2011-10-28 22:10 FC Barcelona Por: Administrador

La ampliación y el inútil pelotazo del Miniestadi (X)



Jordi Majó pide seny
El 10 de diciembre de 2007 Jordi Majó ofrecía en e-noticies.com su opinión sobre la ampliación y remodelación del Camp Nou: “Si el señor Laporta se había comprometido a no vender patrimonio, debe cumplir su palabra. No vale el argumento de cambiar un patrimonio por otro porque aquí cambiamos un patrimonio sólido y realizable por una instalación que, si la tenemos que vender, no vale nada y, además, tiene un importante coste de mantenimiento (…) Si en un nuevo plan de urbanismo de la zona al terreno del Miniestadi le corresponden muchos metros cuadrados de techo para pisos, es evidente que este terreno pasa a tener mucho más valor. Este patrimonio que pasará a tener el club es un patrimonio sólido que se puede convertir en dinero en cualquier momento. La cuestión es si ese dinero nos lo tenemos que gastar en gran parte en una instalación fundamentalmente de imagen y no realizable. Entonces el club tendría que nombrar una comisión de seguimiento que incorporase diferentes sensibilidades y puntos de vista  (…) Si se lleva a cabo el proyecto Foster y algún día el club necesita dinero, por el motivo que sea, no los podría sacar de la realización de parte de su patrimonio, salvo que nos tuviéramos que vender el Estadio recalificado e ir a Montjuïc, como hizo el Espanyol con el campo de Sarrià, pero eso no podemos ni pensarlo. En este caso, la instalación de Norman Foster, que puede costar el doble del presupuesto, como es habitual en estos casos, pasaría a no valer nada y, además, habría un coste para desmontarlo. En este supuesto se debería recurrir a una derrama a los socios, a la que sólo podrían hacer frente los socios más poderosos, o dejar de ser un club para pasar a ser una sociedad anónima deportiva  (…) La junta de nuestro club parece que da la operación por cerrada o que se considera con suficiente autoridad para tomar la decisión en nombre de todos los socios, y no debería ser así. Nos jugamos mucho dinero e incluso el modelo de club. Tenemos expertos de primer nivel entre los socios en temas patrimoniales, urbanísticos e inmobiliarios, nos gustaría escuchar su opinión. Desde aquí lo pedimos de todo corazón. Hagamos las cosas con sensatez, con las dosis de arrebato que sean necesarias. Hacerlas sólo con arrebato nos puede salir muy caro”.

Respuesta a Sala i Martín
El ex candidato aprovechaba para responder a Xavier Sala Martín, entonces presidente de la Comisión Económica, que había dicho que el Mini Estadi no servía para nada y que había que destruirlo: “Yo le diría al señor Sala Martín que haga un estudio bien hecho y se dará cuenta de lo que valen esos terrenos. Estoy de acuerdo que no se le saca provecho, pero eso pasa por sacar adelante un plan que contente a todos. Lo que sería un ruina es destruirlo y construir pisos. El señor Sala realiza afirmaciones muy frívolas, muy a la ligera sobre el Estadi y, como economista, tendría que explicar muchas cosas de ese proyecto, del que pocos sabemos muchas cosas, y no quedarse en dar titulares o en afirmaciones demagógicas. Que lo explique todo, hombre, que irá muy bien a todos”.



La transparencia de Franquesa
Informaba El Pelikano sobre la dudosa transparencia de Joan Franquesa en su relación con los ciudadanos de Les Corts: “En la primera reunión con los vecinos, celebrada el pasado día 21 de Noviembre en la Regidoría de Les Corts, junto con la responsable del distrito, Montserrat Sánchez, el representante de la directiva, Joan Franquesa, habló poco y dijo menos en opinión de los asistentes. No respondió a la pregunta directa sobre si el Barça quiere una recalificación de la zona del Mini Estadi para construir pisos (es la fórmula anunciada por el propio presidente para financiar la ampliación) y tampoco al interrogante sobre cuántas nuevas localidades tendrá el estadio tras la ampliación, con el objetivo de evaluar si empeorará la movilidad en el barrio. Franquesa no salió de ese término confuso que ahora se ha instalado en el discurso de la directiva, refiriéndose a la ‘transformación urbanística’ de la zona o bien al ‘desarrollo urbanístico’. Los vecinos, que se han sentido desplazados de los planes del Barça como en los tiempos de Núñez, cuando promovió el proyecto Barça-2000, no ocultan su preocupación por esta falta de transparencia y de información sobre sus ideas de futuro para el Mini Estadi. Parece claro, a juzgar por las declaraciones cada vez más condescendientes del propio alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, que Laporta quiere pisos y que ya tiene un plan urbanístico definido con el visto bueno del Ajuntament”. Pese a ello, Franquesa iba diciendo por ahí, en e Rotary Club de Sant Cugat, por ejemplo, que los vecinos estaban puntualmente informados y que aprobaban la voluntad del club de construir equipamientos. Era aquello de la mentira que repetida mil veces se convierte en verdad. En eso estaba Franquesa.

