2015-11-03 23:11 FC Barcelona Por: Administrador

La prueba que confirma la mano negra de la FIFA



Fede Peris

No hay más explicación que una mano negra guía a la FIFA para maniobrar contra el Barça. Josep Capdevila descubre hoy en el diario Sport un caso concluyente que deja retratada a la FIFA, que por otra parte, con la que está cayendo y la corrupción demostrada entre sus dirigentes, tampoco resulta extraño.



El matrimonio Kelley, de nacionalidad estadounidense, aterrizó en Barcelona atendiendo una oferta de trabajo. Tiene dos hijos: Kristian y Kevin, a los que les encanta el fútbol y no se les da mal. Uno, Kristian, el pequeño, juega en el Benjamín A del Espanyol sin ningún problema. El otro, Kevin, forma parte del alevín C del Barça. Pero a ésta la FIFA no le permite jugar partidos oficiales con su equipo.

Sport explica el misterio: "La diferencia está en que la normativa de la FIFA, además de injusta, bastante incoherente, es diferente para los menores de 10 años y los que superan esa edad. Concretamente, los mayores de 10 años deben presentar el CTI (Certificado Internacional de Traspaso) y los menores, no. Y que nadie se piense que el CTI es un único documento fácil de encontrar. Nada de eso. El CTI es una documentación que debe incluir, entre otras cosas, el certificado de nacimiento, destino académico, aprobación de la Federación del país de origen, o el certificado de trabajo y residencia de los padres".

Es un ejemplo clarísimo de la voluntad de la FIFA de perjudicar al Barça. Dos hermanos, con los mismos padres y la misma situación laboral, reciben un trato diferente de la FIFA. Uno puede jugar y el otro no. Uno es del Espanyol y el otro del Barça. De la misma forma que los corruptos de esa organización bajo sospecha empiezan a pagar por sus delitos, algún día también deberán pagar por el tremendo atropello que han cometido contra el Barça, contra unos chavales inocentes y contra sus familias. Eso deberá ocurrir si el Barça reacciona y exige justicia en las instancias que sea necesario. Un club como el Barcelona, actual campeón de Europa, vencedor en cuatro de las seis últimas ediciones de la Champions y con una historia centenaria repleta de gloria, merece un respeto que ni la FIFA ni la UEFA le están teniendo. Es hora de reaccionar, de hacer justicia para los justos y de que los culpables paguen por sus fechorías.



(Foto: Sport)


Deja tu Comentario