2012-10-22 20:10 FC Barcelona Por: Administrador

La moción de censura (V)



Asesinos, armas y drogas
Lluís Mascaró metía cucharada en el tema:  “Si Cristian Castellví es ‘Moi’ debe abandonar inmediatamente la mesa de la moción de censura. Un personaje que acusa en un blog al público del Camp Nou de “subnormaloide, trasnochado y borreguil” y asegura que el 60 por ciento de los socios del Barça son “malnacidos, desgraciados y babosos” no tiene cabida en un proceso como éste. Oriol Giralt debe actuar con contundencia y transparencia. La misma que él ha pedido a la directiva del Barça”. ¿Y si Cristian Castellví no era “Moi”? Calumnia, que algo queda. En realidad Mascaró seguía la línea marcada por el presidente: “Estamos orgullosos de haber erradicado a los violentos. Nosotros no nos hacemos fotos con ellos, los echamos fuera. Enfrentarse a los violentos, a los criminales, es un acto de valentía sin precedentes”.
Respuesta de Giralt: “Desconozco quién es quién en los Boixos Nois. Era la primera vez que los veía. No caeré en la tentación de replicar a Laporta porque desconozco si alguna vez, en un avión, se ha sentado al lado de un traficante de armas o de drogas. Y no diré que viaja con un traficante de armas o drogas”. No dejó claro Giralt si hablaba en sentido figurado o se refería a algunas amistades poco recomendables con las que se había visto a Laporta recientemente. Giralt concluyó que “los 9.000 firmantes se merecen un mayor respeto. Yo no quiero ir por estos derroteros que le gustan al señor Laporta. Se equivoca con los ataques constantes. Se debe dar al socio libertad para que se exprese como quiera”. Giralt lamentó que Laporta "se está tomando el tema a nivel personal y no está sabiendo estar a la altura. Yo sólo represento la voluntad de más de nueve mil socios".

Fichajes contra la moción
Y mientras avanzaba la moción de censura, Laporta iba presentando a Guardiola, a Chichi Creus y a diferentes fichajes de todas las secciones con el objetivo de generar esa ilusión que tanto necesitaba esparcir entre el  barcelonismo. "A ningún jugador se le han quitado las ganas de venir al Barça porque en los últimos años este club ha sido una referencia deportiva a nivel mundial”, decía el presidente, y admitía que a alguna de las nuevas incorporaciones "sí que le ha generado ciertas dudas toda esta situación, porque este proceso es muy difícil de entender a nivel internacional, aunque la mayoría de estos jugadores aún sueñan con jugar en el Barça". Un año antes de la moción el Barça ya había dejado de ser una referencia. Nunca antes le habían dicho que no tantos deportistas de elite: Juan Carlos Navarro, Marc Gasol, Rudy Fernández, Jasikevicius… Chivu, Y después, Silva, Arshavin, Adebayor, Drogba… Los Alves, Keita, Piqué, Hleb y Martín Cáceres ficharon ese verano por el Barça sin importarles las acciones de Oriol Giralt, a quien no tenían el gusto de conocer. Pero Laporta seguía embaucando. Iba lanzado.

Savic se va, Txiki se queda
El que andaba buscando fuerzas para no venirse abajo decía ahora, en plena campaña electoral, que “para gobernar el club se necesita un espíritu optimista y ganador, pues ya hay otros a quienes les gusta instalarse en el pesimismo y derrotismo para erosionar la entidad”. Y anunciaba, como cada año, que todos los proyectos deportivos de las diferentes secciones acabarían cuajando pese a que el proceso de la moción de censura "no ayuda". Lo que ayudaba o dejaba de ayudar lo sabía él por propia experiencia. Seguro que cuando él presentó la suya contra Núñez lo hizo con el claro propósito de “ayudar”. Laporta decía eso mientras explicaba la salida del club del secretario técnico de baloncesto, Zoran Savic, por los pésimos resultados del equipo en los últimos años. Resultados parecidos a los del equipo de fútbol, aunque Begiristain, mejor apadrinado que Savic, no peligraba.