El ayuntamiento pone sus condiciones
Luego se sabría que el ayuntamiento recortaría los planes del FC Barcelona por entender que lo que pretendía Laporta no coincidía con los intereses de la ciudad. El consistorio exigía más zona verde, menos pisos (1.625 en lugar de 2.000), más vivienda protegida, una guardería, un centro de educación infantil y primaria, un centro de atención primaria y pisos destinados jóvenes y a personas mayores. Respecto al proyecto Barça 2000, tan denostado por Laporta, se pasaba de cero pisos a más de 1.600; de 7,5 hectáreas de parque público a 2,3. De la altura actual del Miniestadi como edificación más alta a diez torres de una altura de 20 plantas. La regidora Meritxell Borràs se encargó de movilizar al personal organizando manifestaciones contra el plan de Núñez para paralizar el proyecto. Contra las artimañas de Laporta los vecinos debían espabilarse por su cuenta. Meritxell Borràs, la hija del directivo Jacint Borràs, estaba ahora pendiente de otras cosas. No se trataba de perjudicar los intereses de su padre y del amigo de su padre. Los vecinos mantuvieron diversas reuniones y acordaron movilizaciones contra el plan.

Tiene que haber consenso
Lo explicó así Jordi Hereu el 20 de septiembre de 2008: “El plan seguirá adelante siempre y cuando haya consenso. Siempre se ha pedido que sea así, que las cosas se hagan desde el trabajo y el consenso”. El consenso, claro está, se refería a las fuerzas políticas, no a la voluntad de los ciudadanos afectados, que parecían estar absolutamente de acuerdo.

La traición de Laporta
Los vecinos se sentían traicionados por el presidente el FC Barcelona. No olvidaban a aquel opositor de Núñez que les juró no caer en los mismos errores de su antecesor mientras se comprometía a no efectuar ningún planteamiento sin el consenso con los vecinos. “Nada de eso se ha cumplido –lamentaban los ciudadanos del barrio el 9 de diciembre de 2008 tras una asamblea-, siempre han actuado con premeditación y alevosía, mejor en julio y agosto que durante el resto del año, y nos han excluido de cualquier planteamiento no cumpliendo el compromiso y la palabra dada. Y nunca se han reunido con los vecinos”. No era mejor su opinión sobre el Consistorio: “Siempre se nos dijo que nos consultarían, que no harían nada sin escucharnos, pero por una filtración en La Vanguardia nos enteramos de que todo estaba decidido. El Barça propone y el ayuntamiento dispone”. El portavoz, Alfons Huéscar, denunció que “el ayuntamiento nos ha mentido, ninguneado y menospreciado”.

La segunda maravilla deportiva del mundo
Mientras Joan Laporta se emperraba en transformarlo en otro estadio, el 29 de enero de 2009 llegaba la noticia desde Inglaterra de que una encuesta realizada por Barclays Spaces for Sports arrojaba como resultado que el Camp Nou era la segunda maravilla deportiva del mundo según los aficionados internacionales, sólo superado por el circuito de Montecarlo, que recibió el 18% de los votos. El Camp Nou se llevó el 15%; el estadio olímpico de Pekín, el 14%; el Bernabéu, el 5%; San Siro, el 4%, Maracaná, de Río, el 4 %; y el estadio de cricket de Melbourne otro 4 %. Tenían que venir de fuera para recordarle al barcelonismo las virtudes de su patrimonio tal como está.

Foster despide a 400 empleados
Y el 20 de febrero de 2009 trascendía que la crisis había llegado también al despacho del prestigioso arquitecto Norman Foster, que había tomado la decisión de despedir a 400 trabajadores repartidos en las 17 oficinas que su empresa tiene en todo el mundo, cerrar las sedes de Estambul y Berlín y suspender la construcción del rascacielos más alto de Europa en Moscú. Estaba claro que Foster necesitaba la obra del Camp Nou como agua de mayo.

