2011-08-10 09:08 FC Barcelona Por: Administrador

La cara oculta de Laporta. Capítulo 9



Buenas intenciones. Malos resultados

El Periódico hablaba de un “Nuevo estilo en el Camp Nou”. Y repartía la explicación en varias áreas: Recorte salarial de la plantilla (se habían despedido a empleados y jugadores, pero Soriano no logró rebajar ni una sola nómina en la plantilla tal y como había anunciado). Tolerancia cero con los grupos violentos (y con los periodistas sin domesticar o los empleados del aeropuerto o los directivos que no regalaban su amén o con el chofer ineficiente o con las propias peñas). Giro catalanista (demostrado con la incorporación de un patrón de la Fundación Francisco Franco a la junta). Palco restringido y sin privilegios (para los de antes, porque había que hacer hueco a los nuevos privilegiados, que ahora eran más). Fiestas y shows antes de los partidos para atraer público (aunque no atrajeran al público y finalmente se tuviera que optar por eliminarlos). Muy buenas intenciones, muy malos resultados. 



¿Todos los cracks quieren venir?

Otra cita mediática curiosa. Informaba Sport el 5 de junio de 2004: “Todos los futbolistas con los que se habla quieren venir al Barça”. Y se ilustraba el reportaje con Trezeguet, Ballack y Baptista. Ninguno de los tres se quiso vestir de blaugrana. La explicación la ofrecía el propio diario deportivo: “Trezeguet, precio Juventus, 20 kilos; precio justo para el Barça, 12. Ballack, precio Bayern, 20 millones, precio justo para el Barça, 15. Baptista, precio Sevilla, 36; precio justo Barça, 6”. Es fácil entender por qué ninguno vistió de blaugrana. Uno es libre de fijar el precio de compra, pero el vendedor y el interesado también lo son de rechazar la oferta y decantarse por otra mejor. De todas formas, Laporta no se achicaba y explicaba a Sport: “Me hubiera gustado fichar a Ballack, pero no lo descarto para un futuro próximo. El Bayern pidió unas cifras muy elevadas que consideramos que no teníamos que asumir. Trezeguet no vino porque la Juve le subió el contrato”. Él mismo lo explicaba con claridad. Ballack, que según el diario Sport llamaba cada día al Barça para pedir que le ficharan, se fue dos años después al Chelsea con la carta de libertad en el bolsillo, aunque Laporta siguiera sin descartarle para el futuro. Respecto a Trezeguet -primera opción que, al fallar, hizo posible la contratación de Eto´o, número dos-, no vino al Barça porque la mejora de contrato de la Juventus le convenció más que el engrescador proyecto de Laporta. Es así de sencillo. No vale la pena complicarlo más.

¿Equipo unido? 



El tándem Mascaró-Frieros consiguió una entrevista con el prohombre azulgrana en rigurosísima exclusiva para el diario Sport el 15 de junio de 2004. En ella Laporta expresaba un año después de su triunfo electoral que “lo mejor de las elecciones, sin duda el equipo. La unidad, la coordinación y la convicción. Teníamos el equipo más sólido”. Hasta que se desunió y se descoordinó por parte de quienes no deseaban apartarse de las líneas maestras trazadas en la campaña. Una vez sabido que en esa junta no se podía discrepar, porque discrepancia era sinónimo de deslealtad, Laporta consiguió hacer realidad su viejo anhelo: lograr que sus decisiones fueran respaldadas unánimemente por su directiva. Otro incumplimiento electoral: su equipo no estaba unido, ni coordinado ni convencido. De hecho ni siquiera era un equipo. 

El más transparente del mundo mundial 

“Nunca ha habido tanta transparencia en el club como ahora”, comentaba Laporta a Sport. En ese momento, seguramente, no imaginaba la confusión que generaría la ocultación de noticias al socio sobre las negociaciones con el sponsor chino. Ni podía pensar en la nula información que facilitaría en torno a sus constantes viajes “institucionales”. Ni preveía el fin de la tradición de explicar en rueda de prensa a los socios el contenido de las reuniones mantenidas por la junta. Ni sospechaba que aquellos juramentos de amor eterno con Rosell quedarían en nada. Quizá sí podía adivinar –porque se veía venir- que tendría que acabar mintiendo a la asamblea acerca de su cuñado...  Laporta creía firmemente que estos pequeños detalles no le podían privar de presumir de transparencia. Y debía creerlo porque así se lo habría confirmado unánimemente su junta.   