Eto´o le saca los colores a Txiki
El 10 de junio de 2008 Samuel Eto´o, concentrado con la selección de su país, soltaba otra gravísima denuncia en la CRTV, la televisión de Camerún: “Físicamente estábamos muy justos y técnicamente muy fuertes, pero en el fútbol de hoy en día si uno no corre está muerto. No estábamos preparados para correr y hemos perdido dos años”. El responsable de esta situación por segundo año consecutivo seguía tranquilamente en el club disfrutando de su sueldo multimillonario. Laporta, pese al aviso de las firmas, seguía dirigiendo el club como si fuera su cortijo particular. Hasta Eto´o tenía que recordarles que habíamos perdido dos años por culpa de la autocomplacencia.

“Deleznable”
Escribía Lluís Mascaró el 10 de junio en Sport que “esta moción de censura se ha convertido en una campaña electoral oficiosa en la que los auténticos candidatos siguen escondidos en la retaguardia, a la espera de que la infantería doblegue la moral de las fuerzas enemigas. En este sentido, tienen ventaja los opositores porque siempre resulta más fácil destruir que construir. Aunque sea a costa de desgastar la imagen del club hasta los límites de lo éticamente permisible. Porque hablar de que Laporta se sienta en los aviones al lado de narcotraficantes es tan deleznable como decir que Oriol Giralt se hace fotos con criminales. Aunque esto último sea, como mínimo, cierto”. Tan cierto como que las 9.000 firmas de Giralt merecían un respeto que ni Laporta ni su corte de mariachis supieron darle. Quizá ahí estuvo el origen del batacazo que la prepotencia se llevó luego en las urnas. Un revés que no era nuevo. Laporta ya había aprendido a conjugar como nadie el verbo perder contra Núñez, y eso que se pasó años y años destruyendo y desgastando la imagen del club hasta los límites de lo éticamente permisible. Pero de eso, de cómo llegó Laporta al poder, ya no convenía acordarse. Lo que tocaba ahora era hacer sonar con fuerza las palmas y, de paso, excomulgar del barcelonismo a los rebeldes que se hacen fotos con criminales.
Y hablaba Mascaró de “la campaña de acoso y derribo que le espera al presidente en sus dos últimos años de mandato si consigue superar esta primera reprobación. Las pañoladas de esta temporada serán un juego de niños al lado de lo que se va a preparar a partir del otoño. Ni Guardiola ni el más crack de los cracks mundiales le servirán a Laporta de paraguas como los resultados no sean no sólo buenos, sino excelentes”. Nadie sabía más de eso que el propio Laporta, capaz de organizar pañoladas y mociones de censura cuando el Barça ganaba títulos y daba espectáculo. No hubo paraguas entonces capaz de frenar su ímpetu y su hambre de poder. “Si Núñez es tan valiente, que convoque elecciones”, Laporta exigía en 1998 la valentía que él no tuvo en 2006. “Quieren criminalizar la libertad de expresión”, decía entonces el destructor Laporta. En 2008 él la premiaba hablando de asesinos y otras sandeces... deleznables.

La independencia de Laporta
Lluís Foix reflexionaba en Mundo Deportivo el 10 de junio de 2006 sobre una de las mil contradicciones del presidente: “Me ha sorprendido que Laporta haya afirmado que "mantiene la independencia frente a grupos mediáticos, políticos y económicos". Qué angelical y qué sobrio el señor Laporta que manifestó en su entrevista a TV3 que suele consultar las decisiones importantes con Johan Cruyff, uno de cuyos aliados y amigos es principal accionista de la Sexta y el diario Público”.



