2012-03-21 20:03 Real Madrid Por: Administrador

La brecha entre Guardiola y Piqué se hace más grande



Piqué no está bien. El bajón físico del futbolista esta temporada es notable. Sus vaivenes con el mundo de la prensa rosa y de los actos publicitarios no dejan centrarse al futbolista, lo cual está repercutiendo directamente en el vestuario azulgrana y en su juego. El central solvente, eficaz e intimidatorio de temporadas atrás se ha convertido en un rival irregular y que concede muchos regalos. Ante el Granada un nuevo error de Piqué avivó a los rojiblancos. Una jugada ensayada desde el franco izquierdo del ataque granadino valió para servir un balón al corazón del área, donde un error en la marca de Piqué dejó a placer el gol de Diego Mainz.

Guardiola tomó buena cuenta del grave error de su zaguero, al igual que le pasó el fin de semana pasado contra el Sevilla, donde un nuevo fallo del central pudo convertirse en el 2-1 que diese alas a los andaluces para intentar dar la vuelta al marcador. Piqué no estuvo atento a Manu del Moral que le ganó la partida en un balón sencillo para el defensor, estrellando su testarazo contra la mismísima cruceta.



El míster culé no está contento con Piqué. La distancia entre ambos cada vez es más grande y Guardiola ya no sabe qué hacer para que su futbolista se entone. Al jugador se le ha visto pasado de kilos, cometiendo imprudencias, más atento a su vida personal que profesional, así como en situaciones que no han favorecido nada a su equipo y a su persona, como el lio arbitral que formó con Velasco Carballo en el partido contra el Sporting de Gijón en el que acabó expulsado. Demasiados peros en el currículum de Piqué este curso, situación que ha debilitado de una forma increíble su relación con Guardiola. Al míster ya no le queda libreta para apuntar los fallos de su central. Ante Osasuna, Real Madrid, Valencia… una larga lista de fallos que le condenan a ser el gran señalado del vestuario.

La directiva desconfía de su continuidad

Pese a que Sandro Rosell tildó las informaciones de Telemadrid como “calumniosas”, la verdad es que fue él el que dio luz verde hace ocho temporadas a la salida del zaguero con destino Manchester, y pese a que su relación mejoró con el tiempo, volviéndole a acoger en el seno de la casa azulgrana, la paciencia se agota con Piqué.



El presidente le ha pedido compromiso y actitud al zaguero. Quieren que se centre, pero este no pone de su parte. Sus continuos escándalos no hacen más que desmejora su imagen, y el club ha sondeado la posibilidad de venderlo, pero todavía es pronto. Una nueva oportunidad, o cambia o su futuro no será azulgrana. Piqué tiene el balón sobre su tejado y un nuevo error le condenará, ¿será capaz de no volver a errar?


Deja tu Comentario