2011-10-07 20:10 FC Barcelona Por: Administrador

La cara oculta de Laporta. Capítulo 60




Así lo decidió Laporta. Por tanto, no había lugar para la polémica.  “En estos últimos siete años ha ayudado tanto a Rijkaard como a Guardiola y los éxitos del equipo también son suyos. Ha hecho méritos suficientes para ser el Presidente de Honor”. No especificó en qué ayudó a Guardiola. Quizá consideró como una ayuda el nerviosismo generado en el vestuario por muchos de sus comentarios periodísticos (?). Y añadía Laporta: “Pienso que se trata de una decisión acertada, muy acertada. Se trata de un reconocimiento personal a un personaje como Johan Cruyff y de darle rango de presidente de honor en la línea de los otros grandes clubs europeos. Ha hecho méritos más que suficientes para ostentar este cargo”.? Si él había decidido y la decisión había sido acertada, no tenía sentido, pues, que nadie perdiera el tiempo cuestionándola, pues la razón estaba de su parte, como siempre. «No entiendo que se critique esta decisión. Hacerlo es querer restar méritos a un personaje clave del barcelonismo que, además, es patrimonio del club». En la espiral quasi paranóica en la que
estaba sumido, Laporta no podía alcanzar a entender que alguien no estuviera de acuerdo con él.

“El nombramiento de Cruyff no debe crear controversia”
El nombramiento sorprendió a Johan Cruyff jugando a golf en Port Aventura, “Es una decisión del presidente”, dijo. Ya sabía él que no se trataba de una cuestion relacionada con la voluntad de la mayoría de la masa social. “Habrá gente que piense mal pero esta decisión no tiene nada que ver con las elecciones del club, ha sido una decisión del presidente que precisamente no puede presentarse a las elecciones”. Precisamente, como no podía presentarse a la reelección, querìa dejar “sus” asuntos atados y bien atados.? “Siempre he estado vinculado al club de una u otra manera”, decía de él Laporta. Es decir, machacando o defendiendo al presidente en función de sus intereses particulares.

Laporta monta su propio partido
Ya fuera del Barça, Joan Laporta dedicó todos sus esfuerzos a crear, desarrollar y consolidar el proyecto de su partido político, Solidaritat Catalana, una opción independentista que adoptaba el nombre del partido con el que su ex suegro, Juan Echevarría Puig, acudió a las urnas a final de los setenta con un ideario que ahora podríamos situar a la derecha del PP. Pero mientras Laporta intentaba encontrar su hueco en el panorama político catalán, Sandro Rosell, ya presidente,  tiraba para delante la demanda interpuesta contra él por las acusaciones vertidas en su libro sobre una comisión del Chelsea por Ronaldinho que debían partirse. La maquinaria del club no dejaba de funcionar y, fiel a sus promesas, Rosell puso en marcha la Due Dilligence con la idea de hacerla llegar a los propietarios del club, sus socios.

De +11 a -77 millones
De entrada Xavier Sala i Martin cerró las cuentas de la temporada 2009-10, la última de Laporta,  con un balance de 11 millones de superávit que, según la auditoría encargada por el propio club, se convertían luego en 77, 1 millones de de déficit. El catedrático en economía no hizo bien las cuentas.



El despilfarro sale a la luz
Era evidente que el traspaso de poderes no iba a resultar sencillo. De hecho, los medios de comunicación empezaron a filtrar detalles de las facturas que estaban analizando los expertos de la empresa auditora KMPG. Empezaba a salir la porquería y los detalles eran ciertamente bochornosos. Por ejemplo, el diario Gol lo resumía todo en su portada del 6 de septiembre de 2010 bajo el título “¡Estafados!”, refiriéndose a los socios del Barça. Y enumeraba y cuantificaba una serie de fechorías contables ya conocidas del laportismo en el ejercicio de sus prebendas: 330.000 euros cargados en 21 tarjetas de crédito del club; 500.000 euros gastados en comidas, 70.000 de ellos en el restaurante favorito de Laporta, el Drolma; 424.000 euros invertidos en joyeria y relojes; 7.000 euros por una noche en la discoteca Luz de Gas; Más de 30.000 euros por partido en gastos de catering para los invitados del palco; 600.000 euros regalados a la Federación Catalana, en donde Cruyff ejercía de seleccionador; un millón de euros en entradas para compromisos personales de cara a a final de Roma; más de 6 millones como comisión para Mino Raiola, representante de Ibrahimovic, por su colaboración en el fichaje del futbolista sueco…

