2013-01-20 09:01 FC Barcelona Por: Administrador

Las 10 claves de la derrota del Barcelona en Anoeta



En primer lugar, y como principal culpable, la mala suerte. Se materializó con dos balonazos al palo que enviaron Messi y Pedro. En su momento hubieran sentenciado el partido, ya que las ocasiones se dieron con 0-2 en el marcador. Tampoco tuvo fortuna Valdés, que encajó el gol del empate tras un rechace fatídico de Mascherano. La Real Sociedad tuvo la suerte de cara: lo reconoció su propio entrenador.

No hay que olvidar que el equipo jugaba en Anoeta. El año pasado, el Barça ya se dejó empatar en San Sebastián, donde no gana desde hace seis años en Liga. Se quedará en siete si vence la temporada que viene.



Cabe remarcar los múltiples errores defensivos del equipo a lo largo del partido. Las pérdidas de balón fueron una tónica en los 90 minutos, y una de ellas propició el primer gol del Chory Castro, que alimentaba la esperanza txuri-urdin. Ninguno estuvo fino: Xavi, Iniesta y Busquets perdieron 15 de los 27 balones que no pudo controlar el Barça.

Otra vez ocurrió lo peor en los momentos finales. Ya era suficiente disgusto que la Real igualara un 0-2, pero Agirretxe puso la guinda en el descuento. El Barça debe aprender, porque hace apenas unos días le ocurrió lo mismo, cuando el Málaga le empató en la eliminatoria de Copa en los últimos instantes.

Un protagonista que tuvo un papel importantísimo es Undiano Mallenco. El árbitro no tuvo el mismo criterio en las faltas por parte de cada equipo, y expulsó muy rigurosamente a Piqué a media hora del final. Una decisión que criticó el mismo Tito Vilanova.



Se volvió a notar una falta de intensidad en los azulgrana: con el partido encarrilado dieron vida a la Real a través de balones regalados. Hay que remarcar que el conjunto donostiarra hizo un gran partido, con mucha intensidad. No pierde en casa desde noviembre.

La expulsión de Piqué, que dejó al Barça con diez, fue clave. La defensa se desestructuró justo cuando la Real apretaba más. Sin él, llegaron dos goles.

El Barça tiene una virtud que ayer se convirtió en defecto: ir a todas. Con el 2-2 y uno menos se lanzó a buscar la victoria. Sin embargo, no hubo suerte y encajó el tercero. El poco control que tuvo el equipo en momentos puntuales dificultó mucho la capacidad de creación de los azulgrana. Se bloquearon, y prueba de ello es que hicieron más faltas que la Real, algo inhabitual.


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