2016-10-05 17:10 FC Barcelona Por: Administrador

Leo Messi no está entre los 11 mejores de Cruyff, pero Guardiola sí



Pedro Riaño ¡Epustuflante! Como diría el entrañable Jordi Robirosa. Lo de Johan Cruyff y su supuesto once inicial ideal de todos los tiempos que incluye a Pep Guardiola y no acepta intrusos del nivel del mejor futbolista de todos los tiempos, Leo Messi, que no está a la altura de Piet Keizer, por ejemplo. Se supone que el libro autobiográfico escrito por el periodista inglés David Walsh, del Sunday Times, tiene la autorización familiar al menos, pero cuesta creer que en una alineación de los mejores futbolistas de la historia no aparezca en opinión de Johan Cruyff Leo Messi y sí Pep Guardiola, que como futbolista jamás apareció en el cuadro de honor del Balón de Oro durante sus once años como barcelonista, lo que da una idea de la proyección que tuvo su juego fuera de nuestras fronteras. El equipo ideal de Cruyff sería el formado por  Lev Yashin, Carlos Alberto, Beckenbauer, Pep Guardiola, Ruud Krol, Alfredo di Stéfano, Bobby Charlton, Garrincha, Maradona, Pelé y Piet Keizer. 

Las otras medias verdades (o mentiras) del libro

El libro en cuestión, '14. La Autobiografía', habla de sus relaciones con el presidente Núñez, el mismo que le salvó la cabeza en el segundo de los ocho años que estuvo en el banquillo del Camp Nou en contra de la opinión unánime del entorno barcelonista. Y dice: "cada vez me escondía más información y los acuerdos se incumplían. Era una situación de locos y las relaciones empeoraron mucho. Hasta que, de forma inesperada, leí en el diario que me habían cesado y que Núñez y Gaspart estaban a punto de presentar a Bobby Robson como entrenador. Días atrás me había reunido con Nuñez para hablar de la nueva temporada y había convencido a Luis Enrique de que dejara el Madrid. El chico lo hizo por mí". Se trata de una información sesgada que no explica la totalidad de los hechos y que cuestiona que un hombre de la personalidad de Johan Cruyff pudiera aceptar como jefe a Núñez durante ocho años y que sólo se rompiera la relación entre ambos cuando el propio Núñez decidió despedirle. Cuesta entender que Cruyff fuera capaz de aguantar a un "tirano", por muy bien que le pagaran. Y algo pasó ahí que no se explica en el libro. El libro aporta más críticas contra Sandro Rosell y vuelve a faltar a la verdad cuando dice que "me obligaron a renunciar a la presidencia de honor". En realidad, nadie le obligó. Fue él quien tomó la decisión de presentarse en las oficinas del club y tirar en el mostrador la insignia que le había entregado Laporta de forma unilateral en una decisión que confirma que gestionó el club como si fuera su cortijo particular promocionando a sus amiguetes. La junta de Rosell sólo pretendía legalizar una situación irregular respecto a la figura del presidente de honor que no estaba contemplada en los estatutos. El resto es versión libre del autor del libro, que demuestra un desconocimiento razonable del ideario político de Johan Cruyff respecto a Cataluña. En 43 años de vida en Cataluña Cruyff nunca habló el catalán y mostró su disconformidad porque en los colegios se enseñara el catalán y no el alemán, mucho más productivo para los niños. Como tampoco se dignó a recoger la Cruz de Sant Jordi, la más alta distinción ciudadana que se concede en Cataluña. Aunque el autor sí pone en boca de Johan Cruyff  su posición ante el movimiento independentista catalán: "En aquella época (cuando fichó por el Barça) mandaba el general Franco y tuve remordimientos por el hecho de ir a jugar en una dictadura”. Pero luego opinaba: “La situación actual de Catalunya la veo así. Igual que hace 40 años, se discute si deben separarse de España o no. La cosa está ‘fifty fifty’. Es decir, en caso de secesión se dividiría al pueblo. ¿Es eso lo que buscan?”.

 


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