2011-09-20 14:09 FC Barcelona Por: Administrador

La cara oculta de Laporta. Capítulo 45



El escándalo de las tribunas
Pelikano.es destapaba el 26 de junio de 2008 un nuevo escándalo en la gestión laportista: el uso y abuso realizado por la junta directiva de los mejores abonos disponibles de tribuna: “Cinco directivos consiguen mejorar sus ‘tribunas’ saltándose la lista de espera. En un claro abuso del poder, Godall, Soriano, Ingla, Vives Fierro  y Borràs pudieron elegir nuevas localidades en el Camp Nou gracias a sus cargos. Dispusieron de un trato de prioridad a la hora de elegir nuevas localidades sin pasar por la lista de espera en la que hay apuntados miles de socios (…) La lista puede haber sido mucho más amplia, pues también se han podido beneficiar de esta posibilidad amigos de integrantes de la junta, incluidos algún miembro de la Comissió de Notables, como Borja de Riquer, cuyo nombre también aparece en una de las listas tramitadas con solicitudes de mejora de localidades. Este ‘notable’ pidió una tribuna lo más cerca posible del directivo Albert Vicens. Otros nombres que en su día solicitaron mover sus asientos son los de Anna Sallés, viuda de Manuel Vázquez Montalbán, y de su hijo Daniel Vázquez Sallés. Este sitio web también ha sabido que el directivo Xavier Cambra planteó en su momento una petición de mejora de localidad para Raimon Cambra Mercader, lo más cerca posible de Xavier Cambra Vergés”. Y había más: “Según fuentes internas del club azulgrana, el vicepresidente Ferran Soriano Compte pidió para Ferran Soriano Monzonis y Josefa Compte Preter cambiar localidades de 3ª Gradería por Tribunas de 2ª Gradería. Por otro lado, el también vicepresidente Alfons Godall planteó mejorar además de una Tribuna propia otra a nombre de Alfons Godall Figarola y otras tres localidades de 1ª Gradería por tres Tribunas de 2ª Gradería bajo el nombre genérico de Familia Godall Herms. Los vicepresidentes Ferran Soriano y Alfons Godall tramitaron solicitudes para que familiares y amigos suyos también pudieran beneficiarse de la prioridad en la mejora de sus asientos. Muchos socios del FC Barcelona, molestos con esta tráfico de influencias, han hecho saber su profundo malestar e indignación al conocer estas informaciones y al mismo tiempo han confirmado que habiéndose inscrito mucho antes del 2005 en esa lista siguen sin noticias no sólo porque aún no hay abonos disponibles sino porque pese a preguntar cíclicamente a la OAB, no existe la menor la transparencia ni nadie es capaz de informar en qué lugar de esa lista se encuentran.
La confirmación de estos hechos supone un abuso del poder y de la autoridad de esta serie de directivos que han pasado por delante de todos los socios”.

Negocios en Miami, bolos en Uzbekistán
La estrategia de Joan Laporta para superar el periodo de apenas mes y medio que iba del resultado de la moción a la irrelevante ratificación de la asamblea era tan clara que hasta él mismo la describió en público: “Tengo la percepción de que hay mucha ilusión en el proyecto deportivo. La gente estará pendiente de eso, no de mí”. Pues eso, a desviar la atención con la ilusión que generaba Guardiola y una serie de fichajes discutibles mientras él iba a darse un baño a las playas de Miami con los socios de su empresa o de bolos organizados por Joan Patsy en Uzbekistán.
El 26 de julio de 2008 Sport informaba de cómo disfrutaba Laporta de los mejores años de su vida gracias al Barça, en este caso relatando una intensa tourné turística por Escocia: “Los responsables de la oficina de turismo de Escocia invitaron a Joan Laporta a pasar una larga jornada conociendo algunos de los lugares más bellos de los alrededores y del país. Laporta quedó maravillado del tour, que incluyó una parada en un campo de golf”. Poco después llegaría el viaje a Estados Unidos en compañía de los socios de su bufete de abogados, con un alto en las paradisíacas playas de Miami y en un hotel exclusivo para vips de la localidad. Leído en Sport: “Miami está de moda entre los futbolistas. Fueron las estrellas del calcio las primeras en elegir las espectaculares playas de Florida como destino de sus vacaciones y a partir de ahí, la presencia de jugadores de fútbol de todas las Ligas se ha hecho habitual en Miami. Y la mayoría de ellos escogen el fabuloso Hotel Delano como residencia, que es precisamente donde Joan Laporta se alojó en sus minivacaciones, en las que alternó el relax con el trabajo.
Diseñado por el francés Philippe Starck, el hotel evoca las mansiones Art Deco que se construyeron en Florida durante los años 50. Sus habitaciones cuestan un mínimo de 400 dólares por noche y uno de sus clientes habituales es Samuel Eto’o, que lleva tres años pasando parte de sus vacaciones en una de sus exclusivas 208 habitaciones”. Las imágenes de las suites aparecidas en el diario impresionaron a los lectores por su lujo desmedido. Además, Sport y El Periódico recogieron las llamativas fotografías del presidente y sus amigos disfrutando de un baño en las idílicas playas caribeñas mientras preparaban el desembarco con un negocio paralelo que incluía  puerto deportivo y diversos resorts que crecerían paralelamente con el equipo de fútbol que Laporta y no el Barça pretendía poseer en Miami.
Y en cuanto acabó la gira americana Laporta cambió las playas de Miami por un bolo en Uzbekistán organizado por Joan Patsy. Había que aprovechar el tiempo por si acaso, no fuera que a la asamblea le diera por despacharle.
 
