2015-01-10 11:01 FC Barcelona Por: Administrador

La verdad sobre el divorcio de Luis Enrique con Messi y su mosqueo con la plantilla



Joan Tubau

Leo Messi se ha disculpado a través de las redes sociales por su ausencia en el entrenamiento de esta mañana en un Miniestadi repleto de niños ansiosos por verle evolucionar sobre el césped. Los niños se quedaron sin regalo y Luis Enrique se ha mosqueado, y mucho. 



Lo cierto es que las diferencias entre Luis Enrique y Messi nacieron del permiso que el argentino, junto a Neymar y Alves, recibió del club para disfrutar de tres días más que el resto de sus compañeros. El técnico se encontró con la decisión ya adoptada por otros y no tuvo más remedio que tragar, pero fiel a su filosofía expresó a los tres afectados que no jugarían como titulares en Anoeta dado que debía dar la cara por los demás, que habían preparado el partido en los entrenamientos desde el dia 30 de diciembre. 

De esta manera, arriesgando su feeling con Messi y Neymar, Luis Enrique quería ganarse el respeto de todos los demás. Pero se sintió traicionado cuando no encontró sobre el césped la respuesta que él esperaba a su gesto de confianza y salió muy defraudado de Anoeta teniendo que recurrir a los tres "proscritos" para intentar sacar el partido adelante, aunque también sin éxito. Luis Enrique había tenido un pique en el primer entrenamiento del año con Messi, que le contestó ante sus compañeros. Luego, después del castigo de la suplencia en Anoeta, que no era más que su respuesta a un permiso extra de tres días que él no concedió, tuvieron sus manos y sus menos en el vestuario delante de todos.

A Messi no le sentó nada bien que el técnico le "castigara" con el banquillo y así se lo hizo saber. El hecho de que no apareciera en un entrenamiento pensado para los niños ni tampoco en la visita de los jugadores a los diferentes hospitales para llevar regalos ha enturbiado todavía más la relación entre Luis Enrique y Messi, que se presenta complicada de cara a las próximas fechas. Luis Enrique ha apostado fuerte por el conjunto de la plantilla, no le ha salido bien y ahora corre el riesgo de encontrarse con la estrella del equipo en pie de guerra. O lo soluciona de forma inmediata en las próximas horas o el incendio promete ser de proporciones impensables. Luis Enrique no se habla con Messi y los pitos que oyó en el Barça-Elche podrían invitarle a forzar su dimisión este mismo domingo.




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