2012-01-18 10:01 Real Madrid Por: Administrador

Las miradas se centran en el gusto culé de Muñiz



Muñiz Fernández será el encargado de repartir justicia este miércoles en el Santiago Bernabéu. Con once temporadas en la élite, este será el tercer clásico que pitará en su vida como profesional, el primero de Copa. No cabe ninguna duda que parte de las miradas estarán puestas en su actuación, que él podría ser uno de los nombres propios  del partido, esperemos que no sea así, pero si repasamos un poco su historial comprobamos que tiene muchas papeletas para serlo.

El primer Madrid-Barça que arbitró Muñiz Fernández fue en la temporada 2003/2004. El 20 de abril de 2004 Muñiz se encontraba contra el primer gran aprieto de su carrera. El Bernabéu como escenario, y un partido que acabaría con empate a 1-1, en el que Ronaldo adelanto a los madridistas y Luís Enrique puso la igualada. En aquel partido Muñiz ya hizo de las suyas expulsando a Michel Salgado en la recta final del partido y no otorgando ni una sola facilidad a los madridistas.



La temporada pasada llegó su segundo chance en un Madrid-Barça, de nuevo en el feudo madridista, y también en abril, el 18 de este mes primaveral. Esta vez el Barça era el que se ponía por delante con un gol de penalti de Messi. El colegiado asturiano no dudo un solo momento en pitar la pena máxima y expulsar a Raúl Albiol por una falta sobre David Villa. Ya en el tramo final, en el minuto 81, la falta se produciría en el área rival. Dani Alves derribaba claramente a Marcelo pero este no se llevaba la cartulina, y eso que ya contaba con una, por lo que conllevaba la expulsión. El Madrid se vio claramente desfavorecido, por este hecho, pero pocos repararon en aquella injusticia.

Repasando el balance de arbitrajes de Muñiz Fernández a ambos equipos comprobamos como el Barcelona sale claramente favorecido. Ha arbitrado en 21 ocasiones a los azulgranas, donde solo cayeron en una derrota, mientras que al Madrid le ha pitado en 29 ocasiones, perdiendo en cuatro encuentros. Pero lo peor llega desde Barcelona, que llegan a inventarse partidos en lo que no estuvo Muñiz para señalar que este es favorable a los blancos.

Así, uno de los claro arbitrajes culés de Muñiz esta temproada se produjo en Granada, donde el asturiano fue el instigador del conjunto andaluz, señalando faltas, amonestaciones y todo tipo de vejaciones en contra de los andaluces. En aquel partido Cuenca y Alves debieron ser expulsados, pero Muñiz no lo vio así, y el Barça acabó ganando. Esperemos que este miércoles no suceda lo mismo. Las miradas del mundo del fútbol se ciernen sobre él.




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