2012-04-16 11:04 FC Barcelona Por: Administrador

La diferencia entre Barça y Madrid también se ve al final del partido



Ayer fue el Sporting, pero la misma situación han vivido los miembros del Villarreal, el Málaga y mismamente el Barça. Cuando las cosas le van mal a los hombres de José Mourinho, él mismo y los suyos la toman con los árbitros, con el banquillo rival y con los jugadores de campo. En el 5-0 Ramos acabó golpeando a Xavi y a Puyol. En la Supercopa Mourinho le metió el dedo en el ojo a Vilanova. Ante el Villarreal este año abandonaron el campo muy calientes, tanto que ni siquiera hablaron ante los medios en el inicio de la famosa y ridícula "Ley del Silencio". Ante el Villarreal Mourinho ya había hecho de las suyas el año pasado cuando se puso a celebrar un gol justo delante del banquillo rival.

En el encuentro ante los asturianos, el colegiado señaló el penalti más que claro de Sergio Ramos. Al portugués no le gustó un pelo y no dejo de incordiar al banquillo rival hasta que logró desviar la atención del encuentro y, por lo tanto, sacarlo adelante. Así es como gana el Madrid, con acciones antideportivas. Y así termina los encuentros, con los equipos indignados abandonando el terreno de juego. Incluso ante el Levante abandonaron el terreno de juego de una forma lamentable y denunciable. Según ellos, la expulsión de Khedira aquella noche fue injusta y se les debió señalar un penalti en contra. Vamos, la misma tónica de siempre.



Algo totalmente distinto a lo que ocurrió con la visita del FC Barcelona. Ayer se vio uno de los mejores partidos de la Liga al margen de la remontada. Ambos equipos apostaron por el ataque directo y eso permitió disfrutar de un gran espectáculo futbolístico y táctico. El Barça acabo llevándose la victoria, pero eso no privó a los valencianos de sentirse protagonistas del encuentro. Le habían jugado de tú a tú al Barça en un gran partido, y eso no lo pueden decir todos los equipos. Ambos jugaron y dejaron jugar en lo que debería ser el futbol cada fin de semana. Por eso, al terminar el encuentro todos los jugadores se reunieron en el centro del campo y se felicitaron mutuamente. Los que más felicitaciones se llevaron fueron Andrés Iniesta y Leo Messi, principales protagonistas del choque. Una vez más y sin quererlo, el Real Madrid queda en evidencia sobre sus malas formas y actos antideportivos.


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