2013-09-19 15:09 FC Barcelona Por: Administrador

Laporta sale en defensa de su amigo del Ajax



Pedro Riaño

 "Que dejen en paz a Johan y a Pep, que han hecho grande al Barça. Si quieren destruir todo lo que hiciemos, que me ataquen a mí. Visca el Barça!". Joan Laporta dixit. No queda claro si su amigo Johan, el que ha hecho grande al Barça y ahora intenta destruirlo, acabaría un comunicado así o con un ¡Visca el Ajax! La cuestión es que Joan Laporta sigue embaucando al personal con eso de que quieren destruir "todo lo que hicimos". ¿Qué hicieron? ¿Fichar a Ronaldinho? ¿Saturar el uso de las tarjetas visa del club? ¿Espiar a los empleados y a sus propios directivos? ¿Ponerse como bacons en los restaurantes más caros de Barcelona y de Europa? ¿Viajar, viajar y viajar? ¿Embaucar con un sponsor chino que nunca existió? ¿Quedarse en calzoncillos en el aeropuerto? ¿Negar la retirada a Franco de la insignia del club? ¿Tontear con el franquismo y el independentismo a partes iguales? ¿Hacerse la foto con Foster pagando el socio? ¿Engañar con la creación de otro Barça en Estados Unidos? ¿Hacer caridad por el mundo descuidando Catalunya? ¿Quedarse las entradas de los socios en las grandes finales? ¿No saber encontrar un sponsor? ¿Intentar vender el Mallorca a Uzbekistan para quedarse la comisión de cuatro millones? ¿Pagar 90 millones por Ibrahimovic, al que Guardiola despediría un año después? ¿O quizá rociarse con champán, puro en mano, en un lugar público para vergüenza del barcelonismo?



Sí, pusieron ahí a Guardiola. Con muchas dudas y por extrema necesidad. No había otro: o él o Mourinho. Del resto de su gestión, más sombras que luces. Especialmente en el apartado económico y de imagen. Dejaron al club hecho un solar, sin dinero para pagar las nóminas del mes posterior a su marcha. Aunque, eso sí, en las horas previas a su marcha de club, ya se encargó Laporta de dejarlo todo atado y bien atado hipotecando a sus sucesores con contratos vergonzosos como el que le firmó a su amigo Cruyff para financiarle los próximos años de su vida.

Destruir todo eso no supone ningún trauma. Al contrario, es saludable. Lo único que hay que mantener es la política de cantera y un estilo que no inventó Laporta y que se impuso en tiempos de Núñez. Todavía se aprovecha hoy el club de aquel trabajo con jugadores como Puyol, Iniesta, Xavi o Valdés, que salieron de la labor que Núñez inició en La Masía y que sirvió para plantar la semilla de los que vendrían después.

Los siete años de gloria blaugrana ya le han pasado a Joan Laporta, aunque su fracaso en el mundo de la política le invite a volver. La gente tiene memoria, está al loro y no se deja embaucar por ningún espabilado con amigos influyentes.




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