2012-01-26 13:01 FC Barcelona Por: Administrador

Lamentable imagen de Mourinho y sus ayudantes



No es extraño que al Madrid le enseñaran 8 tarjetas amarillas. Tampoco que los jugadores blancos hicieran casi el doble de faltas que los del Barcelona (28 a 16). Mourinho, abducido por un estado de crispación e impotencia, envía a sus hombres a la guerra en lugar de invitarles a practicar buen fútbol. Los tiene desquiciados. Es normal que hasta sus propios jugadores le cuestionen.

Lo que ya empieza a aburrir es la actitud de este personaje que, a diferencia de Guardiola, no sabe felicitar al adversario cuando ha sido superior en una eliminatoria de 180 minutos. Mourinho falló de forma grave en la ida y no acertó en la vuelta. Sus jugadores se excedieron en la dureza y en las protestas y si hubieran dedicado todo el interés que pusieron en protestar, simular y zurrar en jugar a fútbol, a lo mejor a estas alturas estarían clasificados. Pero viven en un estado de excitación, del que no son ajenos los dos tipos que se sientan en el banquillo junto a Mourinho, que parece difícil que con este entrenador sean capaces de afrontar un partido ante el Barcelona con la cabeza fría.



Mourinho ya no hace ninguna gracia. Aburre que insista en su época del Chelsea e indigna que tenga la desvergüenza de decir que vino al Camp Nou con el Inter y que fue perjudicado por el árbitro. Indigna porque aquella eliminatoria Inter-Barça constituyó hace dos años uno de los mayores atracos arbitrales que se recuerdan en la historia de la Champions... a favor de Mourinho, claro.


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