2015-02-07 05:02 Real Madrid Por: Administrador

La verdad sobre la ruptura de Cristiano Ronaldo e Irina Shayk



Sergio Marco

En esa época Irina Shayk ya era algo más que una prometedora modelo. Su imagen empezaba a copar las portadas de las revistas más importantes y las marcas se la rifaban para que desfilara para ellas. La relación, al margen del tema sentimental, era sumamente rentable para ambos, porque los dos, en sus respectivos ámbitos, se beneficiaban de la compañía del otro. Tanto Cristiano Ronaldo como Irina Shayk ganaron en visibilidad mediática, especialmente a través de las redes sociales. Uno, al margen de su valor como profesional del fútbol, por rodearse de tan buena compañía. La otra exactamente igual. Ser la novia de Cristiano Ronaldo la ayudó a abrirse muchas puertas y a proyectar una meteórica carrera en el mundo de las pasarelas y la publicidad.



La relación entre ambos marchaba viento en popa, asumiendo ambos las ausencias del otro. Uno por sus obligaciones con el Real Madrid y la selección portuguesa. La otra por sus compromisos profesionales que la obligaban a pasar largas temporadas en Estados Unidos. Pero Cristiano Ronaldo logró que Irina fijara su residencia en su casa de Madrid, que utilizó como cuartel general para sus viajes por los cinco continentes. 

Lo cierto es que la relación iba viento en popa, asumiendo ambos que el otro tenía su propia vida y respetando las ausencias que en ocasiones eran prolongadas, hasta el punto de que a veces apenas podían coincidir una vez al mes. Los problemas empezaron a surgir cuando la madre de Cristiano Ronaldo, Dolores Aveiro, empezó a chocar con la chica, a quien nunca vio como la pareja ideal de su hijo. A la madre de Cristiano le habría gustado una esposa portuguesa que le esperara siempre en casa después de cada viaje cuidando de la descendencia y del propio hogar. No le entraba en la cabeza que su pareja pasara fuera de casa más tiempo que él.  E, inevitablemente, las dos mujeres chocaron. 

Cristiano intentó superar esa falta de sintonía tratando de evitar que coincidieran. Y solía verse a su familia, su madre y sus hermanas, en su casa de Madrid coincidiendo con las ausencias de la modelo. Y cuando Irina estaba en casa, Cristiano se preocupaba de evitarle la compañía de su familia. Con quien jamás hubo fricciones fue con Cristiano Ronaldo Junior, por quien Irina sentía devoción. El niño, por su parte, tenía a Irina como a una excelente amiga, más que como una segunda madre. No hay que olvidar que Irina se enteró de que Cristiano Ronaldo iba a ser padre cuando ya habían iniciado su relación.



Los meses y los años fueron pasando, con una guerra fría encubierta y consentida entre Irina Shayk y la familia del futbolista. Hasta que en las últimas vacaciones de Navidad en Dubai, en donde coincidieron todos, Irina se enfrentó a la madre de Cristiano y ahí se rompió todo. Fue un "o ella o yo". Y Cristiano apostó por la familia.

Por eso Cristiano Ronaldo asistió sin ella a la gala de Balón de Oro, un acontecimiento que jamás se perdió la modelo rusa en anteriores ediciones.  Y prefirió irse a las Maldivas a celebrar su 29 cumpleaños ya desligada de la relación que le unía al futbolista. Volvió a Madrid, recogió sus cosas de la mansión de Cristiano que habían compartido durante cinco años y se fue. Y a partir de ahí, los rumores, que si ella está con Dwayne Johnson. Que si él está con la periodista Lucía Villalón. Lo cierto es que no hay terceras personas en la ruptura. Otra cosa es lo que pueda suceder de ahora en adelante.

En Portugal trascendió que Cristiano Ronaldo invitó a Andrea Urach, Miss Bumbum, a viajar a Madrid para disfrutar con él de una velada en una suite del hotel Villamagna (12.000 euros la noche). Pero el dato no se ajusta a la realidad. No hubo terceras personas y la ruptura llegó de mútuo acuerdo. Ella decidió que no estaba dispuesta a aguantar a la familia de Cristiano y él entendió que su relación no podía continuar si la relación con su madre especialmente no era fluida.


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