2011-10-26 12:10 FC Barcelona Por: Administrador

Lo de Flórez con el Barça es escandaloso



Como no es posible doblegar al Barça por las buenas, la artillería pesada del entorno blanco lleva tres años trabajando a conciencia para darle sentido por las malas a los contínuos fracasos del Real Madrid. Así nació el villarato, el platinato, el blatterato y la conspiración intergaláctica maquinada para favorecer al Barcelona y perjudicar al Madrid.

Y para desarrollar tan noble fin no se han reparado medios: mensajes repetitivos bien distribuidos en prensa, radio y televisión que a veces, desbordados por la realidad, han necesitado de photoshop para hacer desaparecer a jugadores en fuera de juego o para cambiar la línea del off-side según convenía. Si se trataba de potenciar a Cristiano Ronaldo, hasta se le regalaban goles que no había conseguido. Al menos, que el Madrid gane el pichichi. Y, sobre todo, había que rearbitrar los partidos del Barça para demostrar que el árbitro se equivoca a su favor destacando cualquier mínimo detalle y obviando lo que le haya podido perjudicar, por ejemplo la escandalosa estadística de penaltis que favorece al Madrid y perjudica al Barça. Y ahí, cuando el favorecido es el Real Madrid, corramos un tupido velo. Tema tabú.



Y lo han hecho muy bien. Hay que reconocerlo. Han conseguido generar en el ambiente la sensación de que los árbitros favorecen al Barcelona. Pero no era suficiente. De la misma manera que Mourinho se atrevió a ensuciar, desprestigiar y ofender la historia del Barça, su corte mediática anda ahora metida en la tarea de denunciar la antideportividad de los jugadores de Guardiola, los mismos que han ganado el premio a la deportividad los últimos años tanto con el primer equipo como con el filial.

Es aquí donde entra lo del teatro y el racismo. Algo hay que decir. Sabido es que Mourinho no tiene más argumentos para responder a la superioridad blaugrana que fiarlo todo a su jabato Pepe. Y eso, el estilo Pepe, es lo que se lleva ahora en el Bernabéu. Patadón, agresión, tangana y, si es preciso, dedo en el ojo. Si el árbitro corta la violencia con expulsiones... ¡Villarato indecente! Porque lo que se debe castigar no es la violencia indiscriminada de los agresores. En el nuevo espíritu mourinhista que se ha apoderado del entorno del Real Madrid a quien se debe sancionar es a la víctima por hacer teatro y por provocar. Casillas resumió muy bien esta filosofía enjuiciando la agresión de Marcelo sobre Cesc en la Supercopa: "Nada, uno del Barça que se ha tirado, como siempre". Y, claro, los patadones, los pisotones, los puñetazos o el dedo en el ojo no son porque sí. Son el resultado de una provocación. Y si es preciso, de una provocación racista, que hace más daño. Está todo muy estudiado. Y hasta los demás equipos toman nota, como se vio en el caso de Kanouté y Cesc.

Y en eso está el entorno mediático afín y babeante del Real Madrid, que espera de su fiel artillería que marque más goles que sus propios jugadores ante el mejor equipo de la historia del fútbol.  Por eso, cuando la historia se escribe al revés y es el Barcelona el perjudicado, miran para otro lado y no saben, no contestan. Pero la artillería de la pluma no está sola. Tiene la bendición y el apoyo de los estamentos federativos. Del Comité de Competición, por ejemplo. Después del escándalo protagonizado por el juez único del Comité de Competición, Alfredo Flórez, igualando la agresión de Mourinho con la respuesta de Vilanova, llegando incluso a restarle gravedad a una acción que sonrojó al mundo entero, ahora el ínclito Flórez, reconocido madridista -de eso no habla el entorno mediático fiel- sanciona con dos partidos al preparador físico del FC Barcelona, Aureli Altimira, por informar al árbitro, en el descanso del partido FC Barcelona-Sevilla CF, de que el portero visitante perdía tiempo. Sin insultos. Expulsión y dos partidos de suspensión. En el mismo partido Kanouté agredió a Cesc y se llevó un partido. Altimira, por un comentario, recibe el mismo castigo que Mourinho por una agresión.



De eso no hablan los que andan entretenidos intentando demostrar que el árbitro del Granada-Barça señaló mal un fuera de juego que hubiera podido signficar un gol para el Granada. Hubiera podido. Lo de Flórez no es condicional. Es, simplemente, un escándalo. Un escándalo que sufre quien es acusado de ser favorecido por la Federación.

¿Qué más tiene que hacer este caballero octogenario para ganarse la jubilación? Hasta que no marche, no habrá justicia en este fútbol en el que las palabras sin ofensa tienen peor castigo que la agresión.

 

 


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