2011-05-13 16:05 FC Barcelona Por: Administrador

La UEFA no puede probar que Busquets insultó



Un tal Jean Samuel Leuba, inspector de la UEFA, ese organismo en el que conviviven vividores y mejores comedores y bebedores, ha decidido que el comité de Control y Disciplina de la UEFA se reuna el domingo 15 de mayo -lo que tiene que haber presionado Florentino Pérez para que estos tipos se reunan en jornada dominical- para ver si es posible mermar el potencial del Barça de cara a la final de la Champions League con el argumento de un insulto racista de Busquets a Marcelo en un partido que se jugó el 27 de abril, es decir 17 días después de cometido el "delito", lo que da una idea de la eficiencia de estos tipos dirigiendo el fútbol europeo. Por cierto, que este tipo es el mismo que ya intentó, sin éxito, que la UEFA castigara a Iniesta por antideportividad. ¿Por qué, por qué, por qué? ¿Que interés tendrá este tipo por castigar algo que constituye el pan nuestro de cada día en los campos de fútbol y que no puede probar? Algo huele a podrido en todo esto.

Es tan absurda la situación, que va contra las propias normas de la reglamentación futbolística. Si Busquets cometió una infracción sancionable en el partido que jugó el Barça en el Bernabéu, debió ser castigado de forma inmediata para que no pudiera jugar la vuelta en el Camp Nou. ¿Qué pasa ahora? ¿Habrá que jugar el partido de vuelta de nuevo por alineación indebida de Busquets? No hay por dónde cogerlo. Se ve todo demasiado precipitado e improvisado. Como dirían en As, "que parezca un accidente". Pero se les ve el plumero. Actúan tarde y mal.



Tampoco admite justificación la denuncia-pataleta del Real Madrid. Es cierto que el Barcelona denunció a Mourinho ante la UEFA por ofensas y calumnias. No sólo dudó de los éxitos recientes del club sino que esparció la sombra de la duda sobre la honorabilidad de los árbitros en una interpretación sesgada de los hechos en la que no hablaba de los favores recibidos por sus equipos. Y lo hizo ante micrófonos y cámaras. Nada ha dicho el Barcelona de las acusaciones de "robo" de Cristiano Ronaldo y Casillas, que llamó caradura al árbitro tocándose la cara, o del propio Mourinho y Cristiano Ronaldo haciendo el gesto del hurto ante las cámaras. Todo esto a la UEFA le parece fantástico y no entra a analizarlo. Sin embargo, sí atiende la pataleta del Madrid muy fuera de plazo. ¿Por qué? A lo mejor este verano encontramos la respuesta en la Costa del Sol. Habrá que seguir muy de cerca al tipo este, monsieur Leuba.

La UEFA no se da por enterada de las acusaciones y ofensas fuera de tono realizadas por el Real Madrid delante de los micrófonos y las cámaras, pero sí entra a interpretar lo que le dijo Busquets a Marcelo en el terreno de juego. Y si hay sanción, será por algo que no se puede probar, a diferencia de las declaraciones de los técnicos y jugadores del Real Madrid, que están ahí.

Se acusa de racismo a Busquets. Por supuesto, los gritos a coro dirigidos por el Bernabéu a Alves para recordarle que es un mono no son racismo. Debe ser buen rollo para el platinato. Dicen en Madrid que van a sancionar a Busquets porque se tapaba la boca, lo que da pie a pensar que cada vez que Mourinho se dirige en el banquillo a su corre-ve-y-dile Karanka tampándose la boca debe estar profiriendo insultos racistas contra el rival.



El Barcelona sí ha sufrido el racismo de verdad sobre sus carnes. Eto´o, muy cerquita del Bernabéu, ha sido humillado a coro, no de forma individual, sino masiva y ni la UEFA ni la Federación movieron un dedo para hacer justicia y defender al agraviado. Claro, no vestía de blanco.

Y sorprende que la UEFA se tome en serio el asunto de la pataleta blanca teniendo en cuenta los antecedentes del jugador afectado. Marcelo es reincidente en malos modos, burlas al contrario, simulaciones, agresiones... De uno de los mejores simuladores del mundo se puede esperar que simule lo que haga falta, incluido un insulto racista. Curiosamente, para la UEFA existe racismo cuando un jugador de color es ofendido. A un blanco se le puede decir cualquier cosa, que nunca se hablará de racismo. Por tanto, si la víctima es un blanco, será una falta menor. El Barça ha actuado con señorío y no ha querido denunciar a nadie del Real Madrid, pero quizá ha llegado ya el momento de actuar y tomar determinaciones drásticas. No se puede compartir mesa y mantel con quien te agravia y busca tu ruina.

 

 

 


Deja tu Comentario