2011-08-22 09:08 FC Barcelona Por: Administrador

La cara oculta de Laporta. Capítulo 21



Capítulo 21

Viaje a Dubai con la familia

Joan Laporta se desplazó a Dubai para pasar allí el fin de año 2006 con su esposa y sus tres hijos. Allí viajaron también su cuñado, Alejandro Echevarría Arévalo, y su suegro, Juan Echevarría Puig, que acompañaron al presidente blaugrana en una visita oficial al Ministerio de Comercio y Turismo de Dubai. El jefe del departamento de asuntos exteriores, Hamad bin Mejrin, ofreció a la “delegación oficial“ del FC Barcelona, compuesta por Joan Laporta, Juan y Alejandro Echevarría, una cena con carácter oficial. Sport explicaba que “Laporta acudió al acto como máximo representante del FC Barcelona”. El 8 de enero de 2007 Domènec García hablaba en e-noticies.com de “La enésima indignidad (...) La foto de la familia Echevarría (Juan, Alejandro y Joan Laporta) con funcionarios del departamento de Turismo del emirato de Dubai nos hace pensar, otra vez, si este hombre (Laporta) sabe lo que es y qué supone ser presidente del FC Barcelona, cuáles son los deberes y los derechos de una persona que representa una entidad que no es suya y cuáles son los límites de sus actuaciones y comportamientos. Laporta nunca puede hacer pasar como representantes del FC Barcelona (la web de Dubai así lo reflejaba) a dos personas de su familia que no tienen nada que ver con el Barça, que son dos franquistas reconocidos y miembros activos de la fundación del dictador ( destinada a ensalzar su figura), a uno de los cuales tuvo que destituir del cargo de vicepresidente del club. No es ya que se quede en calzoncillos en medio de un aeropuerto o que diga mentiras en la Asamblea de forma repetida. Ahora la indignidad radica en que ha engañado al gobierno de Dubai en nombre del Barça haciendo pasar a los miembros de su familia por lo que no son, como se refleja en la información que ofrece al respecto la web del estado de Dubai. Ha usado el nombre del Barça de una manera descarada y chapucera. Y eso es intolerable. Ni Laporta podía ir más lejos ni el Barça caer más bajo. Ya hace más de tres meses y medio que la directiva del Barça no convoca ninguna rueda de prensa. En el club hay un búnker informativo impenetrable. Y a este paso deben dar tantas explicaciones que ya no se atrevan a hacer ninguna más. ¿Cómo se pueden justificar tantas indignidades?" 



¿Qué hubiera dicho el Elefant Blau?

Tampoco salía de su asombro Miguel Rico en Sport: “Ahora, todos los que mandan en el club miran hacia otra parte como, desde fuera, los que no mandan, miran hacia otra parte tras haber visto la foto que ayer distribuyó el departamento de Turismo, Comercio y Marketing de Dubai. Junto a ella envió un texto en el que se daban detalles de la recepción ofrecida a la delegación del FC Barcelona que, con su presidente a la cabeza, había visitado la sede de la organización. Y, efectivamente, presidiendo el retrato estaba Joan Laporta y aunque la nota oficial, además de nombrar a los anfitriones, no reconocía a nadie más, nosotros sí pudimos advertir la presencia del suegro y del cuñado del presidente del FC Barcelona. Dos señores que no forman parte de su directiva sino de su familia. En fin, una instantánea que invita a la reflexión y que Joan Laporta, en sus tiempos de opositor, habría sabido manejar convenientemente para desgastar, con absoluta razón, al presidente de turno. Algo que ahora tampoco ocurrirá porque, hoy en día, la oposición del Barcelona está en el gobierno. Un gran mérito de Laporta, sí señor”. 

Beckham: El fracaso fue un éxito



El 12 de enero de 2007 Lluís Mascaró no estaba para hablar de representaciones en el mundo árabe sino para glorificar en Sport la figura del mesías blaugrana. “El ‘fracaso’ de Laporta ha sido un éxito”, decía. ”El primer gran acierto de la gestión de Laporta llegó tras un ‘fracaso’. Apenas 24 horas después de ganar las elecciones, Beckham, el ‘mediático’ que había utilizado como gancho en la recta final de la campaña, anunciaba su fichaje por el Real Madrid. “Tranquilos, tenemos recambio”, aseguraba el nuevo presidente blaugrana. Y llegó Ronaldinho. Hoy, el brasileño es el mejor jugador del mundo y el inglés, un galáctico estrellado que huye del Bernabéu para refugiarse en el glamour y los dólares de Hollywood”. Mascaró aún no había iniciado su particular cruzada contra el “el mejor jugador del mundo”. La gloria es efímera.