Oliver se fue con el riñón cubierto
Espectacular fue también el despido de Joan Oliver. Acabó sabiéndose que el director general ya había percibido 200.000 euros antes de entrar a trabajar en el club en virtud a su asesoramiento en la firma del contrato televisivo con Mediapro. Además, antes de estar en nómina de la plantilla como director general, percibía 8.000 euros mensuales. 3.000 por su asesoramiento en materia audiovisual y 5.000 por su contribución en la exploración del mercado norteamericano (en esa época él residía en Estados Unidos). Ese dinero se justificaba con el infructuoso y absurdo intento del club por fundar un nuevo Barça en la liga americana de fútbol. Su liquidación ascendió a 852.787 euros que su amigo Laporta le garantizó poco antes de abandonar el club. También él vivió en el Barça los mejores años de su vida. Oliver le salió caro a los socios del club, a pesar de que previamente había asegurado que su marcha no le costaría un euro a la entidad. Oliver se embuchacó en el Barça 2,6 millones de euros por dos años de trabajo mal contados.
Jaume Ferrer confesó ante los micrófonos de Catalunya Ràdio que Oliver cobraba el triple de lo estipulado inicialmente, cuando él personalmente negoció su entrada en el club. Al final todo iba saliendo y sabiéndose.

Laporta se esconde tras los jugadores
Ante la avalancha de noticias que apuntaban hacia una alegre administración del dinero de los socios, Laporta y sus directivos optaron por echarle la culpa a los jugadores. Se gastó mucho, sí, pero los jugadores se lo merecían. Había que tener detalles con ellos para que estuvieran contentos. Así, cuando se hablaba de jets privados, era porque habían sido fletados para los jugadores; cuando se mencionaban las joyas y los relojes, eran presentes para los futbolistas; cuando salía a relucir el tema de las entradas de las finales, se compraron para los compromisos de los jugadores… Y así sucesivamente. Tendríamos que acabar creyéndonos que cuando Laporta se daba un homenaje gastronómico en el Drolma, comía por toda la plantilla. De todas formas, a los jugadores no les hizo ninguna gracia enterarse de que cuando Laporta los enviaba a Uzbekistán y les pagaba entre 200 y 300.000 euros por bolo, los nativos pagaban a Laporta un millón.



4 millones al representante de Ibra
También se acabó sabiendo que el representante de Zlatan Ibrahimovic, Mino Raiola,  cobró 4 millones por ayudar en su fichaje y colaborar en la adaptación del jugador a Barcelona. Uno no sabe si el sueco consiguió adaptarse a la ciudad, lo que parece evidente es que el representante no se sentía a gusto aquí. Cobraba un millón al año y a cambio se dedicaba a desprestigiar públicamente al entrenador del Barcelona. El fichaje de Ibrahimovic ha sido una de las gestiones más calamitosas de la historia del Barça, si no la que más.

Godall: “No somos unos chorizos”
Así se expresaba Alfons Godall en la COPE: "La directiva actual, de forma interesada, para no tener que avalar a finales de la próxima temporada, lo que hace es traspasar unos ingresos nuestros a la temporada siguiente en su beneficio y unos gastos que creemos que son suyos, nos los derivan hacia nuestra temporada". Oyéndole, parecía como si el tiempo se hubiera detenido y estuviéramos ante la gestión de Laporta en el verano de 2003. Piensa el ladrón que todos son de su condición, dice el refrán. “No queremos pasar por malos gestores ni por chorizos que han abusado del Barça durante el ejercicio de su cargo”, aseguraba un Godall muy ofendido ante lo que empezaba a saberse de los 7 años de gobierno de Laporta que él compartió.
Sobre los jets privados dijo Godall: "Los aerotaxis cuando Rosell era vicepresidente se usaban para llevar a Ronaldinho, a Messi o para ir a actos institucionales de FIFA o UEFA, eso es normal. Si hablamos de 'jet' privado ya parece que quieran que la gente se imagine a Laporta con un puro, una chistera, un 'Rolls Royce' y el chófer dando vueltas al mundo despilfarrando y no es así ". No se cuestionaba que los jugadores pudieran hacer más llevaderos sus desplazamientos a sus selecciones o a recoger premios. Era lo del puro, el Rolls Royce y el chofer lo que preocupaba al barcelonismo, especialmente después de ver las imágenes del presidente rociándose por la cabeza champán francés de 100 euros la botella. Eso hacía todo más creible, porque no es suficiente con ser honrado. También hay que parecerlo.
Y en su facebok Godall enviaba un mensaje a la nueva junta de Rosell: “No hace falta ensuciar la anterior gestión, no os hace mejores y en cambio perjudica al club”. Eso es precisamente lo que no hicieron ellos cuando llegaron al Barça y convirtieron la mochila de Gaspart en responsable de todos los males de la entidad... para hacerse ellos mejores. Sin embargo, Godall podía estar tranquilo. Si lo que se temía es que los nuevos no querían avalar, su gestión y la de sus compañeros de junta les obligó a hacerlo.

