2012-02-14 12:02 Real Madrid Por: Administrador

La Caverna culé intimida a los árbitros



La marrullería y malas artes culés llegan a extremos insospechados. Los medios afines a los intereses culés tiene el miedo en el cuerpo. El fracaso se atisba como uno de los resultados más factibles de la temporada, y por eso intentan ser el jugador número doce del equipo con una presión inusitada sobre el estamento arbitral que más de una vez les ha surtido efecto, pero parece que ya todo el mundo conoce sus patéticas artes.

“El escocés Craig Thomson pitará al Barça, víctima en la Liga de pésimos arbitrajes”, así abre su información Mundo Deportivo sobre el árbitro que pitará esta noche el Bayern Leverkusen-Barcelona. Tras repasar en Madrid-Barcelona las ayudas arbitrales que ha recibido el Fútbol Club Barcelona en los últimos tiempos, queda bastante claro que en la Caverna Mediática culé solo ven lo que les interesa.



En la Caverna claman por las ayudas arbitrales que han recibido en los últimos años en Champions. Obrevo, Stark, Benquerença… ese es el tipo de colegiados que quiere los seguidores azulgranas. Aquellos que nunca dudaron en echarles una manita en sus intereses europeos, pero el viejo continente ya ha abierto los ojos y sabe de lo que es capaz el conjunto azulgrana con las ayudas de los trencillas.

Así es como clama la prensa del régimen culé más ayudas arbitrales: “Para los azulgrana se abre un oasis arbitral en su regreso a la máxima competición continental, donde los colegiados mantienen aún el antiguo criterio de dejar jugar e interrumpir el partido lo menos posible, pero aplicando con un rigor meridiano el reglamento. Es decir, que la reiteración de faltas, las agresiones sin balón, los penaltis de libro, empujones y otras conductas antideportivas que los colegiados españoles han dejado de señalar hace tiempo a los rivales del Barça sí regirán como infracciones para el conjunto germano”. Tal es el desprecio a las ‘no ayudas’ en la Liga española, que se atreven a calificar de ‘bandolerismo’ a los colegiados españoles. Patéticos. Para lo que ha quedado aquello que llamaban seny, para retratarles. 


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