2014-01-21 10:01 FC Barcelona Por: Administrador

La comisión de la que no habla ni Sandro Rosell ni El Mundo



Pedro Riaño

André Cury es un ex agente FIFA, hombre de confianza de Sandro Rosell desde su etapa como responsable de Nike en Brasil. Su participación en el fichaje de Neymar fue decisiva, hasta el punto de que para esconder su comisión el club prefirió ponerle en su nómina de empleados. Fue la manera de camuflar su parte en el negocio, tranformando sus comisiones en un generoso sueldo fijo del que el club no ha informado pese a ser requerido por la mismisima asamblea soberana para desvelarlo. A día de hoy nadie sabe en qué consiste su trabajo en el FC Barcelona. Dicen que se ocupa de supervisar los nuevos talentos que surgen en el fútbol brasileño, pero su presencia en el FC Barcelona es todo un misterio, hasta el punto de que el vicepresidente económico, Javier Faus, no sabe lo que cobra. Al menos públicamente.



En la última asamblea, el órgano al que la directiva rinde cuentas con la verdad por delante, Javier Faus, el responsable económico del club, volvió a insistir en que el fichaje de Neymar había costado 57 millones. Un socio compromisario quiso saber en el turno de preguntas la cuantía del sueldo de André Cury como nuevo empleado del club. Faus se lo sacó de encima como pudo diciéndole que "desconozco lo que cobra Cury". La confusión viene a confirmar que su sueldo tiene mucho que ver con la comisión de su participación en el esfuerzo común de traer a Neymar al Barça. Por tanto, su nómina forma parte del coste final de la operación Neymar, porque sin Neymar en el Barça André Cury no formaría parte de su nómina de empleados. Faus añadió en la asamblea que "con Neymar no ha habido comisiones ni intermediarios. Cury nos ha ayudado a mantener la llama del Barcelona viva en Neymar durante los dos años que han durado las negociaciones para su contratación. Todo eso hay que agradecérselo al presidente y a los contactos que tiene en Brasil".

Faus explicó en esa asamblea:  "Hacemos una valoración positiva de los números del fichaje de Neymar, sobre todo por las cifras que se están pagando por otros futbolistas". Queda por saber si la valoración positiva es la misma si se confirman las noticias difundidas por el diario El Mundo, 95 millones, de acuerdo con la documentación presentada por el FC Barcelona a la Audiencia Nacional reclamando la correspondiente confidencialidad debida.

Marcos Malaquías, por su parte, es una persona próxima a Neymar y a su padre que anteriormente ya había participado en otras operaciones del FC Barcelona en Brasil. De hecho es el agente de Keirrison y Henrique, dos fiascos sonados contratados por el FC Barcelona por 28 millones de euros en la etapa pre Rosell y que ni siquiera llegaron a debutar en el primer equipo blaugrana. Precisamente en la empresa "Traffic", la que colocó a Keirrison y Henrique en el Barça, trabajaba Cury antes de convertirse en empleado del FC Barcelona.



Lo cierto es que sorprendió mucho que en la rueda de prensa de presentación de Neymar Josep Maria Bartomeu anunciara de forma precipitada y nerviosa que André Cury no era un intermediario que había ha movido los hilos en favor del Barcelona en la operación Neymar, sino que se trataba de un empleado en nómina del club desde marzo de 2012 con la función de dirigir el tema fútbol en América Latina. ¿Por qué tardaron tanto en anunciarlo? Desde marzo de 2012 a junio de 2013. ¿Qué había que esconder detrás de esa contratación?

GloboEsporte, en Brasil, denunció en su momento que André Cury, y no Neymar, ni su padre ni el Santos, fue el receptor de los diez millones de euros entregados por el FC Barcelona como paga y señal en noviembre de 2011 según el citado medio. En realidad no se trató de un adelanto, sino del pago de los honorarios de André Cury, amigo personal de Sandro Rosell, con el que coincidió en su etapa Nike en Brasil y con el que mantiene una excelente relación desde entonces, relación que se extiende también al ámbito de los negocios particulares que el presidente tiene montados allí.

La cadena Globoesporte denunció que esos diez millones que salieron de las arcas del FC Barcelona en 2011 fueron destinados a pagar gastos relacionados con el fichaje. Mucho gasto parece. Así se entiende el interés de Bartomeu en insistir en que el Barça no trabaja con intermediarios. Al intermediario de esta operación se le puso en nómina del club y automáticamente dejó de ser intermediario.

NI el Barça informa sobre el coste de Cury y Marquinhos Malaquías ni los papeles en poder del juez y filtrados a la prensa por fuentes jurídicas o por el socio demandante -no hay más opciones- revelan lo que le ha costado a los socios del FC Barcelona recompensar los servicios de ambos caballeros. Sería bueno que, en aras a la transparencia prometida, se supiera.


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