Nace  la autocomplacencia

Anton Maria Espadaler, defensor de lo que haga falta con tal de librar de todo mal al amigo Laporta, era el primero en apostar por la autocomplacencia que tanto daño haría al club según el propio presidente. Puestos a defender, el 7 de enero de 2007 y en La Vanguardia, justificaba la “pequeña travesura” de Ronaldinho, Deco y Márquez por haber llegado con 48 horas de retraso de sus vacaciones navideñas. Es más, Espadaler veía “rasgos autoritarios” en “muchos seguidores barcelonistas” y le parecía fatal que se hubiera instalado en el ambiente la opinión generalizada de que los tres futbolistas eran merecedores de una sanción. Eso debía ser cosa de los embaucadores e hipócritas que se hacían pasar por barcelonistas… y no lo eran. Entonces lo que tocaba era autocomplacencia total, autogestión absoluta y dejar los destinos del club en manos de jugadores poco o nada comprometidos. Era lo que, desgraciadamente, tocaba entonces. Palmas, palmitas… Total, “no estaba el Barça tan mal”. En esa época, mientras Txiki seguía la marcha del equipo a través del teletexto, el Barça, líder en la Liga, caminaba hacia el desastre de un año en blanco. Y eso que era la temporada en la que Laporta aspiraba a siete títulos.
Para Espadaler el retraso de los jugadores en su incorporación a la disciplina del club era un "clásico navideño, tan arraigado como las neules o el turrón" , por tanto no había motivos para la alarma. "Uno saca la impresión de que en el fondo del alma de muchos seguidores barcelonistas laten con fuerza rasgos autoritarios, envueltos para la ocasión en celofán estajanovista, tal vez como una herencia de los primeros tiempos de la edad fabril, o como un resabio de tenderos tocados de calvinismo". Es decir, exagerado el que piense que alargar unilateralmente las vacaciones merece como mínimo una explicación. Para Espadaler el detalle no dejaba de ser una simple "anécdota" y no se explicaba "de dónde surgieron tantos deseos de disciplina, tan severa santificación de los horarios, tanta exigencia por la puntualidad y las prisas por acudir al tajo". Mala gente los defensores de la disciplina, la puntualidad y las prisas. Pobres jugadores y qué mala fe mostraban los que  exigían orden interno. Ya eran ganas de fastidiar. Unos meses después Laporta renegaría de sus propios propagandistas, tipo Espadaler, los que defendiendo la teoría de la justificación dieron por bueno lo que el club nunca debió consentir. Mientras tanto, Espadaler seguía fiel a su cita con los canapés del palco en los descansos. Años después publicaría un libro sin otro objeto que elevar a los altares al magnífico presidente Laporta mientras desautorizaba, ahora sí, a Ronaldinho cuestionando su profesionalidad.

¡Falta de actitud!

Y si el aparato de propaganda no encontraba motivo de alarma en el comportamiento de las figuras del primer equipo, la propia web del club crucificaba el 13 de noviembre de 2007 a los componentes del Axa Wintertur Barça en silla de ruedas por “falta de actitud”. Con esos sí se atrevían. Este órgano oficial de información explicaba que “el AXA Winterthur Barça pagó con una severa derrota la falta de actitud global del equipo. Los azulgranas deberán ponerse las pilas en cuanto a la concentración, más que al juego... Los errores fueron provocadas por la falta de actitud más que porque los gallegos presionaran de una manera insuperable". Con los discapacitados del baloncesto no había autocomplacencia ni piedad posible, la misma que el club reflejaba en sus mensajes a móvil dirigidos a los socios para informarles sobre los resultados del primer equipo.