Vitoreando a Antoni Bassas
El presidente, en compañía del amigo Sala i Martín, acudió a la puerta de Catalunya Ràdio para vitorear, mezclado con el público y sus pancartas, a Antoni Bassas el día de la emisión de su último programa en la citada emisora. Un bonito detalle, pero poco apropiado para la imagen que debe dar un presidente del FC Barcelona. Su lugar estaba en el programa, no en la calle. Ahí puede estar Joan Laporta i Estruch, pero no el presidente del FC Barcelona. Y más todavía si hacemos balance de los numerosísimos actos a los que no ha tenido a bien acudir.

Dando la nota con Bruce Springsteen
En julio de 2008 “The Boss”, Bruce Springsteen, regaló a Barcelona dos inolvidables conciertos en el Camp Nou atendiendo a la gran expectación que su presencia ha levantado siempre en la ciudad condal. Joan Laporta, que no se creía una persona normal, ya que por algo era el presidente del FC Barcelona, no se conformó con acudir al palco del Camp Nou con su amigo Sala i Martín y su fiel Franquesa bailando y haciéndose notar con puro en una mano y copa en la otra, sino que repitió en la segunda actuación del músico. Laporta no tuvo bastante con el primer concierto. Necesitaba que el mundo viera lo preocupado que estaba por los resultados de la moción de censura. En ese momento estaba buscando fuerzas para no hundirse bailando. Su obsesión por la ostentación exagerada, como en el caso que nos ocupa, le persiguió durante todo su mandato.

Lío con Messi
Tanto viaje a Argentina, tantas relaciones públicas, tantas recepciones en el ayuntamiento de Buenos Aires, tanto agasajo, tanta escuela de fútbol en territorio argentino, tanta solidaridad y tanto más que un club no habían servido para nada. Y eso que el viajero Albert Perrín no perdió jamás la más mínima oportunidad para cruzar el charco y hacer sus cositas en Argentina. Siempre, claro, en beneficio de los intereses del Barça. Pues bien, llegó la primera cita del equipo azulgrana en la previa de la Champions 2008-09 ante el Wisla de Cracovia y Argentina se llevó a Messi a los Juegos Olímpicos después de una campaña mediática lanzada desde Buenos Aires contra la imagen del FC Barcelona. “El Barça nos está jodiendo”, “El Barça secuestra a Messi”. Así se veía al Barça solidario de Laporta al otro lado del charco. Messi se largó a Pekín. El Barça recurrió, obtuvo el premio de la razón y finalmente repartió generosidad permitiendo al futbolista quedarse en el torneo olímpico mientras el equipo de Guardiola se jugaba su futuro sin su futbolista más carismático y mejor pagado. Una vez más quedó en entredicho el dudoso compromiso de los futbolistas con el proyecto de Laporta y también quedó en evidencia que ni UNICEF, ni la solidaridad que pregona Laporta, ni su estilo, ni sus obras de caridad en el mundo ni sus continuos viajes –suyos y de sus amigos colaboradores- servían para nada cuando se planteaba un conflicto de esta naturaleza.
 



Numerito con Air Berlín
Cumplimentado el compromiso estival de Florencia, el Barça iniciaba su gira veraniega 2008 partiendo directamente rumbo a Estados Unidos en un avión de LTU perteneciente a la compañía Air Berlín. Con los gastos del vuelo ya pagados, el club decidió cambiar de compañía debido a la polémica surgida en esa época acerca del uso de la lengua catalana en las relaciones de la aerolínea alemana con sus clientes.
El director general de Air Berlín para España y Portugal, Álvaro Middelmann, se sintió “sorprendido” y consideró la postura del Barça como “bastante peregrina”. La decisión significó para el club la pérdida de una considerable cantidad de dinero ya desembolsada. Se puede entender que el Barça como entidad se manifieste públicamente a favor de la lengua catalana. Eso va con su propio espíritu y está de acuerdo con sus orígenes y tradición. Lo que no es normal es que nadie en el club cayera en la cuenta de que el vuelo a Estados Unidos se iba a realizar precisamente con esa compañía. En los despachos existía la misma anarquía que en el terreno de juego. Pero no había problema. Se paga y punto. A eso se le llama control del gasto, función que estaba reservada al poco escrupuloso Sala i Martín.
Finalmente, la directiva de Laporta acordó el pago de 397.000 euros a la compañía Air Berlín por no utilizar sus servicios en los vuelos que debían llevar a la expedición blaugrana de Italia a Chicago y luego a Nueva York. Laporta estaba en su derecho de renunciar al uso de un servicio etiquetado como “anticatalán”, pero como presidente también era responsable de un grave error de gestión por confiar a terceros misiones que se pueden hacer desde el mismo club. Y luego hablaba el presidente de gestión eficaz.

Abre la Bolsa en Wall Street
El 5 de agosto de 2008, seguramente gracias a los buenos oficios del amigo Sala i Martín, Joan Laporta vivió una nueva y apasionante jornada de gloria a añadir a su extensa colección de fotos de los mejores años de su vida: abrió ese día la sesión regular de la Bolsa de Nueva York accionando la famosa campana de Wall Street. En la foto, cómo no, además del amigo Sala i Martín, aparecían los fieles Perrín, Borràs y Yuste, éste en el papel de exhibidor de la camiseta del Barça ante las cámaras, para que quedara claro que, además del señor Joan Laporta, el Barça estaba también presente. Por supuesto, no faltó en la foto Marta Segú i Estruch, la prima hermana del presidente empleada en la fundación del club, que igual visitaba hospitales que disfrutaba con su primo de cualquier atractivo turístico. Seguramente debió entender que su presencia allí era necesaria porque en Wall Street se reparte mucha caridad.

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Sigue por los pelos / Trato de favor para Jordi Badía /
“Barça, sí. Laporta, no” / 21 millones en indemnizaciones / 
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