“Franquesa, mentiroso”
Así se expresaba en El Pelikano Alfons Huéscar, portavoz de la plataforma vecinal de Les Corts, en respuesta a unas manifestaciones del vicepresidente de patrimonio concedidas al diario Sport en las que venía a dar por supuesto el acuerdo del club con los vecinos. “El señor Franquesa es un mentiroso y no es cierto que haya ni contactos con la junta ni acuerdo, todo está igual o peor, pues nunca hemos estado más distanciados”. “Los vecinos interpretan que no se les puede pedir a ellos que no hablen y tolerar que “un directivo del Barça se dedique a decir mentiras”. Las plataformas vecinales han dejado muy claro desde el principio que la ley exige de un equipamiento que se transforme en otro equipamiento pero no que se convierta en pisos. Lo que han mantenido es que “los vecinos no entramos en si el Barça quiere remodelar su estadio o no, es su casa y pueden hacer lo que quieran sus socios, eso lo respetamos, siempre que se cumplan las leyes y las normas, que para eso están”. Y le recuerdan a esta junta que el propio presidente que ahora quiere construir pisos en el Mini Estadi se manifestó junto a ellos, que mantienen los mismos principios, contra el proyecto Barça 2000 promovido por Josep Lluís Núñez”.



“Esto no es un pelotazo”
El 27 de junio de 2009 le preguntaban a Joan Laporta en el diario Público: “Si pudiera ¿no daría un pelotazo?”. Respuesta: “No, no es nuestra cultura. Cuando hemos querido hacer una operación inmobiliaria la hemos hecho dentro de los parámetros normales (…) En el caso del Miniestadi hemos llegado a un acuerdo desde el punto de vista técnico con el ayuntamiento, pero falta voluntad política para desarrollarlo. El Barça presenta un proyecto importante para el club, pero también para la ciudad, pero no tenemos las complicidades políticas”. Era el primer aviso para el alcalde. Vendrían más. Hablaba de “parámetros normales” para definir su pelotazo. Previsible tratándose de Laporta.

Presión al alcalde
Preguntado el 19 de julio de 2009. en Sarral (Tarragona), un lugar con amplio significado familiar a donde se desplazó para pronunciar el pregón de las fiestas, Joan Laporta le tiró la caballería encima al alcalde Hereu con la intención de intensificar la presión que debía conducir al acuerdo definitivo. “A mí ya hace tanto tiempo que me lo están diciendo, que he perdido mucho la fe en las autoridades porque después de seis años mi sensación es que nunca he tenido ninguna complicidad tanto con las autoridades que gobiernan la ciudad como el país. Que ahora el alcalde diga que a final de mes estará resuelto, con todos los respetos para el alcalde, eso ya lo ha dicho más de cuatro o cinco veces. Permítanme que me muestre escéptico respecto a la viabilidad. Ojalá se llegue finalmente a una solución. Sería de justicia. Pero no me parece bien, lo digo con la experiencia de seis años, esa falta de complicidad que hemos tenido. No hemos tenido ningún tipo de apoyo por parte de las autoridades de la ciudad y el país. Además parece que se hagan perdonar. Ahora la aprobaremos, aunque no será la propuesta que tenemos. Pero si ha de intervenir el Barça, debemos conocer la propuesta y la que existe es la que tenemos sobre la mesa, la que tenemos pactada con las autoridades municipales y que llevamos trabajando desde hace cinco años. O no se han interpretado bien las declaraciones del alcalde o están haciendo unos juegos de manos que no entiendo”. El misil era directo contra el PSC, en el gobierno de la Generalitat y del ayuntamiento de Barcelona. Laporta hablaba de un acuerdo con los políticos. Lo que pensaran los vecinos le traía sin cuidado. Estas declaraciones llegaban como respuesta a unas manifestaciones de Jordi Hereu en las que aseguraba que la recalificación de los terrenos del Miniestadi sería una realidad antes de que llegaran las vacaciones en agosto, tal y como temían los vecinos. Por otra parte, Laporta reclamaba la complicidad de las autoridades. En la tercera acepción del término “cómplice” registrada en el diccionario de la Real Academia puede leerse: “Persona que, sin ser autora de un delito o una falta, coopera a su ejecución con actos anteriores o simultáneos”. Laporta buscaba complicidades.

MAÑANA, PRÓXIMO CAPÍTULO

El fichaje de Beckham, cronología de la primera gran mentira

El Cruyff del 2003 / “Me han utilizado” / Una mentira detrás de otra / El cuento de la lechera / “Podemos convencerle” /
Ciencia ficción / Cruyff presta su apellido a la gran mentira / “Nunca prometí a Beckham” / ¿Ronaldinho o Beckham? ¡Qué más da! / Cruyff no quería a Ronaldinho

 

 

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