2011-08-25 17:08 FC Barcelona Por: Administrador

La mano por la cara



Lo primero que hay que hacer para entender la situación es reconocer que tiene que ser muy duro, durísimo (y juro que lo digo sin recochineo), ver a los azulgrana tomando Canaletes después de cada Barça-Madrid (y viceversa) y haciendo una rúa –o dos, o tres- cada vez que llega el buen tiempo. La supremacía futbolística actual sería más digerible si la situación fuese a la inversa, es decir, que fuese el Madrid quien ganase y el Barça quien se quejase. Aunque los niños de hoy no lo sepan, los culés han sufrido travesías en el desierto incluso peores que la que hoy atraviesan los blancos. Ya estamos, pues, vacunados contra ese ‘mal’. Pero los madridistas no. Por eso, para hacer llevadera una situación realmente insoportable, desvían la atención por un quítame allá esas pajas cada vez que el ‘Pep Team’ les pasa la mano por la cara. O al revés, en el caso Mourinho-Vilanova. Pero ni quiero ni tengo ganas de hablar de ‘Mou’, ese tipo sin rumbo que está siendo devorado por su propio personaje. Si por mí fuera, le renovaría cinco años más por el Madrid y a Florentino lo haría presidente vitalicio. Con ellos al frente de la nave blanca, a los culés les va francamente bien.

Para explicar la situación lo más objetivamente posible, lo mejor es remitirse a los observadores internacionales. Aquí en España, con motivo de la Supercopa, hemos dedicado decenas de horas y miles de páginas a analizar los orígenes del conflicto blanco-azulgrana, a ver al detalle la patada barriobajera de Pepe en la trifulca del Camp Nou, a saber si Villa le zurró a Özil o si fue al revés, a buscar en el protocolo si el Madrid debería haber permanecido en el campo para felicitar al campeón. No me voy a quejar de eso, porque es lo que da de comer (o de mejor comer) a muchos compañeros profesionales de la tertulia. Si alguno de ellos no hace más que decir sandeces defendiendo lo indefendible es asunto suyo. Mientras, en Europa y en el resto del mundo, nadie conoce a Villar, ni a Vilanova, ni a Roncero... Ni les interesa. Lo que la prensa internacional destaca es que el juego del Barça es único y espectacular, que es el mejor equipo del mundo (y para muchos de la historia) que tiene en sus filas al mejor futbolista del planeta (y para algunos de todos los tiempos) y que ha ganado más de una decena de títulos en los tres últimos años. Punto. No les interesa más, y si escuchasen a ciertos periodistas-forofos de la ‘piel de toro’ tratando de ningunear la supremacía azulgrana con teorías de la conspiración, teatro, provocación y otras paranoias, se partirían el pecho.

Aquí nos conocemos todos y, comprensiblemente, la misión de la ‘central lechera’ es distraer la atención con tal de no hablar de la PURA y DURA realidad: el Barça es la décima sinfonía de Beethoven, Guardiola al fútbol lo que Adrià a la cocina y Messi un marciano. Y aquellos que defienden al Madrid con argumentos ridículos están en la obligación de hacerlo. O eso o el ‘harakiri’. Pero tranquilos, amigos blancos, que esto no durará siempre. Los ciclos tienen un principio y un final (algo más largo en este caso de lo que vaticinó el profeta Hermel) y algún día el Madrid volverá a ganar y a los culés les tocará crucificar al Plaza o al Gurucueta de turno para edulcorar sus penas. Sólo espero que, como ya apuntó Guardiola, nadie se haga daño en el camino. Eso sí que sería grave.

PD. Amigos madridistas, a propósito de vuestro último agarradero –a santo de no sé qué- de que el Barça es lo que es gracias a Messi, no es más ni menos que decir que el Madrid pentacampeón de Europa no lo hubiera sido sin Di Stéfano, que el Brasil tricampeón del mundo consiguió lo que consiguió porque tenía a Pelé o que los planetas se mantienen en sus órbitas a causa de la gravedad. ¡Menuda novedad! Y otra cosa, si os preocupa que la rivalidad Barça-Madrid tenga efectos negativos en ‘La Roja’, la solución es bien sencilla: pongamos a Víctor Valdés en el puesto de Casillas, a Fontàs en el de Sergio Ramos, a Cesc (o a Thiago) en el de Xabi Alonso y asunto resuelto. Total, el resto ya son casi todos del Barça… El juego no se resentiría (puede que incluso mejorara) y no habrían problemas de vestuario. Por cierto, he leído en alguna parte que el Barça juega como España, y no al revés. Dredelamorhemoso!, que diría Forges.


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