2014-03-27 19:03 FC Barcelona Por: Administrador

La prensa de Madrid tapa el ataque de divo de Cristiano Ronaldo



Joan Tubau

El comportamiento de Cristiano Ronaldo anoche en Sevilla es indigno de un profesional, de un deportista y de un compañero. La rabieta que cogió porque Bale se tomó la licencia de lanzar un falta que quería tirar él le deja retratado y le inhabilita como deportista incluso para aspirar a ser el mejor, algo que ya es historia una vez Messi ha superado sus problemas físicos.



Curiosamente, esa rabieta ha sido tapada por los mariachis mediáticos que Florentino Péreaz tiene desplegados en Madrid para que chinchen a Messi. Es un tema que no interesa. Es negativo. Y sólo puede haber cosas negativas en el Barça y en Messi. El tratamiento mediático que ha recibido ese gesto insólito pone de manifiesto el grado de intoxicación que desde un puñado de medios de Madrid se hace de una realidad que llega a toda España distorsionada de acuerdo con sus intereses. Una mirada de Messi puede llenar horas de programación y llenar páginas y más paginas. El vergonzoso comportamiento de Cristiano Ronaldo no merece, en cambio, el más mínimo interés. Será porque ya están acostumbrados y ha dejado de ser noticia que la vedette del Real Madrid se comporte como un niño caprichoso, consentido, soberbio y egoista.

Y así le va al Madrid, llevan años escondiendo la porquería debajo de la alfombra sin el más mínimo interés en hacer autocrítica. Alguien debería plantearse por qué el segundo futbolista más caro de la historia, después de Gareth Bale, lleva cuatro años y medio en el Madrid y sólo ganado una Liga, una Copa y una Supercopa. Ni es el balance que puede esperarse de un Balón de Oro ni es lo que se espera de un equipo con la historia del Real Madrid. Lo cierto es que, lejos de potenciar al Madrid, Cristiano Ronaldo, con sus goles y más goles, lo ha debilitado. Su estrella lucirá mucho, pero el equipo no gana lo que  su historia le obliga a ganar. Y alguna responsabilidad tendrá él. No basta con salir ante la prensa a llorar y llorar cuando se produce un traspiés. Hay que hablar en el campo. Con goles y victorias y no con rabietas contra el mundo: los rivales, los árbitros y hasta sus propios compañeros.

Curiosamente, uno de los estandartes mediáticos del madridismo y antibarcelonismo más radical, Tomás Roncero, disculpa a la vedette portuguesa, claro, y carga contra Bale, a quien hace responsable de la debacle del Sánchez Pizjuán.



Doce hoy Tomás Roncero en As: "El galés no tiene la culpa de la cantidad desorbitada que costó. Pero después de ocho meses aquí es hora de exigirle que dé un rendimiento que se acerque al menos al 25% de lo que supuso su contratación. En vez de eso, firmó un partido insolidario, errando hasta tres acciones en las que pudo pasar a Cristiano y Benzema (solos ante el gol) al optar por jugársela él pese a tener peor opción de disparo. Convirtió su duelo contra sí mismo en una continua emulación de un partido de rugby, deporte que en Gales es la cuna de los niños (quizás por eso tiró tantas veces por arriba del larguero). Encima, en la jugada del 1-2 Bale se estaba cambiando las botas. ¡Pero qué broma es esta! Gareth no supo leer el partido y el colmo llegó en el descuento. Falta en la frontal perfecta para que Cristiano, que ya había marcado desde esa posición, firmase el empate. Hubiera sido un mal menor. Pero Bale, sin encomendarse a nadie, chutó buscando el gol de la gloria. Agua y balón a las nubes de Sevilla. Y Cristiano indignado. Con toda la razón. Bale, así no vale...".

Ya lo saben los madridistas, la culpa es de Bale, ese de la BBC que era tan maravilloso y tan "barato" hasta que el Barça se cruzó en el camino del Real Madrid en el Bernabéu para hacerle un roto. Lo cómodo es cargar contra Bale y darle una palmadita a Cristiano. Pero tapando al niño consentido una y otra vez no conseguirán acabar con el ciclo del Barça, que marca tendencia en el siglo XXI. El Real Madrid, durante la hegemonía blaugrana, no ha conseguido siquiera convertirse en una moda pasajera. Es sólo un quiero y no puedo jaleado por voceros entusiastas que sueñan una realidad virtual con no se corresponde con la cruda realidad.Y cuanto más crece la leyenda del mito portugués, más se empobrece el Real Madrid como institución. Si Bernabéu levantara la cabeza, le daría un pasmo viendo lo mucho que le cuesta al Madrid de Florentino ganar un título.

 


Deja tu Comentario