Espadaler cambia de opinión

Diez meses después de censurar la actitud de quienes defendían la necesidad de imponer disciplina en el vestuario y marcar de cerca de los cracks, Anton Maria Espadaler veía la luz y ahora sí, una vez marcada por Laporta la línea contra la autocomplacencia, el articulista de La Vanguardia ya veía las cosas de otra manera el 15 de noviembre de 2007 y hasta era capaz de pedirle mano dura al entrenador: "A cada salida del Barça las palabras de Rijkaard me vienen a la memoria con más frecuencia de la que desearía (se refería a la promesa de defender el honor de los socios). En Santander, en Pamplona, en Valladolid, en Villarreal y en Getafe, sin ir más lejos. Hacer el ridículo, que es lo que se hizo, y a fondo, o sea agotando la definición del diccionario, el pasado sábado es todo lo contrario de la defensa del honor. Es directamente una burla, y, para quien siente los colores, una demostración, palpable y sin paliativos, de una total falta de vergüenza. Y eso es exactamente el deshonor… El equipo se acostumbró no a perder, que eso es mucho decir, aunque lo pareciese, sino a no reaccionar ante las derrotas, y mirar a otro lado cuando el juego fue infecto e insoportable como si no pasara nada… Pero lo que no puede ocurrir bajo ningún concepto, y menos aún si se ha invocado el honor, es perder la actitud y la personalización y dejarse llevar por un estado de somnolencia indolente que descorazona al más bragado. Es así como uno se pregunta si aquel compromiso que tan solemnemente se contrajo se está desvaneciendo, porque todo cansa y porque a quienes deberían implicarse más ahora les da por tocar el tamborino, y en realidad no se aspira a otra cosa que a ir tirando de la rifita hasta donde se pueda. O sea, hasta que a quien corresponda se le acaben los boletos". ¿La solución a tanta denuncia podía ser dejar que los jugadores hicieran lo que les diera la gana, incluido llegar tarde de vacaciones? Efectivamente, la autocomplacencia, interna y mediática, le hizo mucho daño al Barça, y cuando tocó reaccionar ya era tarde. El daño ya estaba hecho. Y, eso sí, los palos todos para los futbolistas. Los otros, los responsables del conformismo, del “que no estamos tan mal” quedaban libres de culpa para el amigo Espadaler, que ahora sí exhibía “rasgos autoritarios, envueltos para la ocasión en celofán estajanovista, tal vez como una herencia de los primeros tiempos de la edad fabril, o como un resabio de tenderos tocados de calvinismo (…) ¿De dónde surgieron tantos deseos de disciplina?". Eso es.

Ausencia significativa en el Palau

El equipo de baloncesto, construido por Laporta con dudoso acierto a golpe de talonario y con uno de los presupuestos más altos de Europa, iba dando tumbos en la fase regular de la Liga ACB ofreciendo más decepciones que alegrías en la temporada 2006-07, hasta el punto de que a medio campeonato, cuando debían decidirse los ocho primeros de la tabla para disputar la fase final de la Copa del Rey, el Barça se encontraba ante la delicada tesitura de tener que hacer méritos para ser aceptado en ese grupo de elegidos. El partido clave que debía confirmar a la formación de Ivanovic en la octava plaza, un Winterthur Barça-Granada en el Palau, tampoco tuvo el honor de disfrutar de la presencia del presidente del Barça en el palco. Una prueba más del desapego que Laporta tenía hacia el Palau. No asistieron ni el presidente ni ninguno de los vicepresidentes, Soriano, Ingla, Godall o Vicens, que se ahorraron la lectura de una pancarta gigante que decía: “Estem farts. Volem solucions”. Sí, en cambio, se dejaron ver por allí Sandro Rosell y Jordi Bartomeu, por lo visto más preocupados que el presidente y su plana mayor por el pobre rendimiento del equipo de baloncesto. Jordi Basté calificó la ausencia de Laporta de “indecente” y su actitud, de “nuevo rico (…) Ha hecho como los americanos cuando hacen caridad. Él ha dado el talón (presupuesto de la sección 24 millones de euros), y ahora no me empreñeís”.  

El equipo le necesitaba

Le iba a dedicar al club los mejores años de su vida, pero entre viajes a Dubai, a México, a Qatar, a Kuwait, a Arabia, a Uzbekistán, a Ucrania, a China, a Camerún, a Bosnia, a Marruecos, a Macao, a Egipto, a Israel, a Estados Unidos, a Argentina, a Ecuador, a Brasil, a Japón, a Corea, a Dinamarca, a Alemania, a Inglaterra, a Escocia, a Suiza, a Austria, a Italia, a Bulgaria, a Polonia, a Rusia,  a Mali, a Swazilandia, a Burkina Faso… el presidente no encontró un hueco en su agenda para apoyar con su presencia al equipo de baloncesto. Daba la sensación de que Laporta se negaba a delegar cualquier tarea que requiriera subir al avión, y parecía también que no confiara en sus directivos o en los ejecutivos del club porque, a no ser que la escasa información filtrada por la entidad no se ajustara a la realidad, todas las gestiones en territorio extranjero eran perfectamente delegables. Su presencia en el Palau, en cambio, no admitía suplencias. Lo que el equipo de baloncesto necesitaba era el apoyo de su presidente. Y el presidente volvió a fallar.  El día anterior un periódico adelantaba para ese día la presencia de Laporta en un partido de costellada de la Fundación de su amigo Johan Cruyff. También causó baja. Le debió dar vergüenza. 

