2011-06-17 17:06 FC Barcelona Por: Administrador

La "próxima" ya ha llegado. ¿Rompemos relaciones?



Lo más importante no es el comunicado del Real Madrid. Lo que debe quedar en el resumen de la temporada son los titulares de los periódicos de todos los rincones del mundo, las frases de elogio de los jugadores, técnicos y directivos más prestigiosos del planeta, esos comentarios en los que se eleva a este Barcelona a la categoría de mejor equipo de la historia. Esos comentarios que nunca hablan del Madrid y sí de la excelencia blaugrana. Eso es lo que importa. Ese es el verdadero comunicado que debe quedar. La imagen del Barça está por las nubes, los niños de todo el mundo quieren ser del Barça y las camisetas del Barça son lucidas con orgullo en cualquier parte del planeta.

Demasiado para el Real Madrid. Florentino Pérez, el mismo que ya ha amenazado con ganar La Décima "como sea", no ha podido soportar tanta humillación y se ha dedicado a torpedear durante toda la temporada la línea de flotación blaugrana, tanto a nivel de imagen como deportivo con trucos baratos como aquel de ofrecer a las autoridades con 40 días de retraso la Copa del rey haciendo coincidir la fecha con la obtención del título liguero del Barça. De esa manera logró su objetivo en su entorno afín: sus medios dieron la misma importancia a la noticia del día, la Liga del Barça, que a la Copa ganada un mes antes por el Madrid. Es sólo un ejemplo.



La cuestión es que el madridismo ha tirado de Mourinho, con la bendición de su presidente, para atizarle al Barça. El 5-0 de noviembre escoció tanto que incluso el madridismo, Mourinho el primero, tomo conciencia de que este Madrid no tiene nada que hacer ante el Barcelona. Y como el enfrentamiento deportivo daba 5-0 en contra, Mourinho y el entorno de Florentino optaron por pasarse a la guerra de guerrillas, la erosión constante de la imagen del Barça en base a mensajes absurdos como el de que los rivales no se esforzaban ante el Barça, que a Messi no le daban patadas, que el calendario favorecía al Barça... Pero no fue suficiente y se hizo necesario echar mano de la artillería pesada, Entonces salió lo del doping, deslizado con sibilina malicia, los árbitros, la antideportividad del Barça y el racismo. Todo vale para minimizar la enorme superioridad blaugrana.

Demasiadas bombas como para permanecer en casa encerrado estudiando la respuesta. Sólo Guardiola se atrevió a plantar cara en una memorable rueda de prensa en el Bernabéu celebrada por todo el barcelonismo. Pero la sombra de la duda ha quedado ahí al no encontrar respuesta oficial del FC Barcelona. El comunicado que ayer leyó Rosell llegó muy fuera de plazo y ahora lo que debería ser euforia por la brillante temporada blaugrana se convierte en un duelo Barça-Madrid de igual a igual en el que la palabra de uno se cruza con la del otro. Y como el tema  no se paró a tiempo en su debido momento, el Madrid sigue burlándose de Rosell y su directiva. Le acusan de "desafortunado" en sus declaraciones, marioneta de los medios de comunicación catalanes, que hacen lo que quieren con él, le califican de "agresivo", "falso" y reiteran el posicionamiento del Madrid a favor de la deportividad, el juego limpio y el racismo. Como si el Barça se posicionara en el bando contrario.

El Real Madrid ha sido durante todo el año inferior en el campo y superior en juego sucio extradeportivo. Y entre la hegemonía deportiva y el dominio de las malas artes, ha ganado este último. Lo que la Casa Blanca pretende que quede es que el Madrid es amigo de todos, que no se pelea con nadie, que son los otros los que ponen denuncias, son los otros los racistas y son los otros los que hacen cuento y son antideportivos. Lo que el Madrid no ha sabido hacer con goles lo ha conseguido con comunicados y ruedas de prensa. En eso sí ha sido superior al Barça.



De cualquier forma, la mofa, la burla y la mala baba que transmite la nota del Madrid obligan a Rosell a tomar una decisión. ¿No habíamos quedado en que a la próxima romperíamos relaciones? La próxima ya ha llegado. Este Madrid no merece relacionarse con el Barça. Pero habrá que darse prisa. son tan sibilinos en la capital que aún acabarán adelantándose y serán ellos los que quieran romper con el Barça. De hecho, Defensa Central, el órgano de expresión del madridismo, ya propone que sea el Real Madrid quien rompa relaciones con el Barça.

El Madrid se ha salido con la suya ha logrado su objetivo: dejar en un segundo plano el altísimo nivel de juego barcelonista a base de anteponer cuestiones como la antideportividad o el racismo de sus rivales mientras la sombra del doping sigue creciendo de forma casual.

Sería bueno que Pep Guardiola no sólo diera clases en los anuncios del Banc de Sabadell y proporcionara un cursillo acelerado a quienes rigen este Barça para aprender a defenderse cuando te buscan las cosquillas.

 


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