2017-03-14 19:03 Real Madrid Por: Administrador

La penúltima prueba de que la Liga está preparada para que la gane el Madrid



Fede Peris Partido a partido, como diría el Cholo Simeone, van apareciendo pruebas que confirman la frase que el propio técnico del Atlético pronunció con un año de antelación: "La Liga está peligrosamente preparada para que la gane el Real Madrid". Una Liga en ocho años es muy poco para lo que se espera de una competición que tiene en Barça y Real Madrid a sus dos buques insignias. Pero si siempre gana el mismo, la competición se desprestigia y devalúa. Es necesario nivelarla y darle algo de comer al Real Madrid para que parezca que la competición tiene emoción. Y como el Real Madrid por sí solo no ha demostrado en estos ocho años ser capaz de estar a la altura del Barcelona, los estamentos que gobiernan el fútbol en este país van aportando su granito de arena para ayudarle en la medida de sus posibilidades. Y la ayuda viene principalmente de los árbitros, que saben que equivocarse contra el Real Madrid lo pueden pagar muy caro mientras que existe barra libre para machacar al Barcelona. Y este año se ha visto de todo, desde penaltis a favor del Real Madrid por empujón de James sobre Modric, hasta goles del Real Madrid con tres jugadores en fuera de juego y goles no concedidos al Barça aunque la pelota entrara medio metro dentro de la portería. Puntos de más y puntos de menos. La última jornada, en pleno codo a codo entre Barça y Madrid en la lucha por el título, al Barça le robaron un punto en Riazor al conceder el árbitro un córner que no existió contra el Barcelona originando así uno de los goles del Deportivo. Y horas después, en el Bernabéu, lo vio el mundo entero: Mateu Lahoz no se atrevió a enseñarle la roja a Keylor Navas por un derribo a Brasanac con 0-0 en el marcador y una hora de partido por jugarse y se comió un penalti de libro de Carvajal sobre Sanabria que ha provocado la indignación entre el belicismo, que se siente atracado, como casi todos.

El compadreo de Mateu Lahoz con Keylor Navas, sin castigo

En ese partido, se produjo la anécdota muy llamativa que captaron las cámaras del compadreo al final del partido de Mateu Lahoz felicitando al portero del Real Madrid Keylor Navas, que tuvo unas actuación desafortunada, aunque al final salvó un gol con una extraordinaria intervención. Dio la sensación incluso de que era la felicitación de un aficionado feliz porque su portero había evitado la derrota. Esa acción, que puede parecer escandalosa, ha pasado desapercibida, seguramente porque el Comité de Árbitros anda entretenido reclamando una sanción para Gerard Piqué, que ese sí que se la merece. Y es curioso que haya pasado desapercibida cuando otro colegiado, Norbert Cebrián, en este caso un linier, sí fue enviado a la nevera tras ejercer de juez de línea en el último clásico, según recuerda el diario As por "su compadreo con el Barça". Es decir, que el compadreo con el Real Madrid está permitido a los árbitros -hay que animar a los chicos- , pero no con el Barça, lo que supone motivo de sanción. Son pequeños detalles, pero muy ilustrativos de la presión a la que está sometida la clase arbitral para evitar equivocarse contra quien no conviene y tratar de equivocarse contra quien conviene. Es sólo un ejemplo de lo que está pasando para entender lo mucho que de raro sucede jornada tras jornada.

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