Viaje a Israel

A lo mejor no fue al Palau porque estaba reponiendo fuerzas tras su reciente viaje a Israel posterior al de Dubai con escala en México. El 15 de enero de 2007 Mundo Deportivo informaba de la entrevista mantenida por Laporta con un productor cinematográfico multimillonario en Israel. Y hablaba de algo que tanto satisfacía al presidente: “Impacto mediático en Tierra Santa tras ir la semana pasada a Tel Aviv y Jerusalén”. Conchita Roura lo explicaba: ”Joan Laporta pasará a la historia por ser la más viajera de las máximas autoridades azulgrana. La pasada semana fue visto en México, en compañía del importante hombre de negocios al que visita con periodicidad, y en Israel, con un multimillonario productor de Hollywood, todo ello antes de subir el sábado noche a Montjuïc para presenciar el Espanyol-Barça. La ‘escapada’ de Joan Laporta a Tel Aviv mereció hasta una contra crónica trufada de anécdotas en la prensa israelí. Ésta explica que el ilustre convidado hizo turismo y asimismo aprovechó su estancia en tierra santa para sentar las bases de un acuerdo de colaboración con el Maccabi para monitorizar las ‘perlas’ de la cantera local, si bien el citado club estaba pendiente de confirmar la noticia. Por lo demás en Israel se informaba que Laporta y sus dos guardaespaldas estuvieron junto a su anfitrión, Arnon Milchan, en un ‘club’ de moda llamado ‘Whisky a Gogo’ (cabe recordar que con Sandro iba al ‘Dry Martini); según los diarios, bebió vodka con tónica. El rotativo ‘Yedioth’ relataba también que Laporta degustó después una especialidad de origen árabe denominada humus (un puré de garbanzos, sésamo, ajo y limón) e incluso se llevó un poco en un recipiente. Aparte el presidente visitó Jerusalén, repartió banderines blaugrana y se comprometió con diversas personas a invitarlas al Barça-Liverpool de Champions del 6-M”. ¿Aprovechando quizá el Seient Lliure de los socios? Por supuesto, seguimos sin noticias a día de hoy acerca de ese interesantísimo acuerdo de colaboración con el Maccabi planteado por Laporta en presencia de sus dos guardaespaldas. 

Mentirijilla para justificar otro viaje

Seguía la información de Mundo Deportivo: “En Israel califican a Milchan de “buen amigo” de Laporta y aseguran que ambos trabajan en un ambicioso proyecto cinematográfico centrado en el Barça. Arnon, que niega haber sido un traficante de armas, ha producido películas como ‘Pretty Woman’ o ‘L.A. Confidential’ y se codea con afamados directores (Scorsesse o Sergio Leone), políticos (Shimon Peres) y magnates (Rupert Murdoch). Laporta es sin duda ‘más que un presidente’ del Barça”. Todo ello había que extraerlo de informaciones aparecidas en la prensa israelí, porque los viajes del presidente no se explicaban en Barcelona y daban la sensación de realizarse de tapadillo, como si hubiera algo que esconder. Todo se movía en torno a la confidencialidad, lo que daba pie a lecturas variadas, equivocadas seguramente, pero que hay que entender como el resultado de una política de comunicación que siempre tendió al secretismo más que a la transparencia. Y es que cualquier socio es libre de interpretar que pueda haber gato encerrado cuando la información se esconde detrás de la confidencialidad. Ante tanto oscurantismo informativo el portavoz del club, Xavier Cambra, tuvo que salir al paso, en RAC 1, que no en rueda de prensa, para contrarrestar las diferentes versiones que empezaban a circular sobre los viajes del presidente. “Laporta fue a título personal” y aclarando que “la foto de Dubai con los Echevarría no era oficial”. Sin embargo, en aquella recepción Laporta recibió un obsequio como presidente del Barça y en la fotografía del evento, reproducida por la página web oficial del Ministerio de Comercio y Turismo de Dubai, se informaba de que el acto era oficial. Qué cosas. Se pilla antes a un mentiroso que a un cojo. Explicaban en e-noticies.com: “Pocas cosas dijo y menos aclaró Xavier Cambra en su comparecencia. Por ejemplo, que el viaje a Dubai de Laporta se lo pagó él mismo de su bolsillo. En todo caso, hay que añadir que si fue recibido por funcionarios del ministerio de Cultura de aquel país, fue por el cargo que ostenta, aunque bien mirado podría darse el caso de que los árabes hubieran invitado a miembros de la Fundación Nacional Francisco Franco (Alejandro y Juan Echevarría) y, casualmente, se hubieran presentando con un representante del Barça. Todo es posible”.

Mañana, capítulo 22

Dime con quien andas... / ”La directiva no se inquieta”  / No entiende la crítica / Se multiplica el número de empleados  / Desplante al Govern / Calderón informa sobre el Barça / Yo a Londres y tú a Sevilla / Mundo Deportivo, castigado / Quiere mandar en TV3 / En Fitur con el”director técnico” Cruyff  / ¿Y Txiki / Begiristain? 


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