecto del Nou Camp Nou que hizo junto a Laporta. Algunas fuentes habían asegurado que Foster había cobrado 6 millones de euros”. 35 millones le estaban esperando. Ya se lo podía pagar de su bolsillo.

 

MAÑANA, PRÓXIMO CAPÍTULO

La ampliación y el inútil pelotazo del Miniestadi (VIII)

Majó pide seny / Respuesta a Sala i Martín / La transparencia de Franquesa / El ayuntamiento pone sus condiciones / Tiene que haber consenso / La traición de Laporta / La segunda maravilla deportiva del mundo / Foster despide a 400 empleados / “Franquesa, mentiroso” / “Esto no es un pelotazo” / Presión al alcalde /

 

 

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