2015-01-24 20:01 Real Madrid Por: Administrador

La campana salva a un Madrid decepcionante (1-2)



Sergio Marco

Lo mejor del Córdoba-Real Madrid es que los tres puntos vuelan al Bernabéu y el equipo de Ancelotti conserva su privilegiado liderato con un punto de ventaja sobre el resto y un partido menos disputado. Pero lo cierto es que la imagen ofrecida esta tarde en Córdoba por el equipo de Ancelotti ha ofrecido más sombras que luces. El tanteo se ha puesto cuesta arriba desde el minuto 2 por una mano de Sergio Ramos en el área. El central andaluz parece estar en los últimos partidos en el centro de todas las desgracias madridistas.



El Córdoba se ha adelantado en el marcador y todo hacía indicar que la venganza del Real Madrid sería terrible. Pero el equipo blanco no ha reaccionado y se ha mostrado aletargado, con Isco en Madrid y Khedira ocupando su lugar. A Kroos se le veía cansado, James no aportaba fantasía y los tres de delante se veían muy desasistidos. Daba la sensación de que el Córdoba se había preparado muy bien el partido mientras el Madrid se limitaba a cumplir el trámite. Y para cuando quisieron darse cuentalos hombre de Ancelotti, el equipo andaluz se había adueñado del encuentro cerrando las línes de pase blancas, lo que dejaba aislados a sus tres estiletes de delante.

Pero llegó el gol de Benzema, rematando al fondo de la red un balón peinado por Bale al final de la primera mitad. Ese debía ser el punto de inflexión que llevara al Madrid en volandas hacia la remontada. Pero en la segunda parte Casillas evitó el segundo gol local enviando al larguero un balón de Florín cuando se colaba. Rossi también tuvo el gol poco después. Se veía más factible el 2-1 que el 1-2.  El Madrid no era el Madrid.

Los cambios de Illarra por Khedira y de Jesé por James apenas aportaron nada nuevo en la espesura del juego blanco. Aún así, el Madrid buscaba con más corazón que cabeza el gol de la victoria. Y en el minuto 82 llegó la trascendente jugada de la expulsión de Cristiano Ronaldo por darle una patada a Edimar en el que posiblemente ha sido el partido más oscuro del Balón de Oro a lo largo de toda la temporada. El Madrid se quedaba con diez y parecía que a lo más que podía aspirar era a mantener el empate, pero Cartabia desvió con la mano un golpe franco de Bale y él mismo se encargó de hacer subir al marcador el 1-2 en el lanzamiento del correspondiente penalti. Casi sin querer al Madrid le llegó el premio de la victoria cuando apenas quedaban dos minutos para la conclusión del partido. Demasiado sufrimiento. Hay que buscar soluciones para recuperar la senda ganadora por la que navegó el Real Madrid hasta finales del año 2014.



La única nota positiva que puede extraerse de este encuentro es que la peor versión del Real Madrid, jugando mal, también gana.


Deja tu Comentario