2017-01-05 15:01 Real Madrid Por: Administrador

La FIFA se arruga y no se atreve a empurar al Barça



Carlos Muñiz La filtración de las manifestaciones de Sandro Rosell y Josep Maria Bartomeu ante el juez confirman que aunque Neymar se vistió por primera vez la camiseta del FC Barcelona en el verano de 2013, lo cierto es que desde 2011 ya era jugador del Barça, incluso cuando se enfrentó a su actual equipo en la final del Mundialito defendiendo los colores del Santos. El ex presidente Sandro Rosell ha admitido que abonó 10 millones en 2011 al padre del jugador como paga y señal o adelanto de la operación. O lo que es lo mismo, el FC Barcelona infringió la normativa de los UEFA que impide a los clubs a contactar con los futbolistas antes de que se encuentren a seis meses de la finalización de sus contratos con otros clubs. El Barcelona no respetó esta ley, se la saltó y negoció con Neymar sabiendo que tenía contrato en vigor con el Santos. Conociendo a la FIFA y su implacable manera de aplicar la justicia, lo normal es que al Barça le cayera un palo estratosférico por violar una vez más la normativa que siguen a rajatabla el resto de clubs. Pero está visto que la FIFA se ha achantado ante el Barcelona, no se ha atrevido y ha preferido mirar hacia otro lado en un caso que es escandaloso porque, además, afecta a otros clubs, como el Real Madrid, que fueron de buena fe intentando llegar a un acuerdo con el club poseedor de sus derechos.  Los medios barcelonistas hablan de que el "adelanto" de 10 millones que Rosell pagó al padre del jugador para que no fichara por el Real Madrid, se hizo con conocimiento del Santos. Sea así o no, lo cierto es que el Barça se saltó la normativa y que si hubiera justicia de verdad en el fútbol, debería ser sancionado con un castigo ejemplar que sirva de aviso para el resto de clubs del mundo.    

Deja tu Comentario