2012-02-23 23:02 Real Madrid Por: Administrador

La directiva culé ha señalado a la oveja negra



Los ánimos en el seno del Fútbol Club Barcelona no están en su mejor momento. La crisis que vive el vestuario azulgrana está siendo suavizada por todas las partes, pero es evidente que algo no marcha bien. La salida del equipo de Piqué, las vacaciones anticipadas a Dani Alves y los tirones de orejas a otros miembros de la plantilla por parte del cuerpo técnico y la directiva no han sentado nada bien en el vestuario azulgrana.

A los jugadores culés parece haberles venido grande el papel de ‘ganadores’, y como ya avisó hace tiempo su técnico, llegaría el momento en que este grupo tendría que conformarse con ir a remolque; cuando se asentarán y no valoraran lo que tiene se desmoronaría todo lo ganado hasta la fecha, y parece que se momento ha llegado. El grupo se ha asentado en una espiral en la que se sienten superiores y el Real Madrid parece haberle puesto los puntos sobre las íes. Guardiola y los suyos se han dado cuenta de este hecho, pero mucho han querido ponerse una venda y no ver más allá.



La directiva por su parte lo tiene bastante claro, hay que arreglar esto como sea. Como ya avisó Edmilson en la etapa de Frank Rijkaard en el banquillo, en el vestuario azulgrana hay varias “ovejas negras” que poco a poco están contaminando a todo el redil, algo que terminará por contaminar el vestuario y crear las temidas divisiones y fracturas. Esta brecha no está sabiendo curarse a tiempo, y el Barça está padeciendo las consecuencias. Y en medio de todo este embrollo, un gran señalado, Gerard Piqué. Directiva y cuerpo técnico han intentado frenar a tiempo las envestidas de un futbolista al que parece que le viene grande el papel de “estrella”. Sus salidas de tono, su aparición en la prensa rosa, su mal estado de forma y todos los elementos extradeportivos que están afectando a su figura dentro del campo, están haciendo que la paciencia de los de arriba se agote.

El partido en el Reyno de Navarra  fue la gota que colmó el vaso. La actuación calamitosa de Gerard Piqué ante Osasuna dejó en evidencia el lamentable estado de forma del zaguero azulgrana, algo que algunos ya habían comprobado con anterioridad en partidos contra el Real Madrid en Copa o el Villarreal en Liga. La vida poco profesional de Piqué está ahogando su futuro, y pese a que Guardiola le ha devuelto la titularidad para menguar su delicada situación dentro del vestuario y no hacer más leña del árbol caído, la verdad es que la paciencia de algunos se agota con Gerard.

Manel Estiarte le ha dejado clara la situación a Joan Piqué, el padre del futbolista, el cual ha intentado hablar con su hijo, pero parece que este no quiere ver la realidad. Ante el Valencia, el pasado fin de semana, volvió a fallar en el gol visitante y esta semana se le ha vuelto a ver posando para una conocida marca de ropa, algo que no juega para nada a su favor. Rosell ya fue el encargado de dejar marchar a Gerard a Manchester en el año 2004, y parece que a este no le temblará el pulso, por lo que podría repetirse esta situación si el zaguero no cambia su actitud, y es que el dedo acusador ha hablado, y parece tener bien claro que será su próxima víctima. 




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