2013-05-21 18:05 Real Madrid Por: Administrador

Las ocho apuestas de Florentino Pérez



Probablemente, este baile de técnicos comenzó a resultar inevitable cuando el entrenador más longevo y más estable de las últimas dos décadas en el club, Vicente del Bosque, fue despedido, con una Liga bajo el brazo en 2003, por "haber acabado un ciclo" y por una búsqueda de "tecnificación y modernidad". El salmantino se marchó habiendo conquistado dos títulos ligueros en tres años, dos Ligas de Campeones, una Supercopa de Europa, una Intercontinental y una Supercopa de España.

Esa modernidad no fue encontrada con Carlos Queiroz, ayudante de Alex Ferguson en el Manchester United. El portugués duró una temporada y fue sustituido por José Antonio Camacho, que prometía mano dura con un vestuario plagado de estrellas y que duró cuatro partidos al frente del equipo, teniendo que irse por no comulgar con las maneras de ese mismo vestuario. 



Mariano García Remón fue su sustituto durante algunos meses en una temporada a la deriva, mínimamente enderezada a partir del mes de enero de 2005 por el brasileño Wanderlei Luxemburgo, otro supuesto visionario del fútbol moderno y del espectáculo. Sus métodos nunca cuajaron en el Real Madrid y se le despidió a principios del curso siguiente. López Caro, el técnico del Castilla por aquel entonces, volvió a actuar de parche hasta el final de la temporada. Un final ya sin Florentino como presidente. Había dimitido.

En su regreso en 2009, Florentino eligió a Manuel Pellegrini como hombre encargado de realizar un fútbol bello y también eficiente, tal y como el chileno había hecho en Villarreal. Lo cierto es que su gestión tuvo una mezcla de mala suerte y de errores demasiado grandes. No en cuanto a su relación con la plantilla, que fue buena, sino en cuanto a resultados deportivos: Sus números en la Liga dejaron al equipo segundo a pesar de batir sus propios récords de puntuación, y habrían hecho al equipo campeón en casi cualquier temporada menos en esa y en las últimas que la han precedido. Pero lo que le "mató" fue la eliminación a las primeras de cambio en la Copa del Rey a manos del Alcorcón, un Segunda B, por 4-0 en un partido de ida histórico por lo desastroso del mismo, así como la caída decepcionante, un año más, en los octavos de final de la Champions contra el Lyon.

Mourinho se convirtió en su octavo entrenador, el más duradero desde Del Bosque, y quizá el mejor después del salmantino en cuanto a competitividad, títulos, y seriedad deportiva. Sin embargo, el desgaste y las polémicas han acabado con él. ¿Quién será el siguiente?.




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