Estrategia defensiva
La sensación de alarma que se produjo entre los directivos de Laporta obligó a concertar una serie de reuniones para pactar la estrategia a seguir en la defensa de su gestión. “¿Aviones privados? Hemos tratado de hacer la vida cómoda a los jugadores”, decía Laporta. No aclaraba nada, sin embargo, de sus vuelos a Londres, Uzbekistán, México, Glasgow o Roma.
El fiel Mascaró se sumó también en Sport a la estrategia defensiva de Laporta y los suyos sin más objetivo que el de colocar el autobús ante la portería para que no se cuele nada: “No tengo la suerte de los jugadores del Barça, a quien Laporta les regaló un Bulgari de oro (valorado, según dicen, en unos 15.000 euros), por haber ganado el triplete (Copa, Liga y Champions) en el 2009. Fue un gran detalle el que tuvo el presidente blaugrana con los futbolistas, porque con sus modestos sueldos jamás podrían haber adquirido semejante joya. Tener una nómina media de cinco millones de euros por cabeza más primas por títulos no es suficiente premio para los componentes del mejor equipo del mundo. Necesitan otros incentivos para sentirse realmente queridos por el club que les ha hecho ricos y famosos. Por eso entiendo que Laporta defienda con su habitual vehemencia esa factura de 424.000 euros en relojes.” El “Todo por la Patria” quedaba en este caso resumido en un “Todo por los jugadores”, la mejor cortina de humo para desviar atenciones. Laporta ya no necesitaba a los futbolistas y se les podía poner al pie de los caballos como causantes únicos del despilfarro de su gestión. Si se enfadan, ya lo pagaría el que viniera detrás. Seguía Mascaró: “A los futbolistas hay que hacerles la vida fácil. Son muy delicados y hay que ofrecerles todas las comodidades posibles. Nada de viajes en avión en primera clase. ¡Vuelos privados, hombre, para que no se cansen! Que estén relajados, que no hagan largas colas en las puertas de embarque, que eso de tener que mezclarse con los mortales en los aeropuertos resulta de lo más agotador. ¡Qué son 360.000 euros si de lo que se trata es de que los chavales se sientan a gusto! Tengo la sensación de que nadie entiende el esfuerzo que ha hecho Laporta para que los jugadores puedan ofrecer su mejor rendimiento en el campo. Tengo la sensación de que nadie entiende que todos estos dispendios económicos eran imprescindibles para ganar títulos. Tengo la sensación de que nadie entiende que no ha sido una demostración de opulencia sino de sentido común. Los únicos que lo han entendido han sido los futbolistas. Por eso quisieron que Laporta diera con ellos la vuelta de honor al Camp Nou con la copa de la Liga 2009-2010. El cariño se paga con cariño. ¡Claro que sí!?? Todo el ruido que ha montado la ‘caverna mediática españolista’ sólo es una manera de intentar perjudicar la carrera política de Laporta. ¡Está claro! No soportan la idea de que el presidente del mejor Barça de la historia sea también el President de una Catalunya independiente. Y los de la ‘caverna’ tienen compinches en la nueva junta directiva de Rosell, que son los que les han filtrado los primeros datos de la ‘due diligence’ que está llevando a cabo la consultora internacional KPMG sobre las cuentas de la ‘era Laporta’. ¡No hay derecho, hombre! Son tan malos que al final dirán que el ex presidente se ha hecho rico a costa del Barça. ¡El, que no tenía ni tarjeta de crédito del club!...” Sí, hay gente muy mala y malpensada por ahí.

7 años provechosos
El dato lo averiguó El Triangle. En su declaración de Hacienda en 2002 Joan Laporta firmó unos ingresos de 64.774 euros, lo que corresponde a un abogado de clase media como era él. Entonces se desplazaba en un Opel Kadet y se ganaba la vida con los clientes que preferentemente le pasaba su suegro, Juan Echevarría. “Siete años después viaja en jet privado, come en el prerstigioso restaurante Drolma, con una estrella Michelín de su amigo Fermí Puig y vive en la abundancia económica gracias a su paso por la presidencia del Barça, que le ha servido para incrementar su patrimonio personal, como lo demuestra el ático de 360 metros cuadrados que compró el año pasado por 2,6 millones de euros, y para multiplicar el volumen de negocio de su despacho profesional gracias a los contactos que ha hecho entre otros con hombres como Islam Karimov, presidente de Uzbekistán; Emilio Azcárraga, presidente de Televisa; Patrice Motsepe, abogado sudafricano propietario de las minas de oro más importantes de África; Bernie Ecclestone, patrón de la fórmula 1, o Marcelo Claure, propietario de la compañía de telefonía móvil Brighstar Corporation”.
No, no le fueron nada mal las cosas. Y, además, disfrutó de los mejores años de su vida en el Barça, tal y como prometió. Y para redondear la jugada, gracias al Barça ha conseguido hacerse con un hueco en el espectro político catalán. Modesto, pero hueco al fin y al cabo. Y ahí sigue, haciendo lo que mejor se le da: dividir. En este caso, dividir la corriente independentista catalana.

MAÑANA, PRÒXIMO CAPÍTULO

De paseo con una “grande” de España / De paseo con una “grande” de España / El Barça es Cruyff, Catalunya y UNICEF / Catalunya Oberta manda en el Barça / Laporta y la Operación Pretoria / El despilfarro de París / El crédito sindicado y cuentas sin avalar

 

 

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