2014-04-23 23:04 Real Madrid Por: Administrador

La bestia no era negra, sino blanca



Pablo Rojas

Llegaba el Bayern Múnich con aura de equipo imbatible. Llegaba Pep Guardiola con el cartel de mejor entrenador del mundo y parte de las pesadillas más dolorosas del madridismo reciente. La puesta en escena era inmejorable para los bávaros: 18 minutos de tikitiki sin taka. El Santiago Bernabéu hipnotizado ante la propuesta alemana que olía a catalana. Era algo que ya se había visto en el estadio madridista otros años y el temor estaba en el ambiente. 



Ancelotti estaba aconsejado por un Arrigo Sacchi que le avisó en la previa que revisionara el partido del Bayern ante el Borussia de hace unas semanas donde Klopp les dio un baño con un 3-0 incostestable. Y el italiano le hizo caso y tuvo paciencia, cerró líneas, Pepe-Ramos y Coentrao se volvieron colosos devolviendo cualquier centro lateral, Alonso dominaba sin balón y el Madrid daba miedo cuando alcanzaba la carrera. Marcó sin aparente esfuerzo y se quitó los miedos de encima que fueron a parar a las piernas del rival.

Y el Madrid se tranquilizó, paralizó la obra maestra de posesión bávara y a cada posibilidad asustaba a un Bayern que no sabía porqué iba perdiendo pese a tener la pelota tres de cada cuatro minutos. Finalmente los blancos ganaron ante un Bayern indefenso y se quitaron un peso de encima, algo de historia, y ahora es el Bayern el que teme que la bestia sea blanca y no negra.


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