2015-05-23 22:05 Real Madrid Por: Administrador

El Bernabéu se pronuncia tras una lluvia de goles (7-3)



Último partido de la temporada ante el Santiago Bernabéu con una afición preparada para mostrar a Florentino su opinión. Ancelotti, en la grada, daba entrada a Chicharito, Nacho, Jesé, Arbeloa y a un Iker Casillas que podía jugar esta noche su último partido con la camiseta blanca. 

Y el encuentro empezaba con un Madrid que salía con ganas de regalarle una victoria a su afición y a su entrenador, que con toca seguridad abandonará la disciplina al final de esta semana o al principio de la que viene. Las primeras ocasiones eran de lso blancos que poco a poco fueron bajando el pistón, al igual que un Getafe que vien podía estar en un entrenamiento cualquiera en su ciudad deportiva. Los defensas azulones poca tensión le ponían a las jugadas, lo mínimo para estorbar y evitar los goles rivales.



El Madrid se iba contagiando de esta dejadez visitante y el partido se convertía más en una pachanga que en un encuentro  correspondiente a la primera división española. Arriba el Real se mostraba impreciso con un Chicharito intermitente y un Jesé que, a pesar de intentarlo, se le notaba falto de minutos en sus piernas.

Pero un poco por inercia y empuje madridista llegó el gol de Cristiano. Marcelo desde la izquierda y sin nadie presionándole, se sacó un gran centre al corazón del área donde CR7 se alzó sin ningún defensor encima y remató con la testa al fondo de las mallas. Gran gol de Cristiano que agradecía al público su apoyo durante toda la campaña.

Poco después y sin apenas ninguna incidencia remarcable empataba la contienda el equipo getafense con un golazo tremendo. Recibía Escudero la pelota en la banda izquierda y, a 30 metros de la portería de Casilla fusilaba a éste con un tiro potente y raso. Varios defensores dificultaban la visión de Iker que nada podía hacer ante un disparo muy bien colocado.



Comenzaban los primeros pitos al capitán madridista a lo que varios sectores respondían con aplausos. División en el coliseo blanco que veía como Casillas, impotente ante el gol, disputaba sus últimos minutos como jugador blanco al igual que otros futbolistas como Arbelo o Jesé. 

El Madrid comenzaba a jugar con fuego y la falta de tensión hacia mella en las piernas de los defensores blancos. En estas llegó un Pedro León rapidísimo para plantarse en el área, romper a Nacho con un tacón y dársela a Diego Castro para que pusiese el segundo. Le daba la vuelta el equipo azulón a un partido anodino y sin ritmo, que más parecía de pretemporada que de final de liga. 

Mientras tanto en la tribuna Carlo Ancelotti, rodeado de Modric, Coentrao o Sami Khedira que no podían estar en el partido parecían mirar por última vez (salvo el croata) al estadio madridista. Ni el italiano ni el portugués ni el alemán parece que seguirán en las filas del equipo de Concha Espina y se desesperaban viendo un partido soporífero que además los suyos no conseguían resolver. 

Pero suerte que estaba Cristiano Ronaldo. Una falta lejana y escorada a la izquierda fue el preludio perfecto para el empate. Era el minuto 32 y el portugués se relamía y chutaba un esférico que se colaba por el palo corto de Codina. El crack de Madeira hacía su gol 47 en Liga.

A la siguiente jugada el Madrid era el que golpearía de nuevo. Balón largo a los pies de Cristiano que, tras hacer un gran control se la daba a Chicharito que caía dentro del área tras empujón de Vigaray. Amarilla para el lateral y gol para el balón de oro que ahora, con este tanto mejoraba su mejor marca personal de goles en una temporada. Lleva ya 61 tantos el siete del Madrid, casi nada… 

Las cosas iban a remolque de los jugadores de ataque de ambos equipos. La competitividad no aparecía en un Santiago Bernabéu que silvaba a los suyos tras el empate del Getafe en el 41. Y pitaban con razón pues tras un córner y un batiburrillo en el área aparecía Lacen para marcar con un potente chut. Ancelotti se desesperaba y los jugadores en el campo no daban crédito. 

El Getafe rebañaba todos los balones y el Madrid, dormido, se dejaba llevar. Así se acaba el primer tiempo.

Al comenzar la segunda parte el Madrid ampliaría su ventaja. Marcelo, el mejor de los locales hoy, regateaba a su par en la banda y ponía un centro preciso a la cabeza de Cristiano. El portgués, que ya saboreaba su cuarto gol, veía como el balón daba con el palo y salía repelido hasta las botas de Chicharito Hernández. El mexicano no perdonaba y se despedía del Bernabéu como mejor sabe: con goles, sonrisa en el rostro y sin decir ni hacer ninguna palabra ni gesto fuera de lugar. Todo un profesional el de Jalisco.

Cuatro minutos después y en una falta cerca del área grande era James Rodríguez quien ponía el quinto. Gran chicharro el del colombiano que se llevaba la enésima ovación de la afición que gritaba una y otra vez su nombre.

Y en el minuto 10 hacía entrada uno de esos jugadores a los que al madridismo le levanta el ánimo y la expectación, un crack en ciernes como es Martin Odegaard, que a sus 16 años se convertía en el jugador más joven en debutar con la casaca blanca. El que se iba era Cristiano Ronaldo, que se ganaba la ovación unánime del Santiago Bernabéu. 61 goles esta campaña, 48 en Liga, una auténtica barbaridad y la afición puesta a sus pies.

Sin tensión seguía el partido y aparecía Jesé. El canario necesitaba de minutos y goles y los ha encontrado hoy, antes de irse de vacaciones. El extremo hizo una pared con James Rodríguez y con su pierna derecha fusiló a Codina. Juego, set y partido para un Madrid que ya pensaba más en la planificación de la 2015-2016 que de este partido en sí. 

En una de las transiciones eléctricas de las que nos tiene acostumbrados el Real Madrid llegaba el gol que cerraba el partido y la campaña. Con la defense getafense muy cansada, la exposividad de Jesé hizo el resto. El canario puso un pase la muerte a Marcelo que remataba desde el suelo.

Cerraba así el equipo blanco un partido en el que había muchas despedidas, algunas intuidas y otras ya sabidas, y en el que el Bernabéu quiso darle las gracias a emblemas como Casillas o Cristiano Ronaldo. Ahora sólo queda analizar lo pasado, buscar la mejor opción y preparar el camino para que Rafa Benítez devuelva la ilusión a una hinchada necesitada de títulos. Punto y final de este Real Madrid 2014-2015 de Carlo Ancelotti. 


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