2014-01-14 17:01 FC Barcelona Por: Administrador

Lágrimas de cocodrilo



Joan Tubau

Ha necesitado que Leo Messi se lesionara y estuviera ausente un tercio de la temporada para poder reverdecer los viejos laureles cosechados en el Manchester United, cuando Leo Messi todavía no existía. Y ha necesitado que se modificaran las normas del galardón para poderlo ganar otra vez. El cambio de fechas en el cierre de la votación, cuando ésta ya había concluido, no es más que la muestra de que la FIFA tenía un interés especial en darle el trofeo a alguien que no fuera Messi. Ya se sabe, cinco años seguidos al mismo pueden causar aburrimiento. Y este año le tocaba a otro. A uno cualquiera, a Cristiano Ronaldo por ejemplo.



De hecho es el que más ha llorado. Con campañas de prensa, campañas de caretas, campañas de su presidente presionando a la FIFA.... Lo del numerito de Blatter también le fue muy bien para quedar ante el mundo como una víctima. ¿Estaba pactado? Nunca se sabrá. Lo que sí se sabe es que Blatter llamó a Cristiano Ronaldo y le pidió que acudiera a la gala. El portugués, que en un pirncipio había decidido pasar olímpicamente de la gala, de la FIFA y de todo lo que guardara relación con ella, acabó aceptando. ¿Por qué? Porque Josep Blatter le garantizó que el ganador sería él.

Cristiano Ronaldo sabía a lo que iba cuando aceptó acudir a la gala de la FIFA, de ahí que sus lágrimas de cocodrilo suenen a falsas. Tuvo muchos días para asimilar su victoria, para saborearla. Quiso que pareciera un accidente, un hecho inesperado, pero a estas alturas de la película ya no engaña a nadie. Ni él ni la camarilla de Blatter en la FIFA que han conseguido hacer del Balón de Oro un galardón adulterado y falto de credibilidad.

Cristiano Ronaldo se ha llevado el Balón de Oro porque ha sido el que más ha llorado. Dice el refrán que "el que no llora no mama". Y en Zúrcih hubo mucho mamoneo.




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