Demasiado interés por alargar el proceso
Hasta Josep Maria Casanovas entendía que detras del interés por alargar el proceso de la moción había gato encerrado. Escribía el 13 de junio en Sport: “Cuesta de entender que la votación de la moción de censura se retrase hasta el 6 de julio cuando desde hace más de una semana se sabe que se han conseguido los avales. Es una forma absurda de alargar una situación provisional que puede degenerar en un problema, con el agravante añadido que por el camino se puede envenenar. Cierto que los estatutos contemplan unos plazos reglamentarios, pero aquí parece que ha prevalecido el criterio de alargarlos al máximo creyendo la actual directiva que esto les puede favorecer. Habría que saber si han contemplado también el riesgo de que esto se convierta en un campo de batalla electoral en busca del voto veraniego. Aquí los dos bandos preparan sus armas, Laporta tiene programado su plan de recuperación de imagen en base a presentar en batería los nuevos fichajes para movilizar a sus partidarios. La oposición espera doblar en las urnas las firmas conseguidas

Cambios en el redactado
Los nueve puntos iniciales quedaron finalmente reducidos a cinco tras pasar por la criba de la mesa de la moción. Se salvaron los referidos a la "deficiente gestión deportiva" pero no "negligente", el hecho de no haber consultado a la Asamblea la inserción del logotipo de UNICEF en la camiseta, el tono empleado por Laporta en la última Trobada Mundial de Penyes, la actitud en el palco de Old Trafford y la judicialización del club.

Fermí Puig habla de violencia
Nuevos razonamientos de Fermí Puig en La Vanguardia el 13 de junio de 2008: “Esta es una moción destructiva, tiene por único propósito revocar violentamente el legítimo mandato de la actual junta, sin ofrecer, por parte de sus promotores, un proyecto en clave positiva, más allá de abocar al club, de una manera irresponsable, a una situación de inestabilidad”. ¿Qué entendería Fermí Puig por violencia? ¿Fue responsabilidad positiva y constructiva plantear una moción de censura a un presidente seis meses después de ganar holgadamente unas elecciones? Lo constructivo para Laporta en esos días era utilizar a su ejército mediático para meter el miedo en el cuerpo a los barcelonistas con sentencias como la de que “la moción distorsiona nuestra gestión”. Cuando él, que pasará a la historia del club por ser el inventor de las mociones de censura, se atrevió a poner en jaque al presidente en 1998 sosteniendo que “la moción es un recurso democrático que no interferirá en la vida deportiva del club”. Y tenía razón, pese a su iniciativa, el Barça ganó la Liga y la Copa del Rey, a pesar de que el proceso que puso en marcha duró entonces tres meses. Era la época en la que algunos barcelonistas vibraban con las derrotas del Barça. Y la táctica del miedo no acababa ahí, Laporta dejaba entrever la posibilidad de que algún futbolista se negara a fichar por el Barça por culpa de la situación del club. No se conoció un solo caso.  Y después de la moción de Oriol Giralt, el Barça vivió el mejor año de su historia.

“¡Visca Catalunya lliure!”
Somos una junta moderna, honrada, profesional y transparente que merece seguir. Estamos legitimados porque la historia nos avala. Hemos hecho que el Barça sea una referencia, somos la admiración del mundo y queremos que siga así”, manifestaba Laporta en la Peña Barcelonista de Olot.  O mentía o no se expresaba bien. Lo cierto es que su mensaje, como luego se vería, no era compartido por una gran mayoría de barcelonistas. En ese mismo acto se despidió con un “Visca Catalunya lliure”, muy respetable, pero muy poco respetuoso con un amplio sector del barcelonismo que ni respiraba políticamente como él ni deseaba ver a su club mezclado con ningún planteamiento político. En los días previos a la votación, Laporta seguía perdiendo adeptos, y es que eso de gobernar para todos y aunar voluntades siendo el presidente de todos nunca lo tuvo claro. Su sectarismo quedaba retratado cuando pedía "una gran movilización el día que se vote la censura, pues me gustaría sentir el apoyo de muchos barcelonistas y muchos catalanistas”. Le falto añadir: abstenerse los que tengan simpatías por partidos políticos que no se circunscriban al ámbito catalanista.

