2015-07-27 22:07 FC Barcelona Por: Administrador

La gran mentira de James Rodríguez



Fede Peris

Ejemplo de lo que se puede leer ahora mismo en las redes sociales referido a James Rodríguez:  "46 partidos, 3.522 minutos, 17 goles, 18 asistencias, 2 títulos, Infinitas bocas calladas". Cada uno es libre de ver la botella medio llena o medio vacía. Es una constante histórica y sociológica del madridismo evitar la autocrítica, buscar enemigos externos y encontrar culpabilidades fuera para justificar las propias miserias.



Nadie duda que James es un buen futbolista. Es cuestionable que valga lo que el Madrid pagó por él, pero no es precisamente un paquete. Otra cosa es que haya callado bocas. James llegó a un Real Madrid campeón de Europa y ha saldado su primer año de blanco en blanco. Sí, sí. Cero títulos. Ni Liga, ni Copa ni Champions League. Ha conseguido dos títulos menores, Supercopa de Europa y Mundialito, torneos de uno y dos partidos. Pero lo cierto es que la llegada de James ha servido para engrandecer al Barça y ponerle las cosas fáciles al equipo de Luis Enrique para lograr el triplete, el verdadero objetivo de cualquier equipo que se precia de grande. Y se supone que el Real Madrid lo es. Al menos lo era hasta hace poco.

Cuando llegó James al Madrid las portadas de los diarios madridistas hablaban de "sextete" (algo absurdo porque no se puede aspirar al sextete sin haber ganado antes la Liga) y la realidad es que con la aportación del James, el Madrid no ha ganado ninguno de sus tres grandes objetivos de cada temporada. Y con el agravante de que una lesión permitió al madridismo descubrir al más excelso Isco, coincidiendo con el mejor momento del Madrid en la temporada, y que su vuelta a los terrenos de juego sirvió para postergar a Isco y perderlo todo, absolutamente todo en el tramo final de la temporada.

James habrá tapado muchas bocas, pero no la de Isco, un firme valor del fútbol español oscurecido por un colombiano que marca y da asistencias pero que conduce al Real Madrid a la derrota. Una, dos y tres derrotes. Estrepitosas. Inapelables.. Para ser el primer año no está nada mal.




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