2014-03-21 17:03 FC Barcelona Por: Administrador

La mala educación madridista se traslada al baloncesto



Fede Peris

 "No me gusta que me llamen cabrón durante 40 minutos. Pero si lo piensas así, que lo sigan haciendo. He saludado a mis amigos, al presidente y a mis exjugadores". Son palabras de Ettore Messina, el entrenador de baloncesto del CSKA que hasta hace dos años dirigió los destinos de la sección de baloncesto del club blanco.



Así pagan en el Real Madrid a sus estrellas. Sorprendentemente nadie se escandaliza por este tipo de comportamientos repetitivos de la afición madridista tanto en el Bernabéu como en el Palacio de Deportes. Ha llegado un momento en que lo más normal del mundo es que miles de personas se pongan de acuerdo para insultar con graves ofensas a un deportista, un equipo o un país. Eso, en el Real Madrid, ya no es noticia. Por eso sorprende que cuando Cristiano Ronaldo provoca con su chulería a las aficiones contrarias y se ve obligado a oír de todo, los defensores mediáticos de Florentino Pérez se echen las manos a la cabeza escandalizados por lo que ha tenido que oír su futbolista, que no merece esas cosas y que, por supuesto, no cobra para oír insultos contra su persona. Incluso reclaman que intervengan las autoridades para castigar como se merecen a los que ofenden de palabra.

Es la doble moral del espíritu madridista creado por los principios fundamentales de Pérez. Mucha hipocresía y más cinismo.


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