2013-04-09 09:04 FC Barcelona Por: Administrador

La prueba de que los árbitros ayudan al Real Madrid



Desde que Jose Mourinho es entrenador del Real Madrid no ha dejado de llorar y de sentirse víctima de confabulaciones arbitrales. Llorando y llorando ha conseguido hacerse respetar y mantener durante su mandato como entrenador del club blanco la tendencia histórica en la distribución del penaltis. Es decir, más penaltis a favor y menos en contra. Así ha sido siempre y así sigue siendo con Mourinho de entrenador. Aunque ya no esté de moda hablar de villaratos, aquí pasa algo raro.

33 penaltis a favor y 6 en contra le han pitado al Real Madrid en las casi tres temporadas que lleva Mourinho sentado en el banquillo del Bernabéu. En ese mismo espacio de tiempo, casi tres años, al Barça le han señalado 20 penaltis a favor (trece menos) y 11 en contra (5 más). Es decir, que en cuestión de penaltis el Madrid supera los 13 puntos que le lleva el Barça de ventaja y se pone con un +18. Y aún así Mourinho se queja y llora amargamente. Seguramente ñel preferiría mantener con el Barcelona una distancia en penaltis de +30 que seguramente sí le permitiría ir por delante en la clasificación del torneo de la regularidad que designa al mejor equipo de la temporada.



Esta es la realidad, la cruda realidad. Lo que nos vende el aparato de propaganda y distracción organizado por Florentino Pérez para tenernos entretenidos es otra cosa. Según ese lobby periodístico, sin más misión en esta vida que la de lavarnos el cerebro para razonar con sus mismos argumentos, cuando un jugador rival del Madrid o un jugador del Barcelona toca el balón con la mano en el área es penalty. Clarísimo. Cuando es un futbolista del Real Madrid, la misma acción es involuntaria porque el balón va a la mano y no la mano al balón. Y lo mismo sirve para los penaltis a favor. Cuando un jugador del Barça cae en el área se ha tirado. Cuando "piscineros" profesionales como Di María, Marcelo o Cristiano Ronaldo caen en el área, han sido derribados de forma alevosa. Está clarísimo.

Y así, con esta vara medir, el Madrid año tras año se va beneficiando de la generosidad arbitral para aprovecharse de más penaltis a favor y menos en contra. Porque da la sensación de que el Real Madrid jamás comente un penalti. Ni siquiera cuando Sergio Ramos derriba a Adriano.  O cuando toca el balón con la mano.

Es lo que hay. Pero aún así, ni los penaltis han podido maquillar los trece puntos de diferencia que están a punto de devolverle al Barça su Liga.




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