Se inicia la caza de brujas
Domènec García volcaba unas interesantes reflexiones en e-noticies.cat el 16 de junio de 2008: “Es todo un espectáculo ver como en los últimos días los palmeros de Laporta están enfurecidos buscando el enemigo invisible a la vez que intentan sin éxito defenderlo. Quieren una referencia y saber quién es el malo que está poniendo en peligro sus pases de palco y el aparcamiento correspondiente, amén de las comilonas a más de doscientos euros el cubierto. Pero no hablan para nada de que los socios del Barça irán a las urnas no tanto por los motivos del voto de censura o por el fracaso deportivo dos años consecutivos, sino llevados por el rechazo que genera Laporta per se, que se ha revelado como una persona altanera, soberbia, chulesca, prepotente, desafiante, mentirosa ...
En Laporta se combina todo esto con una manifiesta incapacidad para gestionar el club y enderezar lo que se tuerce. Hace un año dijo que había detectado las causas del fracaso deportivo y anunció que se pondrían las medidas correctoras adecuadas. De eso, nada de nada. Y también dijo en febrero pasado que ya estaba planificada la temporada próxima. La realidad es que el club ahora mismo va improvisando sobre la marcha.
Los barcelonistas necesitaban una iniciativa como la de Oriol Giralt (y quien haya detrás, que es lo de menos) para acabar con tanta indignidad y están dispuestos a aprovecharla. Le han puesto al alcance la posibilidad de enmendar el resultado de las elecciones de 2003 y no porque los socios se equivocaran aquella vez, sino porque el que se ha equivocado ha sido el propio Laporta. Las casi 9.500 firmas de apoyo recogidas en 18 días no son fruto de la casualidad y responden perfectamente a este sentimiento de rechazo.
Ahora, sin embargo, la caza de brujas ha comenzado y los bufones del régimen de Laporta van dando palos de ciego sin encontrar la referencia. A falta de nada mejor, quieren encontrar pruebas a cualquier precio contra Sandro Rosell para enterrarlo. E imaginan reuniones secretas de abogados interpuestos, maniobras soterradas y compañeros de pupitre de Oriol Giralt que ahora trabajan para terceros y están interesados en hacerse con la venta de pipas y cacahuetes en el Camp Nou. Por ejemplo.
A este paso cualquier día contratarán Mortadelo y Filemón para que investiguen o saldrán hablándonos de una confabulación judeo-masónica ... Todo es posible cuando ven que el momio se les escurre entre las manos".
No iba desencaminado. Acabaron contratando a un sucedáneo de Mortadelo y Filemón. Estaba al caer. 

La directiva se apunta al fin a la transparencia
Entre las 9.473 firmas de Giralt y los resultados de las encuestas que manejaba la directiva internamente, Laporta y sus hombres optaron por movilizarse en busca del voto perdido. Nunca hasta ese momento se vio tal derroche de transparencia en esa junta, tanto interés por explicar cómo se dirige el club, tanta necesidad por conectar con los socios. Sólo por eso ya valió la pena la iniciativa de Giralt. El 2 de junio Ferran Soriano concedía una extensa y exclusiva entrevista a La Vanguardia. El 5 de junio Alfons Godall se explicaba en RAC1 y Catalunya Radio, emisora ésta que disfrutó también de la presencia en directo de Evarist Murtra. El 8 de junio Joan Laporta hablaba para todos los medios y Evarist Murtra acudía a RAC1. El 12 de junio Ferran Soriano era entrevistado en “El Club” de TV3. El 13 de junio Albert Vicens acudía a “Els Matins” de TV3 y Joan Franquesa ofrecía sus impresiones en Catalunya Radio. El 14 de junio Jaume Ferrer se expresaba ante los ex jugadores en Camprodón y el 15 de junio Laporta comparecía ante los medios en la Trobada de Penyes de Olot. Nunca antes el barcelonismo había recibido tantas explicaciones de una directiva caracterizada por el oscurantismo.

MAÑANA, PRÓXIMO CAPÍTULO

La moción de censura (VI)

 

Oriol Giralt , harto de Rosell / Gaspart apoya a su amigo Laporta / 500.000 euros, el precio de la moción / Godall pierde la memoria / Guardiola, contra la moción / También meten a Núñez en la campaña / ¿Ya se ha pasado el cabreo? / “La moción ha ayudado a acelerar las incorporaciones” / Su público / El transparente Soriano / Faus: “No ha hecho nada para unir al barcelonismo” / Ataque a Rosell a pocos días de las urnas / “Uno recoge lo que siembra”


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