Mentiras sobre Rijkaard
El 16 de junio también Mundo Deportivo ofrecía una entrevista en exclusiva con el presidente, firmada por Andrés Astruells, para valorar su primer año de mandato. Le preguntaba el periodista: “¿Fue mayoritario el apoyo a Rijkaard en tiempos de crisis o más de uno pidió su cabeza?” Respuesta: “En los tiempos difíciles depositamos en él toda la confianza, porque era la voluntad de toda la Junta, y, obviamente, la mía personal”. Una vez más, Laporta faltaba a la verdad si hay que considerar como ciertas sus posteriores declaraciones contra Rosell y los demás dimitidos un año después. Laporta explicaba “su” verdad según le iba en la feria. O mentía en este momento, cuando hablaba de “toda la junta”, o mintió luego, cuando se le llenó la boca de sapos para desacreditar a Rosell por desmarcarse de la opinión unánime de la junta proponiendo la destitución del técnico holandés.

Más mentiras sobre Rosell
Nueva pregunta de Astruells: “Hablando de Sandro Rosell, ¿cuál es su auténtica relación con el vicepresidente deportivo?” Respuesta: “Sobre todo una amistad que no puede quedar dañada por nada. Sandro es un fuera de serie. Toda la gente del equipo directivo son personas con categoría y opinión propia, lo cual deriva en que puede haber discrepancias, pero siempre buscando lo mejor para el Barça. Mal iríamos si no hubiera divergencias”. La amistad no podía quedar dañada por nada. Otra mentira. El tiempo demostró que Laporta no digiere bien la discrepancia. Algo tan sencillo como eso se cargó la amistad entre ambos…suponiendo que fuera cierto que en algún momento llegaran a ser realmente amigos. Otra verdad que conviene poner en cuarentena.

Aumento de cuotas

Sigue Andrés Astruells: “¿El aumento de los abonos fue una decisión dura?” Respuesta: “No quisiera entrar en el tremendismo sobre esta medida. Soy consciente de que era tan impopular como necesaria. A partir de esa premisa, si el Barça ingresaba 120 millones de euros y ahora ingresaremos 165, el incremento sólo supone un ocho por ciento. Con ello quiero decir que la partida de las cuotas no ha sido la única ni la más importante en el esfuerzo global por mejorar la tesorería”. Razón de más para evitar esta medida que sangraba desproporcionadamente la economía del socio. Teniendo en cuenta el escaso valor que el presidente le otorgaba a esta partida, ¿no hubiera sido más coherente buscar otras alternativas para solucionar la crisis económica?

La película “Centenari”

Un año fue suficiente para empezar a conocer al verdadero Joan Laporta, ese personaje que no necesariamente debe identificarse con el que interpretaba un guión muy bien estructurado por su equipo de asesores. Xavier Bosch revelaba en Mundo Deportivo: “Cuenta Antoni Ribas, director de la película Centenari, que cuando era líder del Elefant Blau Laporta le proporcionó el 70 o el 80% de las historias que salen en la película y que luego, una vez fue presidente, dejó de colaborar con el film y no le dio ninguna facilidad para filmar en las instalaciones del club. Cuesta mucho creer que Laporta pudiera contar semejantes historias de mafias, corrupción y tejemanejes sucios y que luego diga que no levantó las alfombras porque no había nada que pudiera ser denunciable”. A medida que pasaba el tiempo las propias noticias generadas desde el club daban pie a creerlo todo. 

El Barça, con Villar…y Gaspart 

Ramón Besa le pedía en El País una explicación a Joan Laporta por su apoyo a Ángel Villar en las elecciones a la presidencia de la Federación Española de Fútbol: “Lo que no puede hacer el presidente del Barça es saltarse a la torera los acuerdos de la mayoría y aparecer alineado en un bando que cuenta entre otros delanteros con Joan Gaspart (…) Puede que la estrategia del presidente sea fácil de seguir para los que tienen su número directo. A otros, en cambio, les cuesta entenderle, no sólo por su proceder en la Liga, sino también en el propio Camp Nou”.  Laporta explicaría luego que “la de Villar no era una candidatura de cambio, pero la otra tampoco”. Su voto traicionero y contrario a lo pactado con sus compañeros de la Liga de Fútbol Profesional lo justificó diciendo que Gerardo González, el otro candidato, era del Madrid o que su candidatura era “más próxima a una de nuestros rivales más directos”. Más tarde diría que  “Gerardo González no aportaba ningún cambio y además no teníamos garantías de su imparcialidad. Villar no es ni del Barça ni del Madrid, pero me constaba que el otro candidato era militante madridista y que se había manifestado contra el Barça en el cierre del Camp Nou”. 

