2012-03-14 09:03 FC Barcelona Por: Administrador

La manipulación merengue no habla de villarato blanco



Calumnia, que algo queda. De eso han vivido en la capital durante los cuatro años de guardiolato. Sin argumentos deportivos que oponer a una superioridad blaugrana aplastante, el aparato propagandístico del presidente Pérez se ha encargado de echarle agua al gran reserva barcelonista. Es el derecho al pataleo. Cada título del Barça ha revuelto las tripas de Pérez y de su corte de aduladores celestiales. De hecho, mientras el "ser superior" soñaba con la Décima, el Barça ha ganado dos. Y eso duele.

Por tanto, nadie mejor que Mourinho como técnico para sumarse a la causa antibarcelonista del entorno mediático organizado con el que se ha rodeado Pérez. Las actitudes de matón barriobajero, las salidas de tono camorrista y los cantos a la antideportividad de Mourinho no sólo no preocupan en el puesto de mando de la Casa Blanca sino que incluso son jaleadas con calurosas ovaciones. Todo vale para minimizar el eco de las gestas barcelonistas. Podrán ser muy valoradas en Tanzania, Nueva Zelanda, Corea y Nicaragua, pero nunca en casa. Nunca en la capital del reino, en donde los éxitos periféricos no son bien recibidos.



Y para apagar el eco de los triunfos del Pep Team existe licencia para matar la verdad. Todo vale, porque se da por supuesto que el pueblo llano es imbécil. Se puede hacer desaparecer una línea del campo para justificar una ayuda arbitral al Barça. Se puede eliminar a un jugador de una imagen para inventarse un fuera de juego que beneficia al Barça. Se pueden trucar unas imágenes para intentar demostrar que Pepe irá al Cielo. Se puede manipular una imagen, como ha hecho Telemadrid, para hacer pasar a Piqué y Messi por provocadores. O simplemente se puede negar, haciendo acopio de cinismo, algo tan evidente como las manos de Xabi Alonso y Piqué en Sevilla. En el territorio de Florentino impera la ley de la selva contra el Barça. Y hasta se puede utlizar el engaño para obtener información comprometida del Barcelona. Todo está permitido. Y manipulando, manipulando, hizo fortuna la teoría del villarato basada en la supuesta buena relación de Joan Laporta con Ángel Villar. Ahora, en cambio, con las tornas cambiadas, cuando es el presidente Pérez quien tontea con Villar mientras Rosell no se digna ni a saludarle, no existe villarato blanco. Incluso cuando un jugador del Real Madrid toca el balón con la mano se niega y punto pelota. Aquí no ha pasado nada. Sólo se puede hablar de villarato para justificar los triunfos del Barça. Si es el Madrid el que gana es gracias a Pérez y Mourinho, que son muy buenos. Intentan engañarnos a todos. A estas alturas de la película es posible que puedan engañar a alguien en su zona de influencia, pero la onda expansiva no llega más lejos de su propio ombligo.

El bombardeo es constante. Ahora están entretenidos con lo de que Guardiola no quiere a Piqué. Toca despistar al personal con eso. Noticias como ésta son muy interesantes y pueden resultar decisivas en el tramo final de la Liga. El Madrid lleva diez puntos de ventaja gracias a los árbitros, quizá por eso nadie se fía del Barça, porque la conciencia les recuerda cada noche cómo se ha conseguido esa diferencia. Hay que desestabilizarle como sea porque hasta que el Madrid no sea matemáticamente campeón el señor Pérez no descansará tranquilo. Y se inventan lo de Guardiola y Piqué como antes se inventaron lo del doping o lo del divorcio Messi-Villa o lo que haga falta, por ejemplo que Guardiola mea colonia. Cuando no hay otro argumento, cualquier bobada vale.

Esta postura puede entenderse también como un complejo de inferioridad, como un ataque de barcelonitis. Sin embargo, hay mucha malicia detrás, quizá por eso el tema va más lejos. A lo mejor toca hablar de Guardiola y Piqué para esconder el verdadero divorcio del fútbol español, el que separa a Cristiano Ronaldo y a Higuaín y que acabará con el argentino fuera del Real Madrid a final de temporada. De eso no se habla porque podría dinamitar la armonía del vestuario blanco. Y eso sí que no.






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