2014-05-23 15:05 Real Madrid Por: Administrador

Las entradas de Lisboa generan mal rollo en la plantilla



Carlos Muñiz

El vestuario del Real Madrid está en pie de guerra ante el recorte de localidades que se ha producido en el club para la final de Lisboa. Habitualmente el club pone a disposición de cada jugador del primer equipo 50 localidades para un partido de esta naturaleza. Así estaba pactado con los capitanes. Sin embargo, los recortes, que han llegado a todos los ámbitos de la entidad forzados por una demanda brutal, ha obligado al club a reducir cada partida prevista y el vestuario no ha sido una excepción. Las 50 localidades prometidas por cabeza se han quedado en 25 y los futbolistas, que son conscientes de que ellos son los protagonistas del espectáculo, han puesto el grito en el cielo.



Pero el club no puede inventarse localidades que no existen y no hay más que lo que hay. Conviene aclarar que las localidades que el club cede a los jugadores son de pago y su importe les es descontado de sus nóminas. Una comisión de jugadores blancos está encargada de negociar el asunto con Florentino Pérez, que les ha prometido hacer un esfuerzo para tratar de ampliar su cupo, pero la locura desatada con este partido, sin parangón en la historia del club, convierte la tarea del presidente en misión imposible.

Es tal el grado de ansiedad que genera este partido que esta tarde ha saltado la noticia de que 20 directivos de RTVE tienen pensado hacerse pasar por periodistas para asistir al encuentro dentro del dispositivo de alrededor de 150 personas que el ente público tiene previsto desplegar para cubrir el acontecimiento.


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