”Se cree Dios en la Tierra”

Guillermo Cabello, presidente del Terrassa, le paraba los pies en Mundo Deportivo: “A Laporta le han fallado las formas, algo que es normal cuando a las personas les remuerde su conciencia porque han traicionado a sus compañeros (…) La actitud que tuvo hacia mi persona no fue propia de un presidente que representa al Barcelona (…) No tengo ningún respeto por él, ha traicionado a sus compañeros y la LFP no le va a permitir que dé lecciones”. Y en La Vanguardia añadía: “Laporta se cree Dios en la Tierra (…) Fue patético verle abrazándose a Gaspart para celebrar el triunfo de Villar (…) El problema no es que Laporta incumpliera el mandato que decidió la mayoría de los 42 clubs de la liga y votara a Villar. El problema es que luego se jactó de ello públicamente. Él tiene que ser más que nadie. Laporta nos engañó a los clubs (…) Hubo un momento de enfrentamiento y de tensión que él provocó. Las formas del señor Laporta dejan mucho que desear. Se dirigió hacia mí y su actitud, delante de todos los presidentes, fue la de “yo soy dios en la tierra porque soy el presidente del Barça“. Pero el Barcelona es de todos sus socios, entre los que me incluyo” “Hay una lucha política importante dentro del mundo del deporte, el Barça se presta a entrar en esa dinámica y lógicamente recibe algo a cambio. Catalunya lo va a lamentar. Cuando los cuatro valientes que llevamos los clubs nos cansemos, dejarán de existir y sólo habrá Barça y fútbol regional”. Así ayudaba Laporta a los clubs catalanes. ¿En qué quedaron aquellas buenas intenciones de llevarse bien con todos los clubs del país? ¿O quizá se trataba de llevarse bien sólo con los que estuvieran dispuestos a vitorearle? 

Réplica de Gerardo González

Gerardo González, el candidato de la LFP, no se mordió la lengua y acusó a Laporta de “traidor y mentiroso”. Otro de los motivos que Laporta esgrimió para apoyar a Villar fue que Antón Parera formaba parte del equipo de González. Y éste le respondió: “Es una falacia. Si hubiera sido así, no lo hubiera escondido. Por otra parte, Parera siempre habría estado más cerca de Gaspart, y por tanto de Villar, que de mí”. El Deportivo de La Coruña llegó a proponer una sanción de la Liga a Laporta por votar a Villar, acusando al presidente del Barcelona de “enmerdar la LFP”. Haciendo amigos.

La LFP pasa factura al Barça

Con el paso del tiempo, la Liga de Fútbol Profesional, a través de Javier Tebas, se preocupó de pasar factura al presidente blaugrana con el caso Messi y lo que hiciera falta. El 9 de mayo de 2006 Laporta lamentaba que el Barça no hubiera recibido más ayuda de la LFP por el calendario después del aplazamiento de un Sevilla-Barça: “Algunos clubs han propuesto desde la Liga que jugásemos dos partidos la semana previa de la final de la Champions y no me parece que se haga de acuerdo con los intereses del Barcelona”, explicó, y acusó a Alavés, Deportivo y Celta: “Parece un tema recurrente y no tiene ninguna lógica”. No estábamos ante un nuevo contubernio sino sufriendo las consecuencias de una política poco inteligente adoptada por el Barça en perjuicio de sus propios intereses. Le pasaban factura a Laporta por su manera prepotente de representar al club en los foros federativos. Y el gran perjudicado, claro, era el Barça.

Mañana, capítulo 10

Mejora del contrato de Rijkaard / Primeras diferencias con Rosell /  Montal, en el entierro de Michels /  "El Barça se siente marroquí" /  6 personas para sustituir a Maxenchs /  Catalanidad y cambio de uniforme / Purga rosellista / Gerard, su debilidad  / Primera liga y dedicatoria / Curioso concepto de fer pais  / Renovación de contratos y compromiso /  “El compromiso debe ser recompensado“

 

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