2012-05-22 09:05 FC Barcelona Por: Administrador

La mentira de las obras del Bernabéu perjudica al Real Madrid



La negativa del Real Madrid a que se jugase la final de la Copa del Rey en el Santiago Bernabéu va a perjudicar a la propia afición del equipo madridista. No es un error, no. El cerrar a cal y canto las puertas del estadio del Paseo de La Castellana ha impedido, por ejemplo, que el Real Madrid Castilla pueda jugar por el ascenso a la Segunda División en un estadio con capacidad para 80.000 espectadores, algo que habría supuesto una presencia masiva de madridistas alentando a los chavales de La Fábrica y que, sin embargo, le ha supuesto al club el enfado de varios miles de aficionados al Real Madrid.

 En primer lugar, sobra decir que el Di Stéfano, campo en el que juega habitualmente el Castilla, tiene muchísima menor capacidad que el Bernabéu. Con gradas supletorias, el campo principal de Valdebebas apenas llega a las 8.000 butacas, cuando en el Bernabéu los asientos superan los 80.000, es decir, que el número de aficionados que podrían presenciar el partido se multiplicaría por 10. Casi nada.



 El gran problema le viene al Real Madrid a la hora de dar cobertura a esas 8.000 entradas para ver el partido de vuelta de su primer filial ante el Cádiz. De hecho, los andaluces ya han puesto el grito en el cielo por las pírricas 400 entradas que les han concedido desde el club blanco. Sin embargo, eso no es lo peor ni lo más feo. Lo verdaderamente horrible de todo esto es que habrá seguidores que domingo tras domingo han ido a Valdebebas a ver a los chicos de Toril que se quedarán fuera y no podrán ver el partido más importante de toda la temporada porque el Madrid decidió priorizar la presencia del Barcelona en la final de Copa a la comodidad y bienestar de sus propios aficionados. Es por ello, por lo que multitud de seguidores del Castilla, que no son socios del Real Madrid, sino que cuentan con el carnet madridista o que han acudido a partidos del filial comprando su entrada no podrán ver el partido de vuelta ante el Cádiz. Y es que el club ha decidido que sólo los socios puedan acudir al partido apuntándose en un listado como si fuera para recibir un cursillo de natación.

 Esta forma de obrar del Real Madrid ha disgustado a gran cantidad de madridistas que, incluso, se han movilizado en las últimas horas para que el club recapacitara y sacara entradas a la venta para aquellos que han sido habituales del Di Stéfano toda la temporada. El éxito de la protesta ha sido nulo. Esta gente se escuda en que al partido más importante de la temporada irán socios a los que les ha importado un pimiento el equipo durante todo el curso, y que muy probablemente no sabrán ni como se llaman la mitad de los jugadores de la plantilla. Y todo ello porque desde Chamartín se empeñaron en cerrar el Bernabéu sin pensar en las consecuencias que esa decisión traería para sus propios seguidores, que ahora se van a perder la oportunidad de seguir a su Castilla por miedo a que Guardiola y los suyos levantaran una Copa del Rey en el Santiago Bernabéu.


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