2015-06-15 20:06 FC Barcelona Por: Administrador

La gran mentira de Laporta sobre la publicidad de Qatar



Fede Peris

Enric Masip,. que asistió este fin de semana a un encuentro en Cadaqués con Joan Laporta, Pilar Rahola, Rafael Yuste y otras personas próximas a la candidatura del expresidente, ha medio confirmado el deseo del "Jan" por presentarse a las elecciones a la presidencia del Barça para tomar de nuevo las riendas del club.



Como portavoz sui géneris del futuro candidato, Masip no pierde la oportunidad para machacar a la actual directiva -la misma que le echó del club- con inexactitudes. Por ejemplo: "hay una gran diferencia entre llevar Unicef en la camiseta o el logo de Catar. Todo el mundo sabe lo que significa esto".

Efectivamente, entre Qatar y UNICEF hay una gran diferencia. El primero paga 30 millones al año y está dispuesto a subir hasta  60 si Bartomeu continua en la presidencia para seguir presente en la camiseta del Barça. El segundo no sólo no paga sino que le cuesta al club casi dos millones de euros. Es cierto que la identificación de UNICEF con el Barça reporta beneficios a nivel de imagen, tan cierto como que el Barça no es el equipo de UNICEF ya que son varios los clubs repartidos por el mundo que lucen esa publicidad, por lo que el valor de la promoción queda diluido.

Lo que no dice Masip es que Joan Laporta pidió a los socios permiso para poner publicidad en la camiseta aduciendo razones económicas y recurriendo al catastrofismo: "la viabilidad del club corre peligro si no ponemos publicidad en la camiseta". La asamblea concedió permiso a la directiva de Laporta, asustada por el planteamiento, para buscar un sponsor que pudiera frenar la situación de riesgo financiero que vivía el club. Pero no supieron encontrarlo. Buscaron en China, tantearon casas de apuestas, estudiaron el asunto Viagra. Pero no pagaban lo suficiente. El Barça de Laporta estaba dispuesto a venderse al mejor postor. Fuera cual fuera, pero el ex presidente no fue capaz de encontrar una oferta a la altura del Barça. Y optó por esconder el fracaso de su gestión tras el acuerdo con UNICEF, que de ningún modo servía para paliar las dificultades económicas del club. pero para eso también tuvo solución Laporta: "ya no necesitamos sponsor porque lo hemos hecho my bien", dijo. Algo que fue puesto en duda por los siguientes gestores, que encontraron dificultades para pagar las nóminas del primer mes de su mandato.



Respecto a los remilgos con los que Laporta y su gente miran a Qatar, sorprende que no tuviera el ex presidente en su momento la misma delicadeza para rechazar de plano el régimen tiránico y dictatorial de Uzbekistan, un país al que relacionó con el Barça atendiendo a sus intereses personales aún a costa de manchar la imagen de la entidad en el mundo entero. Si Qatar no es bueno, Uzbekistan mucho menos.


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